La logística ha dejado de ser solo un soporte operativo para convertirse en un eje estratégico del negocio. En un entorno de digitalización, volatilidad de la demanda y presión por eficiencia, la disponibilidad de talento calificado marca la diferencia entre crecer con control o hacerlo con sobrecostos.
Según el estudio Escasez de Talento 2025 de ManpowerGroup, el 74% de las empresas en América Latina enfrenta dificultades para encontrar perfiles adecuados. Esta brecha es especialmente crítica en operaciones, tecnología y análisis de datos.

David Castillo, jefe de planificación en La Calera, sostiene que el impacto es estructural. “El profesional que entiende la cadena de suministro de manera integral, conecta planificación con ejecución y transforma datos en decisiones que impactan costos, servicio y rentabilidad”, afirma.
Edgardo Tabra, consultor logístico asociado en Invercorp del Perú, destaca el rol del criterio profesional en un entorno condicionado por retos en infraestructura y aduanas. “En un país donde todavía hay retos en infraestructura y aduanas, la persona adecuada en planificación y control vale oro”, señala.
Walter Goin, jefe de logística en Swim World, advierte que la escasez de perfiles especializados limita la adopción tecnológica. “Las empresas buscan perfiles más estratégicos orientados al liderazgo y con conocimientos tecnológicos, mientras que el mercado ofrece en su mayoría perfiles técnico-operativos”, indica.
Industria 4.0 y liderazgo directivo
La transformación también alcanza a la alta dirección. Según el Future of Jobs 2023 del World Economic Forum, el pensamiento analítico, la alfabetización tecnológica y la gestión del cambio serán habilidades clave hacia 2027.
Miguel Vargas, consultor en Topitop, señala que el liderazgo logístico requiere nuevas competencias. “Ya no basta con el talento especifico, experiencia y con especializaciones o postgrados en logística… dirigir estratégicamente la transformación hacia la logística 4.0”, sostiene.

Habilidades técnicas y perfil analítico
El perfil logístico hacia 2026 será altamente analítico y orientado a resultados. Tabra destaca competencias como planificación de demanda (S&OP), analítica aplicada, Excel avanzado, Power BI y conocimientos de SQL, junto con experiencia en WMS, TMS y ERP.
“Hoy gana el que opera con inteligencia, no solo con esfuerzo”, enfatiza.
Castillo resalta la importancia del pensamiento sistémico. “Hacia 2026, el diferencial no estará en quién conoce más herramientas, sino en quién sabe utilizarlas para construir sistemas más ágiles, resilientes y sostenibles”.
Goin añade que incluso roles operativos requieren capacidades digitales. “Más que operar, el profesional deberá interpretar información, anticipar riesgos y optimizar la cadena de extremo a extremo”.
Brechas estructurales del mercado peruano
Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), cerca del 70% de la población ocupada en Perú es informal, mientras que el 18% de jóvenes no estudia ni trabaja, reduciendo la base de talento disponible.
Goin advierte que los procesos se vuelven obsoletos rápidamente, exigiendo adaptación constante. “Se requiere mayor vinculación entre instituciones educativas y empresas para acortar la curva de aprendizaje del profesional”, señala.

Tabra agrega que sectores como e-commerce y retail demandan alta precisión. “El ecomerce y el retail exigen una logística de alta precisión… Ahí se ve clarísimo quién está preparado y quién solo ‘resuelve el día’”.
Estrategias para atraer y retener talento
En este contexto, las empresas deben redefinir sus estrategias. El informe Workmonitor 2024 de Randstad indica que el desarrollo profesional, la cultura organizacional y el propósito son factores clave de retención.
Castillo destaca la necesidad de ofrecer crecimiento. “El talento no quiere esperar años para asumir responsabilidad; quiere crecer mientras contribuye”.
Tabra propone:
- Contratar por capacidades
- Crear academias internas
- Diseñar rutas de carrera claras
“Si una empresa quiere BI, S&OP, WMS y mejora continua, tiene que valorar eso con claridad”, afirma.

Goin enfatiza la importancia de alinear expectativas. “En primer lugar, establecer sus objetivos… Tercero, identificar las áreas en donde los puestos clave aun tengan brechas de competitividad”.
2026: hacia una logística menos improvisada
La logística peruana enfrenta un punto de inflexión. La presión por eficiencia y la modernización tecnológica exigen fortalecer el capital humano.
Los especialistas coinciden en que el futuro dependerá de la calidad del talento en todos los niveles. Si empresas, universidades y profesionales logran alinearse, el 2026 puede marcar un avance hacia mayor productividad y estándares más exigentes.
Lee el artículo completo en la edición 57 de Logística 360 Perú, págs. 106-109: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/



















