El puerto de Chancay, desarrollado en Perú por la naviera estatal china Cosco y con una inversión de 1,300 millones de dólares, proyecta cerrar su primer año de operaciones con 350,000 contenedores movilizados. El puerto fue construido para mover un millón de contenedores al año.
Ubicado a 80 kilómetros al norte de Lima, el terminal se consolida como un hub logístico estratégico en el Pacífico, complementario al puerto del Callao, y con potencial de albergar centros de distribución para plataformas de comercio electrónico como Temu.
Ruta directa con China y beneficios regionales
El inicio de operaciones permitió establecer una ruta semanal directa con China. El trayecto toma 23 días de ida y 25 de regreso, lo que reduce tiempos y costos en exportaciones e importaciones. Esto favorece no solo a Perú, sino también a países vecinos como Panamá, Colombia, Ecuador y Chile, gracias a la escala en Chancay.
El gerente general adjunto del puerto, Gonzalo Ríos, destacó que Chancay representa «una oportunidad inmensa» para Brasil, en especial para los estados de Acre, Rondonia y Mato Grosso. Según precisó, «después de viajar por carretera hasta la costa atlántica de Brasil, deberían llegar a Asia a través del canal de Panamá, el canal de Suez o transitar el sur de África, lo que puede significar un viaje de cincuenta días». Desde Perú, en cambio, el tiempo de tránsito se reduce a menos de 30 días.
Potencial de crecimiento y nuevas inversiones
De acuerdo con Ríos, los principales envíos a China en esta primera etapa corresponden a productos agrícolas peruanos, como paltas, mandarinas y arándanos. Desde Asia, las importaciones más frecuentes son electrodomésticos, automóviles y productos de comercio minorista.
El puerto, cuya propiedad está distribuida en un 60 % para Cosco y 40 % para la minera peruana Volcan, espera alcanzar un millón de contenedores movilizados en su tercer año de operaciones y elevar su capacidad a 1.5 millones anuales con nuevas inversiones en equipamiento.
Además, Chancay busca atraer a empresas que instalen centros logísticos de cadena de suministro. «Eso todavía es parte de un proceso que involucra a varios actores del comercio internacional, pero es una oportunidad de negocio natural. Hay que distribuir desde algún lugar y es la función de los puertos “hub”», señaló Ríos.
Infraestructura, seguridad y sostenibilidad
El terminal opera con grúas de gran capacidad, semiautomatizadas y controladas a distancia, mientras que las dimensiones de su muelle principal permiten el atraque simultáneo de buques de más de 400 metros de eslora. Con una profundidad de 17.8 metros, se adapta a la tendencia mundial de navieras que construyen barcos de mayor tamaño.
En materia de seguridad, en las próximas semanas se instalarán escáneres de inspección para contenedores, donados por Estados Unidos, destinados a identificar drogas y sustancias peligrosas. Estos equipos estarán ubicados en el ingreso al túnel de 1.8 kilómetros que conecta directamente con las áreas operativas del puerto.
El puerto de Chancay funciona con energía eléctrica de fuentes renovables y se perfila como un eje central en la modernización del comercio exterior peruano. Ríos aseguró que Chancay no compite con el Callao, ya que este último «ha crecido en lo que va de año a niveles récord como nunca antes se había visto», movilizando más de tres millones de contenedores en los muelles operados por Maersk y DP World.








