Tensión en el estrecho de Ormuz afecta tránsito marítimo de petróleo
marzo 12, 2026
Escrito por: Redacción Logística 360
La colocación de minas y las dificultades para escoltar tanqueros impactan el tránsito por el estrecho de Ormuz, paso estratégico para el petróleo.

La colocación de minas por parte de Irán en el estrecho de Ormuz y las dificultades para custodiar tanqueros están afectando el tránsito marítimo en uno de los pasos más estratégicos para el suministro energético mundial. La situación ocurre en medio de una crisis vinculada al control del estrecho, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
La circulación por este paso marítimo ha atravesado distintas situaciones en los últimos días. Inicialmente se plantearon garantías para las aseguradoras y la posibilidad de escolta naval para los tanqueros. Posteriormente, el Comando Central informó que eliminó 16 buques minadores iraníes. Sin embargo, también se admitió que la custodia militar para cargamentos de crudo no resulta viable.
A estos hechos se suma la información sobre la colocación de minas en el estrecho, lo que añade nuevos obstáculos para la navegación comercial y aumenta la incertidumbre sobre el flujo energético global.
Volatilidad en el mercado del petróleo
En este contexto, el mercado energético ha mostrado fuertes fluctuaciones. El 9 de marzo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en varias entrevistas que “la guerra está prácticamente terminada”.
Ese mismo día el precio del petróleo alcanzó 119 dólares por barril, el nivel más alto desde 2022 y el mayor aumento registrado en una sola jornada.
Tras esas declaraciones, los mercados energéticos reaccionaron con una caída superior al 11% en el precio del barril, también la mayor desde 2022, ante la expectativa de un posible fin cercano del conflicto. A pesar de ello, la incertidumbre persiste.
Ajustes en la producción petrolera
La situación también ha influido en las decisiones de producción de algunos países exportadores.
De acuerdo con fuentes de la industria citadas por Reuters, Arabia Saudita, principal exportador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), inició recortes de producción.
Una medida similar habría sido aplicada por Kuwait, aunque ninguno de los dos países ha oficializado estos ajustes.
En el caso de Irak, la reducción ha sido más pronunciada. Según Bloomberg, la producción pasó de 4,3 millones de barriles diarios a menos de 1,8 millones, lo que representa un recorte cercano al 60%.
Impacto en la cadena de suministro
Incluso si el conflicto se acerca a su fin, la recuperación del suministro podría tardar. Así lo explicó Simon Flowers, presidente de la empresa de análisis de datos Wood Mackenzie.
“Cuando termine el conflicto, acelerar la cadena de suministro no será rápido”, señaló.
El especialista agregó: “Los barriles de producto almacenados en refinerías o en puertos podrían trasladarse en buques bastante rápido. Pero si los pozos permanecen cerrados durante un periodo prolongado, reiniciar la producción a tope podría llevar semanas o incluso más”.
Respuestas de gobiernos ante la crisis energética
La situación ha motivado diversas respuestas gubernamentales. El primer ministro de Hungría, Viktor Orban, prohibió la exportación de petróleo, diésel y gasolina de 95 octanos, según informó el ministro de Economía Marton Nagy.
Además, el gobierno húngaro estableció un precio máximo para el combustible en vehículos con matrícula nacional y liberó reservas equivalentes a 45 días.
En el Reino Unido, la ministra de Finanzas Rachel Reeves solicitó el 9 de marzo a las principales economías liberar reservas petroleras de emergencia para contener el aumento de los precios.
El primer ministro Keir Starmer reconoció que “cuanto más tiempo dure esto, más probable es que haya un impacto en nuestra economía”.
Reeves también afirmó ante el parlamento: “Una rápida desescalada en Oriente Medio sigue siendo la mejor forma de protegernos del aumento de las facturas energéticas, pero a medida que la situación siga evolucionando, mis prioridades seguirán siendo ayudar a las familias con el coste de la vida y proteger las finanzas públicas”.
Impacto geopolítico del costo energético
El consultor en geopolítica energética Nelson Baldeón advirtió sobre las implicancias del aumento del precio del petróleo.
“Esta volatilidad nunca antes vista está generando una situación que ningún país está ignorando”, señaló en conversación con France 24.
Además, indicó: “El costo energético amenaza la estabilidad interna y eso compromete las posiciones geopolíticas. El precio del barril no tiene ideología, porque nadie quiere una revolución interna”.
Baldeón también sostuvo que “países muy vulnerables, con poca reserva estratégica o totalmente dependientes de la importación (de crudo), pueden estar evaluando sus posiciones”.
Debate energético en Europa
En Europa, varios líderes analizan respuestas coordinadas ante el aumento de los costos energéticos.
El canciller alemán Friedrich Merz, junto con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y el primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, convocaron una videoconferencia con mandatarios de la Unión Europea.
El objetivo es discutir una estrategia conjunta antes de la próxima cumbre europea.
Merz afirmó: “Si tenemos que elegir entre sanciones y solidaridad, nuestra actitud está clara, estamos del lado de Ucrania”.
El presidente francés Emmanuel Macron prevé tratar el tema energético con líderes del G7, mientras que el canciller francés Jean-Noël Barrot reiteró que “no aprobamos esta guerra (…) y no participaremos en ella” y apuesta por “la desescalada más rápida posible”.
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