• Contenido para toda la comunidad de habla hispana – Oficinas en Perú, Chile, Colombia y España
  • Correo: [email protected]
  • Wsp: +34 658 178 640

Logística 360

La plataforma informativa del sector logístico peruano

  • Suscríbete al Newsletter
  • Portal
  • Secciones
    • Supply Chain
      • Tecnología
      • Tendencias
      • Actualidad
      • Logística
      • Retail
      • Minería
      • Construcción
      • Gestión de proveedores
      • Optimización de costos
      • Planificación estratégica
    • Inmologística
      • Almacenes en arriendo
      • Centros de Distribución
      • Parques Logísticos
      • Suelo Industrial
      • Tendencias
      • Actualidad
    • Intralogística
      • Gestión de Inventarios
      • Logística de Salida
      • Logística Inversa
      • Sistemas de almacenamiento
      • Equipos de manipuleo
      • Tecnologías
      • Picking y packing
      • Abastecimiento y Compras
      • Maquinarías
    • Transporte y distribución
      • Última milla
      • Tecnologías
      • Transporte multimodal
      • Transporte marítimo
      • Transporte fluvial
      • Transporte terrestre
      • Transporte aéreo
      • Terminales Portuarios
      • Contenedores
      • Logística inversa
      • Navieras
      • Aerolíneas
    • Comercio Exterior
      • Tecnologías
      • Aduanas
      • Agentes de carga
      • Acuerdos Comerciales
      • Importación y Exportación
      • Normativas
      • Depósito Simple
      • Navieras
      • Fletes
      • Terminales Portuarios
    • Logística Sostenible
      • Electromovilidad
      • Empaques ecoamigables
      • Eficiencia energética
      • Responsabilidad socioambiental
      • Tendencias
      • Economía circular
      • Tecnologías
      • Sostenibilidad y eficiencia energética
    • Comercio electrónico
      • Tendencias
      • Tecnologías
      • Última milla
      • Omnicanalidad
      • Fullfilment
      • Dark stores
      • Drop shipping
    • Management
      • Perfil logístico
      • Liderazgo
      • Metodologías ágiles
      • Visión Estratégica
      • Skills
    • Customer Experience
      • Tecnologías
      • Tendencias
      • Estrategias
      • Casos de éxito
    • Economía
      • Inversiones
      • Actualidad
      • Minería
      • Logística
      • Industria
      • Tecnologías
  • Eventos
  • Nosotros
  • Contacto

Puerto de Chancay deja de ser una promesa y gana peso como hub regional

28 septiembre, 2026 by Redacción Logística 360

El Puerto de Chancay atraviesa una etapa en la que su impacto empieza a medirse más allá de la infraestructura portuaria. El aumento de empresas exportadoras, el crecimiento del transbordo, las rutas directas hacia Asia y la incorporación de carga vinculada a actividades productivas muestran una operación que gana peso dentro de la logística peruana.

Para Omar Narrea, investigador del Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico, y Rubén Tang Unzueta, jefe de la Oficina de Relaciones con Asia de la Dirección Académica de Relaciones Institucionales de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), el desafío ahora es transformar ese desempeño inicial en un corredor logístico industrial articulado, con conectividad terrestre, infraestructura urbana, capital humano, gobernanza y capacidad para generar mayor valor agregado.

Del inicio de operaciones a un nuevo actor portuario

Según los registros citados por Narrea, durante noviembre y diciembre de 2024 exportaron 75 empresas por US$ 75,3 millones. En 2025 fueron 473 empresas por US$ 856,7 millones. Durante el primer semestre de 2026, la cifra alcanzó 320 empresas y US$ 552,7 millones, 57% más que en el mismo periodo de 2025.

«El puerto no solo mueve más carga: incorpora de forma sostenida nuevos exportadores», señala Narrea.

Entre noviembre de 2024 y junio de 2026, el transbordo representó 51% de los TEU movilizados por Chancay. El indicador fue de 50% durante 2025 y llegó a 55% en el primer semestre de 2026. El embarque representó 25% y la descarga, 19%.

Entre octubre de 2025 y mayo de 2026, el puerto superó a APM Terminals en volumen de transbordo y pasó a ocupar el segundo lugar del país en esta actividad, detrás de DP World. «Chancay dejó de ser una promesa: ya es un actor con peso propio en la red portuaria peruana».

Tang Unzueta destaca que los resultados operativos superaron las previsiones iniciales. El puerto movilizó más de 336.000 contenedores, 68% por encima de la proyección inicial, y generó un flujo comercial superior a US$ 3.500 millones.

La aduana vinculada al puerto recaudó casi S/ 1.000 millones.

«La señal más clara de consolidación es que ya opera como un hub regional, con rutas directas a Asia que reducen a 23 días el viaje a Shanghái, y atrae carga de países vecinos», sostiene Tang Unzueta.

Desde su inauguración hasta junio de 2026, Chancay recibió 565 naves. Durante 2025 recibió 356 y en el primer semestre de 2026, 202.

Una nueva ecuación para el comercio exterior

Omar Narrea, investigador del Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico

Narrea identifica una participación particularmente importante del sector agroexportador. El agro representa 62,9% del valor exportado por Chancay, con paltas, arándanos y aceite de palma como los principales productos.

Para el investigador, ese escenario abre una oportunidad para avanzar desde una actividad centrada en la exportación de productos agrícolas hacia una mayor generación de valor.

El caso de Camposol constituye un ejemplo. La empresa cuenta con un brazo comercial internacional y en julio de 2026 lanzó «Kai Péi Guô», una identidad diseñada específicamente para el mercado chino de arándanos. Para Narrea, la conexión más directa con los puertos asiáticos puede acompañar estrategias de construcción de marca en los mercados de destino y «sumar valor más allá del producto agrícola».

En las importaciones, los bienes de capital representan 40%, seguidos por los bienes intermedios, con 34%, y los bienes de consumo, con 26%.

El principal ejemplo señalado por Narrea es el maíz duro amarillo, cuya importación abastece directamente a la industria avícola de Huaral. El puerto también empieza a vincularse con el aprovisionamiento de actividades productivas.

Tang Unzueta observa el cambio desde la relación entre costo y tiempo. La conexión directa con Shanghái habría reducido el flete por contenedor de US$ 5.000 a US$ 2.000 y el tránsito de 40 a 23 días.

«Importadores están cambiando proveedores asiáticos por sudamericanos y agroexportadores están ajustando sus ventanas de comercialización para llegar más frescos a los mercados», explica.

El especialista plantea que Chancay y Callao, junto con el nuevo aeropuerto Jorge Chávez, pueden articular un esquema de conexión «mar-aire» para redistribuir carga hacia Sudamérica. Según Tang Unzueta, este modelo puede reducir costos regionales hasta en 25%. La condición para aprovecharlo es la conectividad terrestre.

Chancay–Callao–Ancón: el desafío está fuera del puerto

El eje Chancay–Callao y el Parque Industrial de Ancón plantean la posibilidad de conectar infraestructura portuaria, transporte, industria y servicios.

Narrea considera que la disponibilidad de suelo industrial constituye una ventaja. Ancón fue licitado sobre 800 hectáreas, mientras que el Plan de Desarrollo Urbano de Chancay recientemente aprobado incorpora cerca de 3.000 hectáreas adicionales de zonificación industrial.

El investigador identifica tres brechas que deben abordarse simultáneamente:

  • Servicios básicos: en 2024, cerca de un tercio de Chancay no contaba con agua y alcantarillado mediante red pública y una quinta parte no tenía electricidad. Los incentivos tributarios de las Zonas Económicas Especiales Privadas no bastan para atraer empresas si no existen condiciones básicas para operar.
  • Capital humano: el 61,3% del empleo en Chancay corresponde al sector terciario y 32,2% de la Población Económicamente Activa (PEA) no está calificada. El puerto requiere ingenieros y técnicos que el distrito, con un solo instituto técnico público, no puede formar en cantidad suficiente. La llegada de sedes de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la Universidad de Lima y SENATI comienza a atender esa necesidad.
  • Vivienda: Narrea estima un déficit cercano a 15.000 viviendas, lo que condiciona la capacidad de atraer y establecer al capital humano requerido.

«Las tres brechas se retroalimentan, por lo que las carreteras, siendo necesarias, no bastan solas: sin resolverlas juntas, el corredor Chancay–Callao–Ancón difícilmente se consolida», sostiene.

Rubén Tang Unzueta, jefe de la Oficina de Relaciones con Asia de la Dirección Académica de Relaciones Institucionales de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP)

Tang Unzueta considera impostergables la Vía de Evitamiento y el ferrocarril Lima–Barranca. También plantea activar un ecosistema industrial con valor agregado, acompañado de una reglamentación ágil de la Ley de Zonas Económicas Especiales Privadas y una estrategia de atracción de inversiones en manufactura y logística 4.0.

A esa agenda agrega la necesidad de una gobernanza articulada, planificación territorial, simplificación administrativa y digitalización de trámites.

«El puerto es el ancla, pero el corredor competitivo dependerá de nuestra capacidad para conectar infraestructura, industria y territorio con una visión de largo plazo», afirma Tang Unzueta.

De hub portuario a red regional

Para Narrea, Chancay ya no debe ser considerado un aspirante a hub regional, sino un actor que ha alcanzado una posición relevante en el transbordo. El siguiente desafío es ampliar la red y no depender únicamente del incremento de frecuencias.

Desde julio de 2026, el nuevo feeder CHX3 conecta Costa Rica y Paita con Chancay. Con ello, la red alcanza 16 puertos en cinco países de la costa oeste sudamericana y Centroamérica.

Tang Unzueta plantea ampliar el hinterland. Para que Chancay se consolide como hub regional, considera necesario conectar el puerto no solo con Lima y la costa, sino también con la sierra y la Amazonía.

«Chancay no puede ser solo un punto de paso. Debemos atraer inversiones en manufactura y servicios de valor agregado que transformen la carga en industria local y empleo de calidad», señala.

Tang Unzueta también menciona los US$ 1.300 millones anunciados por Corea del Sur para instalar clústeres industriales alrededor del puerto.

La agenda pendiente: infraestructura, gobernanza y territorio

Narrea recuerda que el Perú aprobó medidas vinculadas al cabotaje marítimo, la prórroga de hasta 30 años de las concesiones portuarias y las Zonas Económicas Especiales Privadas. Sin embargo, considera que el principal desafío ya no está en aprobar nuevas reformas económicas, sino en ejecutar y coordinar las decisiones sobre el eje Chancay–Lima norte–Callao.

De 15 medidas normativas clave identificadas entre junio de 2024 y septiembre de 2025, la mayoría se aprobó recién en los meses previos a la inauguración.

Entre las dificultades de coordinación está la Vía de Evitamiento Chancay Chancayllo, que permanece en disputa entre el Ministerio de Transportes y Comunicaciones y la Municipalidad de Chancay.

«El reto de fondo es de gobernanza y ejecución del eje Chancay-Lima norte-Callao, no de reformas económicas», sostiene Narrea.

Para Tang Unzueta, la fragmentación institucional también afecta la planificación territorial y el desarrollo social. El crecimiento del puerto convive con brechas en agua, desagüe, internet y seguridad para la población local.

A ello suma la sostenibilidad ambiental y social. El desarrollo debe incorporar mecanismos de diálogo con las comunidades y compatibilizar la expansión económica con la protección del ecosistema.

Ambos especialistas coinciden en que la consolidación regional de Chancay dependerá de lo que ocurra alrededor del terminal. Narrea pone el foco en resolver las brechas de infraestructura de servicios, capital humano y vivienda. Tang Unzueta amplía la agenda hacia conectividad ferroviaria, integración productiva, gobernanza y sostenibilidad.

«El puerto ya demostró eficiencia operativa. El siguiente paso es construir la infraestructura terrestre, fortalecer la gobernanza y garantizar que el crecimiento se traduzca en desarrollo inclusivo para todo el país», concluye.

Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 68-72: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

Publicado en: Terminales Portuarios, Transporte y distribución Etiquetado como: comercio exterior, conectividad terrestre, desarrollo industrial, hub regional, infraestructura logística, logística portuaria, puerto de Chancay, transbordo, zonas económicas especiales

La descarbonización del transporte de carga avanza con múltiples tecnologías

26 septiembre, 2026 by Redacción Logística 360

La descarbonización del transporte de carga en Perú ya dejó atrás la etapa de exploración, pero avanza a ritmos distintos según la operación. El gas natural aparece como una alternativa concreta para determinadas flotas pesadas, mientras la electromovilidad gana espacio en distribución urbana y última milla. En ambos casos, la infraestructura, la inversión y el análisis de la operación condicionan la velocidad del cambio.

La perspectiva que plantean los especialistas consultados en este artículo, es la de una matriz energética más diversificada, en la que el diésel todavía tendrá presencia mientras otras tecnologías amplían su participación.

Una transición que avanza por segmentos

Enrique Javier Pesantes Novoa, Presidente del Directorio de Grupo Transpesa

Enrique Javier Pesantes Novoa, Presidente del Directorio de Grupo Transpesa, considera que la transición energética del transporte de carga peruano ya comenzó, aunque de manera progresiva y diferenciada. La razón es que las necesidades de una flota cambian según la ruta, el tipo de carga y la distancia. Por ello, no plantea una tecnología capaz de sustituir inmediatamente al diésel en todas las operaciones.

En el transporte pesado de larga distancia, Pesantes identifica al gas natural licuado (GNL) como una alternativa importante por su densidad energética y autonomía para operaciones interprovinciales. También señala que permite reducir costes de combustible y emisiones frente al diésel. Como referencia del avance del gas natural en el transporte pesado, menciona que en enero de 2026 el Ministerio de Energía y Minas informó que 944 vehículos pesados ya habían sido transformados de diésel a gas natural.

Jan Gaona Goyenechea, Key Account Manager Corporativo de Andes Motor Perú, observa un cambio similar en el mercado. A su juicio, el país pasó de una etapa de exploración a otra de implementación, aunque todavía se encuentra al inicio de la curva de adopción. La evaluación de alternativas al diésel responde no solo a la sostenibilidad, sino también a la eficiencia operativa y al coste.

Gaona considera que el cambio será multitecnología. El GNV puede funcionar donde exista infraestructura y operación compatible, mientras la electromovilidad avanza especialmente en distribución urbana, última milla y rutas predecibles. Para transporte pesado y largas distancias seguirán desarrollándose alternativas como GNV, GNL y biocombustibles, junto con otras tecnologías que puedan incorporarse posteriormente.

Ángel Omar Bueno Urbano, Ingeniero de Transporte y Especialista en Movilidad Urbana Sostenible y Logística, coincide en que el proceso debe entenderse como una transición progresiva, pero incorpora un elemento central: la necesidad de mantener neutralidad tecnológica en la decisión. Desde su perspectiva, el diésel conserva una participación predominante, particularmente en el transporte pesado e interprovincial, debido a su autonomía, la disponibilidad de infraestructura de abastecimiento y la experiencia acumulada de los operadores.

Al mismo tiempo, identifica un proceso de evaluación creciente de GNV, GNL, vehículos eléctricos, híbridos y otros combustibles de menor intensidad de carbono. Para Bueno, la decisión debe comenzar por las necesidades concretas de la operación y no por la elección anticipada de una tecnología.

El coste total de propiedad gana relevancia

La transición energética no se plantea únicamente desde el impacto ambiental. Para las empresas de transporte, la economía de la operación es un elemento determinante. Pesantes sostiene que el principal beneficio de incorporar tecnologías de menor consumo energético es reducir el coste total de operación, dado el peso que tiene el combustible en la estructura de costes de una flota.

En el caso del gas natural, destaca su producción local y un precio que, según explica, está controlado para la demanda nacional y no se ve impactado de la misma manera por la variabilidad internacional del petróleo, los combustibles y el gas. Esto puede generar ahorros significativos en combustible y, dependiendo de la unidad, menores costes de mantenimiento.

Jan Gaona Goyenechea, Key Account Manager Corporativo de Andes Motor Perú

Gaona propone analizar esta decisión desde el Costo Total de Propiedad (TCO), en lugar de observar únicamente el precio de adquisición. En un vehículo eléctrico puede existir una inversión inicial mayor, pero durante la operación aparecen factores como un menor coste energético por kilómetro, menos componentes sujetos a desgaste y menor mantenimiento preventivo.

Para las empresas logísticas, además, la disponibilidad de las unidades tiene una incidencia directa. Gaona destaca que una unidad detenida no genera ingresos, independientemente del combustible utilizado. En proyectos desarrollados con flotas corporativas, señala que incorporar al análisis la energía, el mantenimiento, la disponibilidad y el kilometraje anual permite evaluar de otra manera la inversión inicial.

Desde su perspectiva, la eficiencia operacional constituye un segundo componente de la transición. La incorporación de nuevas tecnologías puede acompañarse de sistemas de monitoreo, telemetría, planificación de rutas, conducción eficiente y mantenimiento predictivo.

Infraestructura: la condición para escalar

La disponibilidad de infraestructura aparece como una de las principales limitaciones para ampliar el uso de combustibles y tecnologías alternativas. Pesantes plantea que la decisión de invertir en nuevas unidades requiere la seguridad de contar con estaciones de abastecimiento o puntos de recarga en las rutas de operación.

En el caso del gas natural, considera necesario ampliar los corredores energéticos y asegurar el abastecimiento fuera de Lima y de las principales ciudades. Aunque señala que el país ha avanzado en la masificación, también advierte que buena parte de ese desarrollo se ha concentrado en vehículos ligeros. Como referencia, menciona que el Ministerio de Energía y Minas reportó más de 155 mil vehículos beneficiados por el Programa Ahorro GNV hasta agosto de 2025.

La electromovilidad enfrenta un desafío diferente. Gaona explica que una flota eléctrica requiere analizar dónde cargar, qué potencia necesita la base, cuántos vehículos se cargarán simultáneamente y cuánto tiempo permanecerán estacionados. En determinados casos, considera que la alternativa más eficiente puede ser desarrollar infraestructura propia dentro del centro de operaciones.

A la infraestructura se suman las necesidades de inversión y soporte. Pesantes señala que las unidades con tecnologías alternativas pueden exigir un desembolso inicial mayor y requieren mecanismos de financiación, incentivos, periodos de recuperación razonables y contratos de transporte capaces de respaldar inversiones de largo plazo.

Gaona añade el componente de conocimiento. Todavía existen dudas empresariales sobre autonomía, baterías, infraestructura de carga, mantenimiento y vida útil. Por ello, considera que los pilotos estructurados permiten medir consumo, autonomía real, comportamiento con carga, tiempos de carga y coste por kilómetro antes de escalar una flota.

La operación define la tecnología

Los expertos coinciden en que la elección energética debe partir de las características concretas de cada operación. Pesantes plantea evaluar distancia diaria, autonomía requerida y disponibilidad de abastecimiento, además del peso y tipo de carga, geografía, altitud, pendientes y condiciones de las carreteras.

El tipo de operación también modifica la conveniencia de cada alternativa. Para distribución urbana o última milla, Pesantes considera que una unidad eléctrica puede ser eficiente. En recorridos regionales con abastecimiento disponible, el GNV puede resultar adecuado. Para carga pesada y distancias mayores, el GNL puede ofrecer una relación favorable entre autonomía, capacidad de carga y eficiencia.

Gaona parte de una premisa similar, pero enfatiza el ciclo operativo. Antes de decidir entre electricidad, GNV, una solución híbrida o diésel, plantea analizar kilómetros diarios, carga útil, topografía, número de turnos, tiempo de estacionamiento, variabilidad de las rutas, disponibilidad energética y kilometraje anual.

Ángel Omar Bueno Urbano, Ingeniero de Transporte y Especialista en Movilidad Urbana Sostenible y Logística

Una ruta conocida de última milla, con retorno diario a una base, presenta condiciones favorables para la electromovilidad porque el vehículo puede operar durante el día y recargar cuando permanece detenido. Para operaciones regionales con corredores de abastecimiento definidos, el GNV o el GNL pueden representar alternativas eficientes. En rutas largas, variables y con poca infraestructura energética, otras tecnologías pueden seguir siendo necesarias.

Pero Bueno amplía el concepto de eficiencia más allá de la fuente energética. A su juicio, la descarbonización también debe considerar cómo se organiza la operación logística. Optimizar rutas, reducir viajes vacíos, incrementar los factores de ocupación, utilizar sistemas inteligentes de transporte y mejorar la gestión de flotas pueden contribuir a reducir el consumo y las emisiones sin limitar el proceso al cambio de combustible.

Una matriz energética más diversificada

La perspectiva de ambos expertos apunta a una composición más diversa de las flotas peruanas. Pesantes considera que el diésel continuará presente durante un periodo de transición, posiblemente con un mayor contenido de biodiésel en rutas donde todavía no exista infraestructura alternativa. Al mismo tiempo, prevé una mayor presencia de unidades a gas natural, vehículos eléctricos y, progresivamente, tecnologías como el hidrógeno y los combustibles sintéticos.

En el corto y medio plazo, asigna al gas natural un papel importante en la renovación de flotas pesadas por tratarse de una tecnología disponible, con autonomía y posibilidades de aplicación en operaciones reales. También señala que el Ministerio de Energía y Minas viene impulsando el GNV-L para camiones de larga distancia por su densidad energética, autonomía y menor impacto ambiental.

Para la electromovilidad, Pesantes proyecta un crecimiento principalmente en distribución, operaciones urbanas y última milla. Conforme mejoren las baterías y aumente la infraestructura de recarga, considera posible su ingreso en operaciones de mayor distancia. En este escenario, recuerda que Perú ha establecido como meta que para 2040 el 100 % de los nuevos vehículos medianos y pesados destinados al transporte público y de carga sean de cero emisiones.

El cambio también implicará una evolución en la gestión de las flotas. Gaona considera que las empresas comenzarán a gestionar conjuntamente los vehículos, la energía, la infraestructura y los datos.

La visión compartida no apunta a un reemplazo inmediato del diésel, sino a una transición en la que cada tecnología encuentre espacios según las condiciones de la operación. En ese escenario, el gas natural aparece como una alternativa de aplicación más inmediata para determinados segmentos de carga pesada, mientras la electromovilidad avanza en operaciones urbanas y predecibles y otras tecnologías continúan desarrollándose.

Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 81-87: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

Publicado en: Sostenibilidad y eficiencia energética, Transporte terrestre Etiquetado como: descarbonización del transporte, electromovilidad, flotas pesadas, Gas natural, GNL, gnv, logística sostenible, transición energética, transporte de carga

De la señal física a la acción automatizada en la cadena agroindustria

26 septiembre, 2026 by Redacción Logística 360

El día en que un embarque de exportación es rechazado en destino, la causa suele atribuirse a factores externos. Sin embargo, para Michael Zelada, Experto en Supply Chain & Productive Development, y Cesar Ancajima, Experto en Transformación Digital e Innovación Empresarial, el problema también puede originarse en la falta de visibilidad sobre lo ocurrido durante el proceso. Sin sensores en campo ni registros integrados, explican, las anomalías operativas pueden no detectarse a tiempo.

La transformación digital de las cadenas agroindustriales requiere, según Zelada y Ancajima, una infraestructura integrada desde la captura en origen hasta la supervisión gerencial e interempresarial. Su planteamiento contempla convertir variables físicas y documentos en información digital para alimentar la toma de decisiones y, en niveles avanzados, automatizar acciones sobre la operación.

Del campo y la planta al dato digital

Michael Zelada, Experto en Supply Chain & Productive Development

El proceso comienza con la adquisición de información, que ambos expertos dividen en dos modalidades complementarias: captura continua y captura discreta.

En la primera, explica Zelada, se registran variables físicas como temperatura, humedad, presión y radiación. Los sensores y nodos de adquisición convierten estas variables en señales eléctricas analógicas o digitales. Posteriormente, los nodos adaptan y modulan la señal para su transmisión mediante redes cableadas o inalámbricas. Los datos pueden almacenarse en la nube.

La captura discreta registra eventos de trazabilidad mediante PDA y lectores ópticos para códigos de barras y QR. El esquema también contempla OCR e ICR para procesar guías manuscritas, así como visión artificial para clasificar la calidad en tiempo real. Los registros pueden integrar identificación del activo, fecha, hora, usuario responsable y posición GPS.

Integrar la información de toda la cadena

Una vez capturados los datos, señala Ancajima, la información procedente de WMS, TMS y otras fuentes puede almacenarse en repositorios relacionales, de series de tiempo o de IoT. Su intercambio puede realizarse mediante API y servicios web, utilizando formatos como JSON, XML, CSV y TXT.

Del dato al análisis y la gestión

Cesar Ancajima, Experto en Transformación Digital e Innovación Empresarial

La información integrada pasa por procesos de limpieza y tratamiento. En etapas iniciales de madurez, según describe Ancajima, puede gestionarse mediante hojas de cálculo y herramientas de BI descriptivo.

En niveles más avanzados, explica, intervienen Machine Learning y algoritmos validados sobre grandes volúmenes de información histórica. Su aplicación permite identificar patrones, detectar anomalías y realizar pronósticos en tiempo real. Entre las aplicaciones que señala se encuentran la planificación agrícola, la logística, la gestión de riesgos climáticos y la trazabilidad.

De la analítica a la acción física

El procesamiento de los datos puede extenderse hasta los sistemas que intervienen directamente en la operación. Ancajima plantea que, en este nivel, la información puede alimentar réplicas virtuales o gemelos digitales de plantas de empaque y zonas de cultivo.

Como ejemplo de esta conexión entre análisis y operación, Ancajima señala que una variación crítica en la cadena de frío o en la presión de riego puede enviar órdenes digitales mediante API hacia el sistema SCADA y sus elementos mecánicos. Actuadores y electroválvulas pueden ejecutar acciones físicas, como abrir el riego o ajustar una condición térmica.

Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 34-36: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

Publicado en: Actualidad, Supply Chain Etiquetado como: analítica avanzada, automatización, cadenas agroindustriales, inteligencia artificial, IoT, logística, sensores, transformación digital, trazabilidad

Comercio exterior en Sudamérica: La digitalización aduanera eleva la exigencia documental

26 septiembre, 2026 by Redacción Logística 360

La creciente integración de las cadenas de suministro y de los flujos de comercio exterior en América del Sur está elevando las exigencias sobre la gestión documental, los datos y la coordinación de las operaciones internacionales. Para países como Perú, estos cambios plantean un escenario en el que la eficiencia del transporte internacional depende cada vez más de la preparación previa y de la consistencia de la información.

Brasil ofrece un caso concreto de esta transformación. Según explica Víctor Tavares, Especialista en Logística y Supply Chain, los cambios regulatorios del Transporte Rodoviario Internacional de Cargas (TRIC) están modificando la gestión de las autorizaciones y los despachos en sus fronteras.

Una nueva configuración para las autorizaciones

El TRIC, que conecta a Brasil con los mercados vecinos mediante los corredores terrestres del Cono Sur, atraviesa un ciclo de profundas transformaciones normativas.

Agronegocio, industria automotriz, química, alimentos y bienes de consumo dependen de estas rutas para el abastecimiento y la exportación. Frente a esta expansión, Tavares identifica un cambio en el centro de la exigencia logística. «El principal desafío logístico ya no se encuentra en la infraestructura física de las carreteras, sino en la gestión integrada de datos y la estricta conformidad documental», señala.

Uno de los principales ajustes corresponde a la Portaria SUROC nº 17/2026 de la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT), que actualiza la Portaria SUROC nº 05/2024. La nueva normativa unifica en un documento los acuerdos bilaterales y multilaterales que regulan las autorizaciones para las operaciones internacionales de carga.

Víctor Tavares, Especialista en Logística y Supply Chain

La base jurídica continúa sustentándose en el Acuerdo sobre Transporte Internacional Terrestre (ATIT). Para operar regularmente, una empresa necesita obtener la Licencia Originaria en su país de origen y posteriormente la Licencia Complementaria ante el organismo competente del país de destino o tránsito, además de contar con representación legal en el exterior.

La DUIMP traslada la exigencia hacia la preparación

En diciembre de 2026 está prevista la incorporación obligatoria de la DUIMP (Declaración Única de Importación) para las importaciones de cargas que crucen la frontera terrestre. El esquema contempla el catálogo de productos previamente registrado, el tratamiento digital de licencias, permisos y certificados (LPCO) y la consolidación del despacho anticipado.

En Uruguaiana, el Sistema VAI exige el registro previo de vehículos y conductores, el agendamiento digital y el uso de certificados digitales para acceder a los terminales aduaneros.

Con la DUIMP, explica Tavares, un volumen masivo de datos se concentra antes del despacho. «La transición normativa que se consolida este 2026 exige que las empresas abandonen la improvisación y la corrección de errores en la frontera, trasladando el foco operativo hacia la preparación previa y la alineación documental absoluta», sostiene.

La precisión documental como condición de la operación

El nuevo esquema exige que el CRT, el MIC/DTA, la factura comercial, la lista de empaque, los certificados de origen y las licencias específicas estén perfectamente sincronizados. La precisión alcanza variables como peso, volumen, NCM, consignatario, origen, destino y datos del vehículo.

Cualquier discrepancia puede generar una exigencia fiscal, requerir una rectificación y derivar en la retención de la carga en la frontera.

El papel complementario del OEA

El estatus OEA actúa sobre los criterios de selección para el control aduanero y puede mitigar el riesgo de inspecciones aleatorias. Sin embargo, no elimina las exigencias asociadas con la DUIMP.

Por ello, Tavares plantea auditar los catálogos de productos, coordinar los flujos de información con los expedidores y establecer con claridad quién responde por cada campo de la declaración.

La precisión del dato y el cumplimiento del plazo

Para Tavares, la reorganización normativa del TRIC y la incorporación de la DUIMP configuran una nueva etapa para las operaciones del Mercosur y el Cono Sur.

«La conformidad se ha convertido en el nuevo estándar de plazo, y el plazo es la promesa esencial del servicio logístico», sostiene.

La calidad del dato y la precisión documental adquieren una incidencia directa sobre la fluidez de las operaciones y el cumplimiento de los plazos logísticos.

Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 107-109: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

Publicado en: Aduanas, Comercio Exterior, Tecnologías Etiquetado como: comercio exterior, cumplimiento normativo, despacho aduanero, DUIMP, gestión documental, logística terrestre, Mercosur, transporte internacional, TRIC

Planificador de rutas de entrega: Supera la planificación manual

25 septiembre, 2026 by Redacción Logística 360

La gestión de entregas en sectores con alta densidad de paradas exige un equilibrio preciso entre capacidad vehicular, tiempos de recorrido y acuerdos comerciales. Cuando la planificación de despachos se realiza de forma artesanal, la variabilidad operativa suele derivar en sobrecostos de transporte y retrasos en las entregas. La automatización algorítmica permite estructurar itinerarios eficientes, transformando la complejidad de la distribución en una operación predecible y rentable.

Por qué lo manual ya no escala en la logística multiparada

Para las empresas distribuidoras y los operadores logísticos o 3PL (proveedores de servicios de transporte y almacenamiento tercerizado), consolidar órdenes con decenas de puntos de entrega por vehículo representa una tarea de alta complejidad técnica. Cuando la asignación de pedidos se apoya en hojas de cálculo o en el conocimiento empírico del planificador, la operación queda expuesta a fallos recurrentes. La imposibilidad de cruzar simultáneamente variables clave —como el cubicaje por tipo de empaque, las restricciones de peso por eje, las ventanas horarias (rangos de tiempo específicos comprometidos para recibir mercancía) y las velocidades promedio según la hora del día— suele derivar en rutas sobredimensionadas y flotas mal aprovechadas.

Esa dinámica manual genera fricciones directas en el día a día operativo. Los supervisores de tráfico dedican gran parte de su jornada a resolver emergencias en ruta, mientras los conductores enfrentan secuencias geográficas ilógicas que incrementan los tiempos muertos y el consumo innecesario de combustible. Además, la falta de visibilidad centralizada dificulta responder con agilidad ante cambios de última hora o reprogramaciones, afectando la relación comercial con los clientes y elevando los costos globales de flete.

Impacto operativo y financiero de la planificación manual en distribuidores

Tratar de resolver la distribución de última milla sin herramientas algorítmicas genera fugas de eficiencia que impactan directamente el estado de resultados del negocio. Entre los principales problemas del ruteo manual en entornos multiparada destacan:

  • Ineficiencia en la densidad de entregas: Rutas diseñadas por intuición o “conocimiento” suelen dispersar a los vehículos en zonas geográficas amplias en lugar de agrupar clientes por cercanía, lo que reduce la cantidad de entregas efectivas por jornada, disparando el consumo de combustible y acelerando el desgaste de los neumáticos. Equipos altamente cualificados pasan horas armando rutas que podrían estar listas en minutos.
  • Sub Aprovechamiento de la capacidad de carga: Al no calcular con exactitud el volumen y peso total de cada orden, los camiones suelen salir a ruta con espacio disponible o, por el contrario, excediendo los límites normativos permitidos.
  • Elevado índice de rechazados y re-entregas: Calcular tiempos de viaje aproximados dificulta llegar dentro de las ventanas horarias exigidas por los clientes, derivando en rechazos de mercancía que obligan a realizar un segundo intento de entrega.
  • Gasto desproporcionado en horas extras: El tiempo dedicado al armado manual de manifiestos (entre 3 y 5 horas diarias) retrasa la salida de la flota, extendiendo la jornada laboral de los conductores en terreno.

Integración en terreno: La potencia de una planificador de rutas app

La optimización alcanzada en la mesa de control se consolida cuando el personal de ruta cuenta con herramientas digitales conectadas. El uso de una planificador de rutas app (aplicación móvil que envía las instrucciones de despacho al conductor y recopila evidencias en tiempo real) genera beneficios clave en la operación diaria:

  1. Agilización de la pre-liquidación de viajes: La captura digital de firmas, fotografías y formularios en cada punto de visita permite reducir en hasta un 60% el tiempo dedicado a los trámites administrativos de cierre de ruta.
  2. Reducción del flujo de llamadas a soporte: Al enviar notificaciones automáticas del estado del envío a los clientes y mantener la ubicación rastreable, se disminuye hasta en un 80% la necesidad de realizar llamadas de consulta a la central.
  3. Optimización del consumo de combustible y emisiones: Al recorrer menos kilómetros mediante guías de optimización de rutas de reparto con secuencias geográficas lógicas, la flota reduce su gasto operativo diario y disminuye sus emisiones de CO₂. Conoce más de la ruta verde de Descartes + Drivin.

El cambio en tu logística comienza hoy. Dejar atrás la planificación manual de rutas con múltiples paradas es un paso clave para consolidar una operación de distribución eficiente, escalable y preparada para responder a las exigencias del mercado.

¿Quieres llevar tu gestión logística al siguiente nivel? Te invitamos a solicitar una sesión consultiva con nuestro equipo de especialistas para evaluar tu operación actual y descubrir cómo Descartes + Drivin ayudan a las empresas a transformar sus procesos logísticos.

Publicado en: Tecnologías, Transporte terrestre, Transporte y distribución Etiquetado como: automatización logística, distribución, entregas multiparada, flota, logística, planificación de rutas, ruteo, última milla

Los centros logísticos avanzan hacia plataformas más inteligentes, sostenibles y flexibles

25 septiembre, 2026 by Redacción Logística 360

La infraestructura logística atraviesa una etapa en la que sus atributos comienzan a evaluarse más allá del espacio disponible. Ubicación, superficie y características constructivas siguen siendo determinantes, pero conviven con nuevas exigencias vinculadas con tecnología, eficiencia, sostenibilidad y capacidad de adaptación.

Para José Sáenz, gerente general de Megacentro Perú, esta evolución responde a una transformación más amplia del mercado. Desde su perspectiva, los centros logísticos deben responder a operaciones cada vez más diversas y estar preparados para incorporar tecnologías y soluciones que pueden cambiar durante la vida útil del activo.

Flexibilidad para operaciones que cambian

La diversidad de actividades que pueden concentrarse actualmente en un centro logístico plantea nuevas exigencias al diseño de la infraestructura. E-commerce, cross-docking y manufactura ligera pueden requerir condiciones diferentes y modificar sus necesidades a medida que evolucionan.

Sáenz considera que esta diversidad hace que la flexibilidad sea una característica cada vez más relevante. Una infraestructura debe poder acompañar cambios en los procesos, la incorporación de automatización y la adopción de nuevas tecnologías, sin que sus condiciones originales se conviertan en una limitación.

«La robótica se puede implementar, pero requiere ciertos niveles de planitud y características específicas del piso. Si no se consideran desde el inicio, finalmente no se podrán implementar estas soluciones», explica el ejecutivo.

La infraestructura como fuente de información

La incorporación de tecnología también está modificando la cantidad y el tipo de información que puede generar una infraestructura logística. Sensores y sistemas de captura de datos permiten registrar movimientos y determinados comportamientos de la operación.

Actualmente, se incorporan sensores para registrar automáticamente los ingresos y salidas mediante lectura de placas. El sistema agiliza los accesos y genera información sobre la actividad desarrollada dentro del centro.

«La información es súper potente e importante para nuestros clientes, porque permite saber si su actividad económica está operando de forma regular y segura», sostiene.

José Sáenz, gerente general de Megacentro Perú

Sostenibilidad: de la certificación a los indicadores de gestión

La sostenibilidad constituye uno de los ámbitos en los que Sáenz observa una transformación relevante en el mercado logístico. Desde su perspectiva, el cambio está en que estos criterios comienzan a integrarse a la gestión de los activos y a evaluarse mediante resultados concretos.

Uno de los resultados señalados por Sáenz es un ahorro de 20% en el uso de agua entre la operación de la compañía y la de sus clientes. También se trabaja con la medición de la huella de carbono para conocer el desempeño de los activos y orientar acciones de mejora.

En esa misma línea, la generación de energía renovable adquiere un papel relevante dentro de la estrategia de sus activos. Las superficies de los techos se utilizan para desarrollar proyectos de energía solar y aumentar la autonomía energética de los centros. Actualmente se cuenta con un centro con un alto porcentaje de suministro eléctrico mediante autogeneración y se viene implementando un proyecto para extender esta capacidad al resto de la red.

«Definitivamente, la sostenibilidad ya pasó de ser un gesto a convertirse en indicadores de gestión concretos que generan retorno y rentabilidad», afirma.

Diseño y valor futuro del activo

Para el gerente general, la evolución de los centros logísticos también obliga a considerar el impacto de las decisiones de diseño sobre el desempeño futuro de la infraestructura.

Los procesos de certificación desarrollados también han permitido identificar mejoras en activos existentes. Sin embargo, la visión de Sáenz apunta a incorporar progresivamente estos criterios desde el origen de las nuevas construcciones, de manera que la eficiencia no dependa exclusivamente de intervenciones posteriores.

«Estos activos, que incorporan factores de mayor eficiencia desde su diseño, son activos que tienen mayor valor en el tiempo», sostiene.

Una infraestructura que acompaña el crecimiento

La relación entre infraestructura y operación constituye otro aspecto de esta evolución. Según sostiene Sáenz, las necesidades de una empresa pueden cambiar a medida que aumenta su actividad, modifica sus procesos o incorpora nuevos canales de distribución.

Cuando las empresas crecen junto con Megacentro, pueden surgir nuevas necesidades de infraestructura, como el desarrollo de centros adicionales. En ese proceso, y durante la vigencia de los contratos, se identifican oportunidades para optimizar las operaciones y elevar su eficiencia.

Un nuevo activo para la última milla

Actualmente, la empresa cuenta con alrededor de 250.000 m² disponibles para el mercado, en un contexto de alta ocupación, y desarrolla nuevos proyectos en Lima.

De acuerdo con Sáenz, 50% de esos nuevos proyectos está justificado por el crecimiento de clientes actuales.

Uno de los proyectos que prepara está prácticamente listo para salir al mercado. Se trata de un activo orientado a operaciones de última milla y ubicado en una zona céntrica del Cercado de Lima.

El centro contará con altura, nivel de piso, red y detectores de incendio, sistemas de sensores y flexibilidad para recibir distintos tipos de operaciones. La compañía espera comunicar próximamente su lanzamiento.

Del espacio físico al activo estratégico

Los cambios descritos convergen en una transformación de la función que puede cumplir un centro logístico.

Para Sáenz, la evolución del mercado apunta hacia activos capaces de combinar infraestructura, tecnología, eficiencia y servicios para responder a operaciones cada vez más exigentes.

El desafío futuro está en la capacidad de anticiparse a operaciones que todavía no existen. Nadie puede saber con exactitud cómo funcionarán determinadas actividades dentro de cinco o diez años, sostiene.

Desde su perspectiva, esa incertidumbre hace necesario que los centros estén preparados para incorporar nuevas tecnologías, sistemas autónomos y robótica sin que sus características originales se conviertan en una barrera.

«Yo veo clientes más exigentes, pero que van a confiar cada vez más en las propuestas de estos condominios logísticos, que no solamente ofrecerán infraestructura, sino también altos niveles de conectividad y autonomía», refiere.

La lectura de Sáenz plantea, en conjunto, una evolución desde el centro logístico entendido como espacio físico hacia un activo capaz de adaptarse a la operación, incorporar tecnología, gestionar recursos y conservar su valor frente a cambios futuros.

Lee el reportaje completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 92-96: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

Publicado en: Almacenes en arriendo, Centros de Distribución, Inmologística, Parques Logísticos, Tendencias Etiquetado como: automatización, Centros logísticos, condominios logísticos, eficiencia energética, infraestructura logística, Megacentro Perú, sostenibilidad, tecnología logística, última milla

La expansión minera plantea retos y exigencias para el transporte sobredimensionado

25 septiembre, 2026 by Redacción Logística 360

El crecimiento de los proyectos mineros en el Perú incrementa la necesidad de movilizar equipos y componentes de grandes dimensiones, una operación que exige mucho más que capacidad de transporte. Para María Bartra, especialista en Supply Chain y Logística Minera, la geografía del país, las restricciones de infraestructura y la participación de múltiples actores hacen necesario planificar estos traslados desde mucho antes de que la carga llegue al país o salga de su punto de origen.

Una operación que empieza antes del traslado

Bartra explica que el transporte sobredimensionado no puede gestionarse como un traslado convencional. En minería se movilizan equipos y componentes de alto valor y criticidad operacional, por lo que un retraso puede afectar directamente el cronograma de un proyecto, una puesta en marcha o incluso la continuidad de una operación.

En el Perú, la complejidad se incrementa por la geografía. Muchas operaciones están ubicadas en zonas de altura y el acceso puede implicar carreteras con curvas cerradas, pendientes pronunciadas, puentes con restricciones de capacidad, túneles, centros poblados y tramos cuya infraestructura no necesariamente fue diseñada para transportar equipos de grandes dimensiones. A ello se suma la necesidad de coordinar permisos, transportistas especializados, operadores portuarios, agentes de aduanas, autoridades, escoltas y equipos del propio proyecto.

Planificación, ingeniería y coordinación

Para la especialista, tres elementos resultan fundamentales para garantizar operaciones seguras y eficientes: planificación anticipada, ingeniería de transporte y coordinación entre todos los actores involucrados.

Compras, almacenes, ingeniería, operaciones, proveedores, transportistas, freight forwarders, agentes de aduana e instituciones gubernamentales deben trabajar articuladamente. A su juicio, cuando estos actores trabajan de manera aislada aparecen retrasos y sobrecostos.

La participación de Supply Chain desde las primeras etapas del proyecto permite identificar riesgos antes de que la carga sea embarcada. Esta planificación también debe incorporar escenarios de contingencia frente a bloqueos de vías por paros de transportistas, eventos climáticos, restricciones no previstas o situaciones en las que un equipo llegue antes de que el proyecto esté preparado para recibirlo.

María Bartra, especialista en Supply Chain y Logística Minera

Del transportista al socio logístico

El crecimiento de los proyectos mineros abre oportunidades para los operadores especializados, pero también eleva las capacidades que deben desarrollar. Bartra considera que las empresas deben evolucionar de simples proveedores de transporte hacia socios logísticos especializados para la minería.

El cliente minero necesita mucho más que capacidad de transporte. Requiere operadores que comprendan la criticidad de los equipos, los cronogramas de construcción y operación, las restricciones de acceso a mina, los estándares de seguridad y el impacto económico que puede generar un retraso.

Por ello, señala como capacidades fundamentales:

  • ingeniería y planificación de transporte;
  • gestión de proyectos, análisis de rutas y gestión de riesgos;
  • seguridad operacional, trazabilidad de la carga y manejo de contingencias.

A estas capacidades suma las herramientas tecnológicas que complementan al equipo humano y permiten conocer en tiempo real dónde se encuentra una carga crítica, identificar desviaciones y tomar decisiones antes de que un problema afecte al proyecto.

Infraestructura y una logística más integrada

La infraestructura vial es otro de los factores que Bartra considera necesario abordar. Desde su perspectiva, “el Perú necesita mirar la infraestructura logística como parte de su competitividad minera”. La gestión de permisos constituye otro espacio de mejora. Bartra considera necesario avanzar hacia procesos más ágiles y predecibles para las cargas especiales. “Cuando esperamos hasta que el equipo está listo para ser transportado para descubrir que existe una restricción en una carretera, puente o acceso, probablemente ya estamos generando costos adicionales”, advierte.

De cara a una mayor demanda de proyectos mineros, Bartra plantea una evolución hacia un modelo logístico más integrado, predictivo y estratégico. Supply Chain debe participar desde las primeras etapas junto con ingeniería, construcción, operaciones y finanzas. La digitalización también tendrá un papel determinante. Bartra apunta a la integración de sistemas de trazabilidad, analítica de datos, inteligencia artificial y herramientas predictivas para anticipar retrasos, optimizar rutas y mejorar la visibilidad de equipos y materiales críticos.

“La logística deja entonces de ser solamente un costo para convertirse en un elemento que protege el cronograma, reduce riesgos y contribuye directamente a la competitividad de una operación minera”, concluye.

Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 118-121: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

Publicado en: Logística, Minería, Transporte y distribución Etiquetado como: digitalización logística, equipos mineros, gestión de riesgos, infraestructura vial, logística minera, minería peruana, planificación logística, supply chain, transporte sobredimensionado

AFE: La logística también construye país desde la responsabilidad

25 septiembre, 2026 by Redacción Logística 360

Con más de dos décadas de trayectoria consolidando una propuesta de servicios logísticos integrales en el mercado peruano, AFE Operador Logístico demuestra que la excelencia operativa y los valores corporativos deben marchar de la mano para liderar el sector.

Experiencia y capacidad en servicios logísticos integrales

Frente a un entorno comercial cada vez más desafiante, la compañía ha articulado una propuesta basada en tecnología de punta, innovación constante en sus procesos y una estructura cultural orientada al servicio.

La eficiencia operativa continúa siendo esencial para el movimiento de mercancías. La diferenciación competitiva también radica en responder con responsabilidad frente a los desafíos nacionales, impulsando la competitividad y generando confianza.

La solidez técnica y la experiencia acumulada también se reflejan en una plataforma operativa preparada para movilizar recursos ante situaciones complejas. Así lo evidenció la organización al poner su capacidad logística, infraestructura disponible y conocimiento técnico al servicio del traslado de ayuda humanitaria a raíz del sismo ocurrido en Junín.

Daniel Emmanuel Febres Marciani, Asesor de Alta Dirección de AFE Operador Logístico.

«Creemos que una empresa responsable utiliza su experiencia, infraestructura y conocimiento para generar un impacto positivo», sostiene Daniel Emmanuel Febres Marciani, Asesor de Alta Dirección de AFE Operador Logístico.

Liderazgo estratégico y visión corporativa

Según el Asesor de Alta Dirección, la ética en los negocios nace desde el liderazgo ejercido por la Gerencia General, que impulsa un modelo de gestión basado en la integridad, la transparencia, el respeto hacia las personas y el cumplimiento de cada compromiso asumido.

La Asesoría de Alta Dirección despliega estrategias y decisiones orientadas a consolidar vínculos de confianza con colaboradores, clientes corporativos, proveedores estratégicos y demás grupos de interés.

«Buscamos construir relaciones de largo plazo basadas en la confianza, el cumplimiento de nuestros compromisos y el respeto mutuo», afirma Febres Marciani.

Cultura organizacional y compromiso con el entorno

Dentro de la visión directiva de la empresa, el talento humano representa el activo más valioso. El éxito operativo depende de la experiencia, el compromiso institucional y la vocación de servicio de quienes forman parte de la organización.

La compañía asume que su rol va más allá del transporte y la distribución física de mercancías. Funciona como un eslabón que conecta empresas, personas, oportunidades y territorios a lo largo del país. La actividad logística contribuye al crecimiento sostenible mediante una visión de largo plazo, innovación y tecnología, además de relaciones transparentes y responsables.

«La logística no solo mueve productos; también puede movilizar solidaridad, desarrollo y oportunidades. Ese es el rol que creemos debe asumir una empresa comprometida con el futuro del Perú», recalca.

Legado institucional y competitividad sectorial

La trayectoria empresarial reafirma que los principios corporativos y la responsabilidad social deben ser pautas de conducta verificables. La gestión administrativa, el respeto a los convenios establecidos y la movilización de recursos ante contingencias nacionales evidencian la importancia de generar valor para la sociedad y fortalecer la competitividad de los clientes.

Con la mirada puesta en los próximos años, la empresa aspira a consolidar su reconocimiento por sus estándares de calidad técnica y por la manera en que asume su compromiso con el progreso del país.

«AFE aspira a ser reconocida no solo por la calidad de sus servicios logísticos, sino también por la manera en que entiende su responsabilidad con el país. Queremos contribuir al desarrollo del Perú impulsando una logística moderna, eficiente e innovadora, que genere confianza y fortalezca la competitividad de nuestros clientes», señala el Asesor de Alta Dirección de AFE Operador Logístico.

El propósito que guía la labor empresarial consiste en dejar una huella caracterizada por la innovación permanente, la ética corporativa, el compromiso con las personas y la responsabilidad social.

«Si logramos que nuestros clientes confíen en nosotros, que nuestros colaboradores se sientan orgullosos de formar parte de AFE y que nuestra gestión contribuya al desarrollo del país, habremos cumplido con el propósito que guía nuestro trabajo», concluye Febres Marciani.

Lee el reportaje completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 06-08: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

Publicado en: Logística, Supply Chain Etiquetado como: AFE Operador Logístico, competitividad logística, cultura organizacional, excelencia operativa, innovación logística, logística en Perú, responsabilidad social, servicios logísticos integrales, tecnología logística

La automatización transforma funciones y redefine el talento logístico

25 septiembre, 2026 by Redacción Logística 360

La automatización está modificando las funciones dentro de la logística y, con ello, el tipo de talento que necesitan las empresas. La inteligencia artificial, la gestión de datos y otras herramientas reducen tareas manuales y repetitivas, pero también elevan la importancia del análisis, la toma de decisiones y las competencias personales. El cambio, sin embargo, no avanza al mismo ritmo en todas las organizaciones. Su impacto depende del nivel tecnológico, los costes, la infraestructura, la formalidad y la capacidad de las empresas y profesionales para adaptarse.

De las tareas manuales al análisis de la operación

Para Emile Avalo Echeverria, Especialista Senior de Cadena de Suministro y Supply Chain Manager, la principal transformación del talento está en la velocidad con la que debe aprender. Las herramientas tecnológicas evolucionan con rapidez y obligan a los profesionales a mantener una capacidad de adaptación permanente.

En este escenario, la automatización puede reducir determinadas posiciones vinculadas con tareas de asistencia y procesamiento manual. La experiencia del especialista en sectores como retail, comercio electrónico y consumo masivo muestra una evolución hacia perfiles con mayor capacidad analítica.

La diferencia está en qué ocurre después de automatizar la elaboración de reportes o informes. Con la información disponible de forma más directa, el valor del trabajador se desplaza hacia la interpretación de los indicadores, la identificación de desviaciones y la búsqueda de sus causas. También adquieren mayor relevancia la experiencia y la creatividad para plantear mejoras.

Santiago Plaza Battistini, gerente general de NEXTPLACEMENT, plantea una perspectiva distinta sobre la magnitud de esta transformación. A su juicio, el efecto de la inteligencia artificial sobre el talento depende del nivel de tecnología que tenga cada organización.

Sustitución de funciones y transformación de roles

La preocupación por la pérdida de puestos de trabajo no tiene una única respuesta para ambos expertos. Avalo considera que la automatización efectivamente sustituye funciones, pero esa sustitución puede abrir espacio para responsabilidades diferentes dentro de la misma organización.

La evolución que observa apunta a una reducción de actividades manuales y repetitivas. La elaboración de informes, la organización de determinados datos y otras tareas operativas pueden ser asumidas por herramientas tecnológicas. El profesional queda entonces ante funciones que requieren interpretar información y decidir qué hacer con ella.

Desde esa perspectiva, la automatización no elimina el componente humano de la gestión logística. Cambia el lugar donde ese componente aporta valor. El análisis de indicadores, la identificación de problemas, la creatividad, la toma de decisiones y la comunicación pasan a ocupar una posición más importante.

Emile Avalo Echeverria, Especialista Senior de Cadena de Suministro y Supply Chain Manager

“La IA viene a llevarse nuestras funciones manuales repetitivas, para dejarnos la parte analítica, y de toma de decisiones. Creo que el manejo de ciertas competencias soft en los perfiles logísticos toma mayor protagonismo”, señala Avalo.

El proceso también está condicionado por la infraestructura, los costes de entrada y las certificaciones asociadas a las estructuras tecnificadas. Por ello, antes de incorporar una tecnología, las empresas deben evaluar si su adopción responde a las características del negocio, si existe una exigencia regulatoria u operativa y cuál es el ritmo de adopción entre clientes, proveedores y otros actores.

Las competencias que ganan peso

La transformación tecnológica cambia también las capacidades que las empresas necesitan. Para Avalo, el aprendizaje continuo deja de ser una competencia complementaria y se convierte en una condición para mantenerse vigente.

El profesional debe estar dispuesto a aprender, desaprender y volver a aprender. También necesita capacidad para incorporar herramientas nuevas con rapidez y adaptarse a modificaciones constantes en la forma de trabajar.

“En el entorno logístico se necesitan perfiles que tengan una rutina de aprendizaje continuo, que puedan desaprender y volver a aprender. La competencia de aprendizaje al vuelo se vuelve más relevante por la velocidad con que aparecen las nuevas herramientas y, definitivamente, por la adaptación constante al cambio”, explica Avalo.

El reto peruano: preparar talento para lo que todavía no existe

La reconversión profesional no depende únicamente de los trabajadores. Las empresas y las instituciones educativas también tienen que responder a un entorno cuyo desarrollo tecnológico resulta difícil de anticipar.

Avalo sitúa allí uno de los principales desafíos para el sistema educativo peruano: formar personas capaces de desenvolverse ante tecnologías y funciones que todavía no pueden definirse con precisión.

“Creo que el principal reto es preparar talento para lo que no se conoce, lo que no sabemos que existirá. Se necesitan perfiles que construyan algo que hoy aún no podemos imaginar”, sostiene.

Desde su perspectiva, las mallas curriculares deberían dar mayor espacio a las competencias blandas, al aprendizaje continuo y al pensamiento crítico. El objetivo no sería formar únicamente para las herramientas existentes, sino desarrollar capacidades que permitan responder cuando esas herramientas cambien.

Santiago Plaza Battistini, gerente general de NEXTPLACEMENT

Plaza introduce otras dificultades vinculadas directamente con el contexto en el que opera la logística peruana. Identifica la formalidad y la seguridad como problemas centrales, junto con las condiciones de la infraestructura logística, urbana y vial.

Ese entorno también genera una experiencia profesional particular. Los técnicos y profesionales deben resolver problemas con recursos limitados y responder ante situaciones complejas. La experiencia adquiere así un peso importante, aunque Plaza considera que no debe existir una separación entre experiencia y formación académica.

“La realidad es que la académica te da metodología, tecnología y estructura, entonces debe haber un balance entre ambos, además, está el manejo de conflicto y la tolerancia al fracaso que cada vez vemos menos personas con disposición a tener esa experiencia”, señala.

Tecnología y capital humano: una relación que se redefine

El avance de la inteligencia artificial y la robótica plantea finalmente una cuestión de equilibrio. Para Avalo, tecnología y capital humano no son elementos contrapuestos. La automatización puede asumir actividades repetitivas y operacionales, mientras que las personas mantienen funciones asociadas con la creatividad, las decisiones y la comunicación.

La consecuencia que proyecta es una transformación progresiva del perfil logístico. El profesional tendría una orientación más ejecutiva y analítica y utilizaría la innovación tecnológica como una herramienta para desarrollar su trabajo.

La automatización, así, no define por sí sola el futuro del talento logístico. Su impacto está ligado al nivel de adopción de cada empresa, a las condiciones del mercado, a la formación profesional y a la capacidad de las personas para adaptarse a funciones que evolucionan. En ese proceso, el reto está en desarrollar perfiles capaces de trabajar con tecnología sin dejar de aportar aquello que las herramientas no resuelven por sí mismas: análisis, criterio, creatividad, liderazgo, comunicación y capacidad de decisión.

Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 24-28: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

Publicado en: Management, Perfil logístico, Skills, Tendencias Etiquetado como: aprendizaje continuo, automatización logística, competencias profesionales, gestión del talento, inteligencia artificial, logística peruana, talento logístico, transformación digital

Hiperconectividad: De la información histórica a decisiones en tiempo real

25 septiembre, 2026 by Redacción Logística 360

La hiperconectividad está transformando la gestión logística al conectar de manera permanente personas, equipos, sistemas, productos y procesos. El cambio permite pasar de información histórica o fragmentada a decisiones prácticamente en tiempo real.

Desde la experiencia de Southern Technology Group (STG) Perú, esta evolución se observa en proyectos que integran identificación y captura de datos, sistemas de gestión y automatización. Ulrich Reiser, Country Manager de STG Perú, explica qué capacidades está generando este nuevo modelo y qué condiciones necesitan las empresas para aprovecharlas.

De registrar lo ocurrido a gestionar los eventos

La disponibilidad de información durante la ejecución modifica la manera en que las operaciones pueden ser supervisadas. Los datos dejan de depender exclusivamente de controles posteriores y adquieren utilidad para actuar sobre los procesos mientras estos ocurren.

“La principal capacidad que genera es visibilidad de extremo a extremo: saber qué está ocurriendo, dónde está ocurriendo y, cada vez más, anticipar qué podría ocurrir. Esto permite mejorar la trazabilidad, reaccionar más rápidamente ante desviaciones, optimizar recursos y construir operaciones mucho más flexibles y resilientes”, explica Reiser.

Ulrich Reiser, Country Manager de STG Perú

La hiperconectividad depende de la integración

De acuerdo con el Country Manager de STG Perú, hay varios habilitadores que están convergiendo. Primero, las tecnologías de identificación y captura de datos, como RFID, códigos de barras, visión artificial y dispositivos móviles. Segundo, las plataformas que convierten esos datos en procesos gestionables, como los sistemas WMS o TMS.

“El elemento clave no es una tecnología aislada, sino la integración de todas ellas sobre una arquitectura de datos común. En STG trabajamos precisamente en esa integración: combinar captura de datos, movilidad y automatización para que toda la operación hable un mismo idioma”, afirma.

Donde el volumen exige velocidad y precisión

El impacto de estas tecnologías se concentra especialmente en procesos críticos donde coinciden grandes volúmenes, exigencias de velocidad y alta complejidad.

“El mayor impacto lo estamos viendo en los procesos críticos de alto volumen: recepción, almacenamiento, inventarios, picking, packing, despacho y transporte. Por ejemplo, usar RFID permite capturar información de múltiples productos simultáneamente y mejorar significativamente la trazabilidad y el control de inventario”, sostiene Reiser.

Los proyectos buscan incrementar productividad y precisión, mejorar trazabilidad y visibilidad, reducir errores y tiempos operativos y aumentar la capacidad de las operaciones sin necesariamente incrementar los recursos en la misma proporción.

De la automatización a operaciones predictivas

La hiperconectividad también está modificando el alcance de la automatización. La analítica avanzada, la inteligencia artificial y la robótica permiten combinar información, recomendaciones y ejecución dentro de los procesos.

“Estamos pasando de una automatización enfocada en ejecutar tareas específicas hacia una automatización mucho más inteligente y conectada. La analítica avanzada permite identificar patrones y anticipar comportamientos; la inteligencia artificial permite generar recomendaciones y tomar decisiones sobre grandes volúmenes de información; y la robótica permite ejecutar físicamente esas decisiones con mayor velocidad y precisión”, explica Reiser.

Esta evolución abre posibilidades para anticipar demanda, optimizar inventarios, asignar recursos dinámicamente, detectar anomalías y optimizar rutas o flujos dentro de un centro de distribución.La tecnología requiere una base operativa

Para aprovechar la hiperconectividad, las empresas deben definir qué operación quieren transformar y establecer las condiciones necesarias para sostener ese proceso.

Reiser señala que el primer paso es tener una visión clara de negocio y de la operación que se quiere transformar. Según el ejecutivo, la hiperconectividad no consiste en conectar dispositivos por conectar, sino en lograr que la información fluya de manera oportuna para mejorar la toma de decisiones y el desempeño operacional.

“Pero hay un factor que considero todavía más importante: la capacidad de la organización para gestionar el cambio y utilizar los datos para tomar decisiones. La tecnología puede generar información en tiempo real, pero el verdadero valor aparece cuando las personas tienen las capacidades, los procesos y la disciplina de gestión necesarias para convertir esa información en acciones”, afirma.

Integrar antes que incorporar

La evolución hacia operaciones hiperconectadas enfrenta como uno de sus principales desafíos la fragmentación tecnológica. Para Reiser, incorporar soluciones individuales puede ser relativamente sencillo, pero conseguir que todas funcionen de manera integrada como un ecosistema resulta mucho más complejo.

“No se trata de incorporar RFID, robots, inteligencia artificial o un WMS porque sean tendencias, sino porque resuelven un problema concreto y generan valor. Y tercero, la evolución debe ser progresiva”, concluye Reiser.

Lee el reportaje completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 10-13: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

Publicado en: Gestión de Inventarios, Intralogística, Logística de Salida, Picking y packing, Supply Chain, Tecnologías Etiquetado como: automatización, gestión logística, hiperconectividad, inteligencia artificial, rfid, robótica, trazabilidad, wms

  • « Página anterior
  • 1
  • …
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • …
  • 457
  • Página siguiente »
Logística 360

Portal

  • Eventos
  • Nosotros
  • Aviso Legal
  • Términos y condiciones
  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Libro de reclamaciones

Servicios y suscripción

  • Nuestra Revista Digital
  • Suscripción a Newsletter
  • Nuestros Servicios

Datos de contacto

  • Perú, Chile, Colombia y España
  • +34 658 178 640
  • [email protected]
  • [email protected]
  • [email protected]
  • [email protected]

Copyright © 2026 L360 - LOGISTICA 360 SUPPLY CHAIN MANAGEMENT Desarrollado por Desima Estudio

Usamos cookies para asegurar que te damos la mejor experiencia en nuestra web. Si continúas usando este sitio, asumiremos que estás de acuerdo con ello.