En un entorno de incertidumbre extrema, la logística humanitaria opera bajo una sola premisa: actuar con rapidez y precisión. Según la especialista en cadena de suministro Gabriela Muñoz, esta rama de la logística se diferencia radicalmente de la comercial. «Aquí, el tiempo no es dinero: es supervivencia«, señala.
Un enfoque centrado en la urgencia, no en la eficiencia
A diferencia de la logística orientada al mercado, la logística humanitaria tiene como eje la planificación, gestión y distribución de recursos esenciales —como alimentos, agua, medicamentos, refugios y atención médica— en contextos como guerras, desastres naturales, pandemias o desplazamientos forzados.
«La logística humanitaria prioriza la rapidez, cobertura y vida humana«, explica Muñoz. «No se busca rentabilidad, se busca salvar vidas».
Tres fases críticas para intervenir a tiempo
Muñoz describe tres momentos operativos fundamentales en cualquier misión humanitaria:
- Gestión de la demanda: anticipación de necesidades y almacenamiento en puntos estratégicos.
- Distribución de la ayuda: movilización de recursos con trazabilidad y condiciones óptimas.
- Plan de apoyo: despliegue de rutas seguras y personal capacitado.
Cinco desafíos logísticos recurrentes
La experta detalla que estos contextos exigen operar bajo presión, enfrentando:
- Zonas inaccesibles por conflictos o desastres.
- Interrupción de la cadena de frío, esencial para vacunas y medicinas.
- Falta de almacenamiento por donaciones no coordinadas.
- Saqueos o retenciones aduaneras.
- Dificultades de comunicación y coordinación entre múltiples actores.
«Contar con profesionales logísticos formados en contextos de emergencia es hoy más necesario que nunca«, afirma.
Casos actuales: Ucrania, Gaza, Yemen y Haití
Muñoz destaca que la logística humanitaria ha cobrado un rol central en emergencias como la guerra en Ucrania, el conflicto en Gaza o las crisis prolongadas en Yemen y Haití. En todos estos escenarios, la respuesta enfrenta serias restricciones logísticas y de seguridad.
En palabras del experto Iván Girela, citado por Muñoz: «La coordinación efectiva entre ONGs, agencias de la ONU, gobiernos y actores logísticos es vital para evitar retrasos y desperdicios en la ayuda«.
Los principales actores de la cadena humanitaria
Entre los organismos clave, Muñoz menciona:
- Cruz Roja Internacional y Media Luna Roja, con presencia en casi todo el mundo.
- Programa Mundial de Alimentos (WFP), líder en logística alimentaria.
- INDECI y COEN en Perú, como brazos operativos ante desastres.
- ONGs internacionales como World Vision, UNICEF, CARE y Médicos Sin Fronteras.
- Fuerzas Armadas y sector privado, aliados en transporte y recursos logísticos.
Siete prácticas que marcan la diferencia
La logística humanitaria se ha transformado integrando innovación, alianzas y sostenibilidad. Estas son las mejores prácticas identificadas por la experta:
- Preposicionamiento de suministros en hubs como el UNHRD en Dubái, parte del WFP.
- Alianzas multisectoriales que articulan capacidades públicas, privadas y comunitarias.
- Digitalización mediante blockchain, sistemas de trazabilidad y códigos QR.
- Automatización e intralogística, como el almacén inteligente de la Cruz Roja Francesa en Pantin.
- Participación comunitaria para adaptar la ayuda y reducir rechazos.
- Capacitación especializada para actuar en contextos extremos.
- Enfoque sostenible, priorizando insumos locales y menor huella ambiental.
Centro logístico de UNICEF en Copenhague
Como ejemplo de operación a gran escala, Muñoz destaca el Centro Global de Suministros de UNICEF, en Dinamarca. Este es el mayor almacén humanitario del mundo dedicado exclusivamente a la infancia, con capacidad para enviar hasta 1.000 toneladas de suministros por semana.
Entre sus capacidades destacan:
- Más de 850 productos disponibles para respuestas inmediatas.
- Gestión de cadena de frío avanzada para vacunas y medicinas.
- Kits adaptados según el tipo de emergencia: salud, higiene, nutrición, educación.
- Capacidad de despacho en 24 a 48 horas tras una solicitud urgente.
Durante la pandemia de COVID-19, este centro fue decisivo para la distribución global de vacunas en colaboración con COVAX.
