Crisis energética en el Perú: El desafío de mantener la continuidad operativa en la cadena de suministro

abril 6, 2026

Escrito por: Redacción Logística 360

La reciente vulnerabilidad en el suministro de gas natural ha puesto en jaque a la logística local. Drivin analiza cómo la falta de infraestructura y la dependencia de condiciones estables obligan a las empresas a repensar su eficiencia y capacidad de respuesta.

La logística en el Perú enfrenta un nuevo examen de resiliencia. Las recientes fallas en la infraestructura de gas, específicamente en la tubería de Camisea, no solo han afectado el suministro doméstico, sino que han impactado directamente en el corazón de la distribución: el transporte de carga. Con la escasez de GNV (Gas Natural Vehicular), las flotas se han visto obligadas a paralizar operaciones o a migrar hacia combustibles con costos significativamente más altos, erosionando los márgenes de una industria ya presionada.

Para Amira Simons, CCO de Drivin, esta situación no debe leerse como un evento aislado, sino como una crisis de ejecución inmediata que requiere atención prioritaria por parte de los gerentes de logística:

“En Perú, la actual coyuntura energética provocada por la falla en la tubería de Camisea no es un tema del futuro, es una crisis que está paralizando las operaciones en este momento. Mientras están buscando alternativas para seguir funcionando, se están enfrentando a decisiones que también están disparando los costos operativos de manera crítica”, señala Simons.

El costo de la baja anticipación

Más allá de la contingencia, la crisis ha revelado una debilidad estructural en el ecosistema logístico peruano: la alta dependencia de un sistema de suministro que se creía infalible y la falta de herramientas para reaccionar ante imprevistos. En este contexto, la planificación deja de ser un ejercicio de escritorio para convertirse en una herramienta de supervivencia.

Alex Abusabal, Country Manager de Drivin en Perú, advierte que la fragilidad del sistema es un llamado de atención sobre cómo se están gestionando los activos y la información en las compañías:

“Este tipo de eventos deja en evidencia una debilidad estructural en la forma en que muchas operaciones gestionan su logística: con baja capacidad de anticipación y alta dependencia de condiciones estables que, en la práctica, no siempre existen”, explica Abusabal.

Eficiencia: La única defensa ante la incertidumbre

Ante un combustible escaso o más caro, el desperdicio de kilómetros se vuelve inaceptable. Las rutas mal planificadas, los camiones con capacidad ociosa y la falta de visibilidad en tiempo real impiden a las empresas pivotar con rapidez.

Hoy, el estándar para los operadores logísticos en el Perú debe elevarse hacia la digitalización. La capacidad de contar con datos en tiempo real permite no solo optimizar el consumo de combustible, sino también reaccionar antes de que la incertidumbre detenga la flota. En un mercado donde los factores externos son volátiles, el control interno mediante la tecnología se convierte en la única ventaja competitiva real.

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