Chancay acorta el tránsito a China y favorece la cereza peruana
agosto 17, 2026
Escrito por: Redacción Logística 360
La ruta marítima hacia China pasó de 33-40 días a 21-23 días, mejorando las condiciones logísticas para frutas sensibles.

La entrada en operación del Terminal Portuario Multipropósito de Chancay representa uno de los cambios más significativos para la competitividad de las exportaciones agrícolas peruanas hacia Asia. Esta nueva infraestructura permite reducir significativamente los tiempos de tránsito marítimo hacia China, pasando de aproximadamente 33 a 40 días a rangos cercanos a 21-23 días.
Para una fruta de alta sensibilidad poscosecha como la cereza, cada día de reducción en tránsito puede traducirse en mejores niveles de firmeza, condición y valor comercial al arribo. En 2025, el puerto de Chancay movilizó el 62% de las agroexportaciones peruanas dirigidas al mercado chino, consolidándose rápidamente como la principal plataforma logística para el comercio agroexportador con Asia.
Esta infraestructura logística moderna, sumada a la amplia red de acuerdos comerciales, la ubicación estratégica para atender ventanas de contraestación, la diversidad de pisos altitudinales y microclimas, y la experiencia acumulada en la producción y exportación de frutas de alto valor, sustenta el posicionamiento del país.
Según el estudio La producción y el consumo global de la cereza: posibilidades de desarrollo en el Perú elaborado por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), el país cuenta con ventajas agroclimáticas, empresariales y logísticas importantes, aunque deberá superar limitaciones relacionadas con las horas frío, la investigación local, la disponibilidad genética, la inversión requerida y la competencia internacional.
Estado actual de la producción y ensayos agronómicos en la sierra peruana
En las últimas dos décadas, el Perú ha consolidado una posición de liderazgo mundial en la exportación de frutas frescas, entre las que destacan la uva de mesa, el arándano, la palta y los cítricos, un crecimiento impulsado por una combinación de ventajas climáticas, disponibilidad de tierras adecuadas, mano de obra barata, inversión privada, innovación tecnológica y apertura comercial.
En este escenario, la cereza emerge como una alternativa de especial interés al tratarse de una de las frutas frescas de mayor valor en el comercio internacional, caracterizada por una demanda creciente en los mercados asiáticos, particularmente durante celebraciones y temporadas de alto consumo.
No obstante, el informe precisa que la producción comercial de cerezas en el Perú es todavía incipiente y se encuentra en una etapa experimental y precomercial, a diferencia de otros cultivos consolidados.
Diversos especialistas coincidieron en que este año podría representar un punto de inflexión para el cultivo al obtenerse las primeras cosechas con valor comercial, resultado de los trabajos de adaptación genética realizados durante los últimos años por diversas empresas agroexportadoras y viveros especializados que llevan aproximadamente 10 años evaluando materiales genéticos en zonas de la sierra peruana como Arequipa, Junín, Ayacucho, Áncash (Huaraz), Cajamarca y Huancavelica.
Sin embargo, alcanzar volúmenes exportables relevantes requerirá un proceso más largo, estimado entre 7 y 10 años, cuyo principal desafío seguirá siendo la identificación de variedades que combinen bajos requerimientos de frío, productividad, firmeza y calidad comercial compatible con las exigencias del mercado internacional.
Zonas altoandinas y potencial agroclimático para el cultivo
Para abordar este desarrollo, el informe del Midagri establece que las regiones andinas del Perú presentan características agroclimáticas que podrían favorecer la producción, destacando la combinación de altitud, amplitud térmica y temperaturas invernales relativamente bajas que permiten la acumulación de horas frío superiores a las registradas en la costa, además de la elevada radiación solar que favorece los procesos fotosintéticos y el contenido de azúcares.
Entre las zonas que merecen evaluación agronómica destacan:
- Las altoandinas de Arequipa, Moquegua y Tacna en sectores de mayor altitud
- La sierra de Lima (Yauyos, Huarochirí y Canta)
- El Valle del Mantaro en Junín
- El callejón de Huaylas en Áncash
- Los valles interandinos de Cusco
- Las zonas altoandinas de Cajamarca
La aptitud definitiva de estas áreas deberá ser validada mediante estudios agroclimáticos detallados, ensayos varietales y análisis económicos específicos.
El desarrollo de una industria exportadora dependerá de la convergencia de la adaptación agronómica, la disponibilidad de material genético adecuado, la incorporación de tecnologías de producción y poscosecha, y la capacidad de aprovechar el mercado internacional, recordando que la experiencia del arándano constituye un antecedente relevante, pues en poco más de una década el Perú pasó de ser un actor marginal a convertirse en uno de los principales exportadores mundiales, demostrando la capacidad del sector para desarrollar industrias competitivas basadas en innovación, adaptación tecnológica y orientación a los mercados internacionales.
Panorama global y perspectivas del mercado internacional de la cereza
Finalmente, el mercado mundial de la cereza fresca atraviesa una fase de expansión histórica, caracterizada por un crecimiento equilibrado entre la producción global (con una tasa promedio anual de expansión del 3.8% en los últimos 25 años) y el consumo interno mundial (3.7% promedio anual en el mismo periodo), según datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.
Las exportaciones mundiales muestran un comportamiento creciente con un pico que alcanza en la campaña 2025/2026 un volumen total de 939,000 toneladas y un crecimiento marginal del 0.9% respecto al año anterior, contexto en el cual Chile concentra aproximadamente el 97% de todo el volumen de cerezas exportadas desde el hemisferio sur.
Por su parte, China proyecta para la campaña 2025/2026 una demanda interna de 1,498 millones de toneladas, sustentada por una producción nacional de 900,000 toneladas y un volumen récord de importaciones de 600,000 toneladas.
Adicionalmente, las agroexportaciones peruanas, tradicionales y no tradicionales, crecieron un 3.3% en el primer semestre del año, según reportó Adex, consolidando una base sólida para que el Perú pueda posicionarse en segmentos específicos del mercado internacional si logra ofrecer una oferta consistente en calidad, volumen, oportunidad de cosecha, trazabilidad y cumplimiento de estándares fitosanitarios.









