La cadena de suministro global atraviesa una transformación acelerada impulsada por la digitalización, la inteligencia artificial (IA) y la creciente necesidad de colaboración entre empresas. Las disrupciones logísticas recientes —desde restricciones sanitarias hasta congestión portuaria global— evidencian que los modelos tradicionales, basados en operaciones aisladas, ya no garantizan continuidad operativa, eficiencia ni flexibilidad.
Según McKinsey, en 2024 el 90 % de líderes de la cadena de suministro enfrentaron desafíos de resiliencia, definida como la capacidad de adaptarse rápidamente a interrupciones inesperadas. La tecnología y la capacitación se han vuelto imperativos estratégicos. Deloitte añade que una cadena conectada —apoyada en datos en tiempo real, analítica avanzada e IA— permite reaccionar ante disrupciones y mejorar la competitividad.
En Perú, las empresas migran hacia redes más conectadas, sustentadas en inteligencia artificial, plataformas integradas y modelos colaborativos, que facilitan decisiones rápidas, gestión precisa de riesgos e integración profunda entre proveedores, distribuidores y clientes. Logística 360 conversó con Ángel Torres, Gerente de Cadena de Suministro de OXXO, y César Augusto Oshiro Gusukuma, subdirector de la Maestría Global en la Escuela de Posgrado GĚRENS, quienes coinciden en que el país avanza hacia ecosistemas digitales maduros.
La urgencia de ecosistemas digitales
Estudios de PwC y consultoras de gestión señalan que la digitalización es prioridad estratégica, impulsada por IA generativa y gemelos digitales, para operar como ecosistemas digitales conectados y autónomos.
Ángel Torres explica: «Creo que la mayoría de las empresas y profesionales de cadena de suministro hace ya algún tiempo que son conscientes de la importancia de colaborar con otros eslabones de la cadena de suministro, ya sea upstream o downstream, y los beneficios asociados a dichos esfuerzos colaborativos. Sin embargo, un factor que podría estar desencadenando que un mayor número de empresas concrete este tipo de esfuerzos es que cada vez es más sencillo realizarlos, pues ya muchas herramientas core dentro de la cadena de suministro (F&R, WMS, TMS, etc.) facilitan este tipo de colaboraciones de una forma más nativa y sencilla».
Por su parte, César Oshiro enfatiza: «El principal motor es la necesidad de resiliencia, eficiencia y visibilidad integral. Tras las disrupciones logísticas globales de los últimos años, las empresas buscan integrar inteligencia artificial, analítica avanzada y nube para planificar con datos en tiempo real». También alerta sobre los desafíos: interoperabilidad de sistemas, brecha de talento digital y ciberseguridad, que requieren formación avanzada en gestión, tecnología y liderazgo.
Relaciones más inteligentes y colaborativas
La digitalización ha transformado la interacción entre proveedores, distribuidores y clientes. Torres comenta: «La colaboración permite que la comunicación sea más fluida pues es un factor clave para que ambos interlocutores hablen el mismo lenguaje, y por lo tanto se entiendan más rápido».

Oshiro añade: «Estamos transitando de relaciones transaccionales a ecosistemas inteligentes basados en el intercambio de datos y la toma de decisiones colaborativas». Plataformas como AWS Supply Chain o Microsoft Dynamics 365 Copilot sincronizan pronósticos, inventarios y entregas, mitigando el “efecto látigo” y mejorando el nivel de servicio.
Seguridad y confianza en la información
La confianza en los ecosistemas digitales se sustenta en la seguridad de los datos compartidos. Torres aclara: «Lo primero es diseñar bien qué es lo que se estará compartiendo. La información por compartir básicamente tiene que cumplir tres criterios: compartir dicha información tiene que generar algún beneficio directo o indirecto para quien la comparte; recibir dicha información tiene que generar algún beneficio directo o indirecto para quien la recibe; y debe ser información que no ponga en riesgo a la organización que la comparte».
Oshiro agrega: «La clave está en adoptar arquitecturas Zero Trust, recomendadas por NIST y KPMG, que verifican continuamente identidad, acceso y trazabilidad. Además, surgen los data space – entornos regulados para compartir información con contratos de uso y auditoría -, lo que garantiza soberanía de datos y seguridad en las colaboraciones».
Gestión de riesgos: gemelos digitales e IA predictiva
El uso de gemelos digitales —representaciones virtuales en tiempo real de objetos o sistemas— mejora la anticipación de disrupciones y la precisión de pronósticos hasta en un 30 %, según BCG X. Torres destaca: «Al permitir el intercambio más rápido o hasta inmediato de información sobre incidentes que puedan presentarse en algún eslabón anterior de la cadena de suministro, permitirá tener un mayor tiempo de reacción e implementar acciones conjuntas para minimizar el impacto para ambas organizaciones».
Oshiro resalta: «Los gemelos digitales y la inteligencia artificial predictiva permiten simular escenarios, anticipar disrupciones y optimizar la red logística antes de que el problema ocurra. De acuerdo con NVIDIA Omniverse, PwC y McKinsey, esta combinación puede reducir pérdidas por interrupciones hasta en un 30 %». Plataformas multicloud como AWS, Azure o GCP fortalecen la continuidad operativa frente a fallos y eventos regionales.

Eficiencia y sostenibilidad compartida
La sostenibilidad se integra a la digitalización como objetivo estratégico. Torres indica: «Permiten la alineación de expectativas, objetivos e indicadores de gestión, rompiendo las barreras naturales que suele imponer una organización, centrándose en un alcance mayor dentro de la cadena de suministro integral».
Oshiro añade: «Los ecosistemas digitales abren la posibilidad de optimizar energía, reducir emisiones y promover la economía circular». Tecnologías como IA generativa, blockchain y analítica avanzada permiten diseñar cadenas más verdes, con trazabilidad completa y eficiencia energética.
Hacia una cadena peruana más integrada y competitiva
Los ecosistemas digitales transforman la operación, planificación y colaboración dentro de la cadena de suministro peruana. La integración tecnológica, la seguridad de datos y la formación de talento especializado serán determinantes.
Torres y Oshiro coinciden: la colaboración no es una tendencia, sino una necesidad estratégica ante un entorno incierto y competitivo. El desafío está en acelerar la adopción, cerrar brechas de talento y consolidar modelos que permitan a las empresas peruanas competir en redes globales interconectadas.
Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 101-104: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

















