Disrupción del estrecho de Ormuz impacta cadenas de suministro de petróleo
abril 4, 2026
Escrito por: Redacción Logística 360
Riesgos logísticos y restricciones en rutas críticas generan presión sobre precios y costos operativos en importadores netos de combustibles.

La escalada del conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán ha generado un shock en los mercados energéticos internacionales. En el centro de esta tensión se encuentra el Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por donde transita una proporción sustancial del petróleo mundial.
La interrupción del tránsito por este estrecho ha provocado una perturbación en la oferta global de crudo, presionando los precios y tensionando las cadenas de suministro. Además, plantea riesgos para economías que dependen de importaciones energéticas, como la peruana.
El rol estratégico del Estrecho de Ormuz
Ubicado entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, el Estrecho de Ormuz es una de las principales rutas para el transporte de hidrocarburos. Antes de las tensiones actuales, por esta vía circulaban alrededor de 15 millones de barriles diarios, junto con volúmenes relevantes de gas natural licuado (GNL).
Desde finales de febrero, tras la intensificación de ataques entre fuerzas de Estados Unidos e Israel contra objetivos vinculados a Irán, el tránsito marítimo se ha reducido a niveles mínimos. Navieras y operadores han evitado la zona por razones de seguridad, ante el riesgo de ataques a buques cisterna.
Esta situación ha generado una interrupción del flujo de petróleo y gas, incrementando la preocupación global por el abastecimiento energético.
Reacción de los mercados energéticos
La interrupción en Ormuz ha tenido efectos inmediatos en los precios internacionales del crudo. El Brent, uno de los principales referentes, ha superado los 90 – 100 dólares por barril en varias sesiones de marzo de 2026.
Ante este escenario, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció la liberación de 400 millones de barriles de reservas estratégicas, el mayor volumen en su historia, con el objetivo de estabilizar el mercado frente a la interrupción de suministros.
Sin embargo, estas medidas son temporales y no sustituyen el restablecimiento del flujo normal de petróleo y gas por rutas esenciales como Ormuz.
Repercusiones económicas globales
La crisis energética ha generado efectos más allá del precio del crudo. Informes económicos advierten que una interrupción prolongada puede impulsar presiones inflacionarias, encarecer el transporte y aumentar los costos de producción industrial.
Sectores como aerolíneas, agricultura y manufactura podrían verse afectados. En paralelo, los mercados financieros han registrado volatilidad en bolsas y divisas, mientras los analistas señalan que la duración del conflicto determinará la magnitud del impacto económico.

Implicancias para Perú
Perú es un importador neto de combustibles derivados del petróleo, como gasolinas, diésel y GLP. Esto implica una dependencia significativa de las importaciones para cubrir la demanda interna.
Hasta el 12 de marzo de 2026, no existen informes oficiales que confirmen aumentos específicos en estaciones de servicio atribuibles directamente a la crisis de Ormuz. No obstante, el alza en los precios internacionales constituye un factor que podría trasladarse gradualmente a los costos internos.
El precio de los combustibles en el país depende de múltiples variables:
- Precio internacional del petróleo (Brent o WTI)
- Tipo de cambio
- Costos logísticos y de refinación
- Políticas e impuestos locales
Organismos como Osinergmin monitorean semanalmente los precios de referencia, los cuales responden a factores agregados del mercado.
Efectos en la economía local
El contexto de precios energéticos elevados puede impactar sectores intensivos en combustibles, como logística, transporte, minería y agricultura.
Un aumento progresivo en los combustibles podría trasladarse a costos de producción y eventualmente a precios al consumidor. Sin embargo, estos efectos dependen de múltiples factores del mercado energético global, incluyendo oferta, demanda e inventarios.

Seguridad energética y desafíos estructurales
La situación evidencia la necesidad de fortalecer la resiliencia energética del Perú. La dependencia de importaciones expone al país a choques externos en los mercados internacionales.
Analistas han señalado que factores como la limitada capacidad de refinación y la volatilidad global generan vulnerabilidades. Para mitigarlas, se han planteado medidas como:
- Diversificación de fuentes de energía
- Almacenamiento estratégico
- Incentivos a eficiencia energética
Estas propuestas se enmarcan en la transición energética global y adquieren mayor relevancia ante disrupciones como la crisis de Ormuz.
Perspectivas
La disrupción en el Estrecho de Ormuz ha pasado de ser un riesgo potencial a una situación concreta con impacto global. Aunque sus efectos no se reflejan de inmediato en los precios locales, la tendencia alcista del crudo puede influir en el mediano plazo.
Para economías importadoras como la peruana, este escenario representa un desafío y, al mismo tiempo, una oportunidad para fortalecer su seguridad energética y reducir su exposición a choques externos.
Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 44-46: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/
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