Cómo funciona la aduana: El engranaje detrás del flujo de mercancías
julio 2, 2026
Escrito por: Redacción Logística 360
Entre la rigidez fiscalizadora y la digitalización, este filtro define la competitividad empresarial frente a multas, demoras y cuellos de botella.

La aduana peruana se ha consolidado como un eje neurálgico y determinante en el comercio exterior, actuando como un filtro indispensable entre el mercado local y las dinámicas globales. Lejos de ser un mero trámite administrativo, este sistema representa la piedra angular sobre la cual se edifica la cadena logística, donde la eficiencia en el control de mercancías, el cumplimiento normativo y la adopción de nuevas tecnologías definen la competitividad de las empresas peruanas en el escenario internacional.
La aduana como eje regulador y punto crítico en la logística
En el engranaje del comercio exterior peruano, la aduana, bajo la representación de la SUNAT, funciona como un filtro obligatorio que regula el flujo de entrada y salida del territorio nacional. Así lo explica María Antonella Perata Univazo, Especialista en Comercio Exterior y fundadora de Item box Peru.
Más allá de esta definición, el funcionamiento aduanero se centra en la fiscalización de las operaciones. “El funcionamiento de la Aduana es la fiscalización de entradas y salidas de mercancía, velando por el cumplimiento de formalidades necesarias para el bien de la población y cumplimiento de las normas”, afirma Humberto Josue Herrera Silva, Representante Aduanero en Agencia de Aduana Lama.

Dentro de la cadena logística, la aduana no es solo un regulador, sino el punto más crítico del proceso. Cualquier incumplimiento en las formalidades del despacho puede generar sobrecostos, multas o incluso la destrucción de la mercancía, afectando directamente la generación de valor en importaciones y exportaciones.
El rol regulador también incluye la supervisión de normas sanitarias de entidades como DIGESA o SENASA, además de restricciones técnicas para mercancías prohibidas o restringidas. Este control puede acelerar o retrasar las cargas según el cumplimiento normativo. En este contexto, la certificación del Operador Económico Autorizado (OEA) de la SUNAT permite beneficios como la agilización del levante de carga.
Desafíos operativos en el desaduanaje
La eficiencia del sistema enfrenta fricciones recurrentes. Según Herrera Silva, uno de los principales problemas es el desconocimiento de importadores y exportadores sobre los procesos aduaneros.
El especialista advierte que la búsqueda del menor costo en servicios especializados suele derivar en errores en la Declaración Aduanera de Mercancías (DAM). “Dependiendo del error podría llevar a comisos, multas, sobreestadías del contenedor, gastos de almacenaje”, sostiene.
Desde otra perspectiva, Perata Univazo identifica que las demoras se concentran en la etapa inicial del proceso, especialmente en la recopilación de documentos necesarios para el desaduanaje. Por ello, recomienda establecer acuerdos claros entre operadores, usuarios y proveedores para evitar retrasos que generen multas y sobrecostos.
En operaciones complejas como la carga Break Bulk, los tiempos de descarga y revisión representan otro punto crítico. A mediados de 2025, los plazos entre descarga e inspección aumentaron de 7 a 15 días adicionales, mientras que la descarga puede tardar entre 15 y 21 días. Esto genera demoras, costos adicionales como falsos fletes y gastos de pernocte.

Ante este panorama, la especialista resalta la importancia de contar con agencias de aduana y transporte con experiencia que actúen como aliados estratégicos.
Modernización, tecnología y brechas estructurales
En los últimos años, la administración aduanera peruana ha incorporado avances tecnológicos relevantes. Herrera Silva destaca la inteligencia artificial, la digitalización documental, los modelos de riesgo, los escáneres portuarios y el despacho anticipado como herramientas que han mejorado la eficiencia.
Sin embargo, persisten desafíos como criterios de interpretación inconsistentes, dificultades con plataformas electrónicas como el buzón SOL y la necesidad de mayor capacitación técnica.
Perata Univazo coincide en que la automatización ha incrementado la exigencia documental, pero también ha fortalecido el orden del sistema. Asimismo, resalta mejoras en la VUCE, que permite gestionar permisos de distintas entidades en una sola plataforma.
A nivel regional, el Perú presenta avances importantes en digitalización y un marco normativo alineado a estándares internacionales como el Convenio de Kioto. Sin embargo, aún enfrenta problemas como burocracia, complejidad operativa y predominio del control sobre la facilitación.
También persisten limitaciones logísticas como congestión portuaria, infraestructura insuficiente y brechas en capital humano. Herrera Silva añade que la infraestructura vial y los tiempos portuarios continúan afectando la eficiencia del sistema.
Hacia un modelo de facilitación del comercio
Frente a los cambios del comercio internacional, los especialistas coinciden en la necesidad de una transformación estructural.
Herrera Silva propone una digitalización integral, incluyendo certificados de origen digitales similares a los implementados en México o Colombia mediante VUCE, lo que permitiría mayor agilidad y verificación.
En el contexto del comercio electrónico, plantea la creación de centros de distribución estratégicos y el uso de tecnologías como drones o vehículos eléctricos para la última milla.
Por su parte, Perata Univazo concluye que el sistema aduanero debe migrar de un enfoque centrado en la fiscalización hacia un modelo basado en la facilitación del comercio, sustentado en gestión de riesgos y mayor eficiencia operativa de todos los actores del proceso aduanero.
Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 50-53: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/
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