Perú preparado con estabilidad económica ante crisis del Medio Oriente

marzo 12, 2026

Escrito por: Redacción Logística 360

El alza del petróleo y dólar por el conflicto internacional genera alerta, mientras Perú sostiene fortaleza macroeconómica y reservas sólidas.

Frente a la volatilidad del escenario global, la economía peruana aún muestra indicadores que permiten mantener relativa confianza ante choques externos que afectan los mercados financieros internacionales. Entre ellos resalta que el riesgo país se mantiene entre los niveles más bajos de América Latina.

El 28 de febrero de este año comenzó el conflicto bélico en Medio Oriente. El detonante fue una ofensiva militar realizada por Estados Unidos e Israel contra Irán. A partir de ese momento se registraron aumentos en el precio del petróleo y en la cotización del dólar, situación que generó temores inflacionarios en diversos mercados internacionales.

Monitoreo económico por parte del FMI

El 3 de marzo, pocos días después del inicio de las hostilidades, el Fondo Monetario Internacional (FMI) informó que mantiene vigilancia permanente sobre lo ocurrido en Medio Oriente. Según el organismo, los acontecimientos ya reflejan efectos en la dinámica económica internacional.

En su evaluación preliminar, el FMI identificó perturbaciones en el comercio global y en la actividad económica, además de aumentos repentinos en los precios de la energía. También reportó episodios de volatilidad en los mercados financieros.

Es prematuro evaluar el impacto económico en la región y la economía mundial. Dicho impacto dependerá de la magnitud y la duración del conflicto”, precisó el FMI.

La institución agregó que en abril presentará “una evaluación exhaustiva” dentro de la publicación de su informe “Perspectivas de la Economía Mundial”.

Relevancia estratégica del estrecho de Ormuz

En el comercio energético internacional, el estrecho de Ormuz ocupa una posición estratégica. Por esta ruta marítima se transporta alrededor del 20% del suministro global de petróleo, de acuerdo con un informe de Moody’s Investors Service.

La agencia indicó que una interrupción prolongada del tránsito por ese corredor podría mantener altas las tarifas de transporte de petróleo.

En ese contexto, las tarifas promedio al contado de buques superpetroleros pasaron de 200,000 dólares diarios a superar los 350,000 dólares por día.

“El escenario base de Moody’s es que el conflicto será relativamente breve —probablemente cuestión de semanas— y que la navegación a través del estrecho de Ormuz se reanudará a gran escala. En este escenario, los inventarios de los principales importadores de petróleo y productos derivados mitigarán un breve período de suministro bajo o nulo. Eso probablemente implicaría que las tarifas de los petroleros regresaran a niveles más normales con relativa rapidez”, precisó la agencia.

Asimismo, Moody’s sostuvo que espera “que todas las partes involucradas en el conflicto prioricen una rápida desescalada debido a la importancia central del golfo Pérsico para la economía mundial y a la limitada viabilidad de exportar petróleo por rutas no marítimas”.

Variación del precio del petróleo

Los efectos del conflicto también se reflejaron en la evolución del petróleo West Texas Intermediate (WTI).

Antes del inicio de las hostilidades, el barril registraba una cotización cercana a 68 dólares.

Posteriormente, el 6 de marzo, el precio del crudo superó los 90 dólares por barril.

En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró a la cadena CNN que el incremento del combustible en su país “será a corto plazo y que bajará mucho y muy rápido”.

Además, señaló que mantiene controlado el estrecho de Ormuz, considerado el principal paso de los buques petroleros entre Medio Oriente y el resto del mundo.

Efectos en la economía peruana

A pesar de que el conflicto se desarrolla a más de 14,000 kilómetros de Lima, la economía peruana también percibe efectos derivados de este escenario.

Entre los factores impactados figuran las cotizaciones internacionales de commodities y el comportamiento del tipo de cambio.

Los precios de metales que el país exporta —cobre, oro, plata y zinc— han mostrado subidas y retrocesos en los mercados internacionales.

Asimismo, el dólar en el mercado paralelo registró una variación durante este periodo. Antes del conflicto se vendía desde 3.35 soles, mientras que el último viernes superó los 3.49 soles.

Indicadores macroeconómicos del país

En este contexto, algunos indicadores económicos del Perú mantienen niveles considerados favorables.

Las Reservas Internacionales Netas (RIN) aumentaron desde 90,214 millones de dólares al cierre de 2025 hasta 99,400 millones de dólares al 4 de marzo de este año.

En esa misma fecha, el riesgo país del Perú se ubicó en 138 puntos básicos, cifra inferior al promedio latinoamericano de 305 puntos básicos.

Por su parte, el rendimiento de los bonos soberanos peruanos a 10 años registró un aumento de 16 puntos básicos entre el 25 de febrero y el 4 de marzo. Aun así, este indicador continúa entre los más bajos de la región.

Fortalezas macroeconómicas del país

De acuerdo con Alberto Morisaki, gerente de Estudios Económicos de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), el país mantiene fundamentos económicos relevantes.

El especialista destacó que el Perú cuenta con “Fortalezas macroeconómicas relevantes, elevadas reservas internacionales, estabilidad monetaria, disciplina fiscal, deuda baja, un Banco Central de Reserva independiente y técnico, así como un sistema financiero sólido”.

Además, planteó diversas acciones para enfrentar futuros choques externos:

  • Fortalecer las instituciones
  • Promover la inversión privada
  • Brindar predictibilidad al inversionista
  • Buscar mayores acuerdos comerciales
  • Diversificar mercados
  • Impulsar la masificación del gas natural
  • Fomentar nuevas tecnologías
  • Reducir la incertidumbre política
  • Mejorar la gestión del aparato estatal
  • Cerrar brechas de infraestructura

Posibles oportunidades productivas

Morisaki también señaló que el contexto internacional puede abrir oportunidades para el país.

Entre ellas mencionó impulsar “la exploración y explotación de recursos en general, gas natural por ejemplo”.

Asimismo, planteó brindar asistencia técnica y financiera a emprendedores de diversos sectores económicos.

Entre las actividades mencionadas se encuentran agroexportación, piscicultura y madera. Según indicó, “es lo que el mundo necesita y nuestros país es rico es diversos recursos”.

Finalmente, consideró necesario “trabajar medidas de apunten a aumentar la competitividad del país, como la gestión del tráfico y transporte público eficiente”.

Recomendaciones financieras ante la coyuntura

Desde el ámbito financiero, Jorge Carrillo Acosta, profesor y experto en finanzas de Pacífico Business School, recomendó prudencia ante la volatilidad económica.

Hay que tener en cuenta que en esta época va a haber un ligero incremento de los precios de bienes y servicios por el tema del conflicto bélico del Medio Oriente sumado a otros temas más internos. Entonces, hay que racionalizar un poquito el gasto”, explicó.

Sobre la evolución del dólar, señaló que “viene subiendo y ahí lo ideal es de alguna manera si se tiene la oportunidad de cambiar las obligaciones de dólares a soles para no depender del tipo de cambio que puede subir o puede bajar”.

Respecto a las inversiones, indicó: “Lo ideal es no tomar decisiones apresuradas en situaciones de incertidumbre”.

También recomendó considerar instrumentos de menor riesgo y orientar las decisiones hacia activos de renta fija.

Finalmente, añadió: “habría que ser un poquito más conservador de pronto, por lo menos hasta que el panorama se aclare”.

Otros indicadores económicos

Según la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas del Banco Central de Reserva del Perú, al cierre de febrero las expectativas de inflación a 12 meses se ubicaron en 2.14%.

Por otro lado, el Ministerio de Energía y Minas señaló que el país consume aproximadamente 120,000 barriles diarios de diésel, mientras que la producción nacional es inferior a 60,000 barriles.

Asimismo, entre el 25 de febrero y el 4 de marzo, el riesgo país medido por el spread EMBIG Perú aumentó 3 puntos básicos, mientras que el EMBIG Latinoamérica registró un incremento de 4 puntos básicos, en un contexto marcado por mayores tensiones geopolíticas.

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