Liderazgo femenino: Factor estratégico en la cadena de suministro

abril 7, 2026

Escrito por: Redacción Logística 360

Expertas del sector señalan que la baja presencia femenina en cargos directivos contrasta con su peso en la fuerza laboral y su aporte a la competitividad.

En los últimos años, la participación de las mujeres en la logística peruana ha registrado un crecimiento constante y sostenido, impulsado por la expansión del sector, la profesionalización de la cadena de suministro y la mayor incorporación de talento femenino en áreas operativas, administrativas y de planificación. Sin embargo, este avance cuantitativo no se ha traducido de forma proporcional en acceso a posiciones de liderazgo, donde la brecha sigue siendo estructural y significativa.

Aunque las mujeres representan entre el 20 % y el 30 % de la fuerza laboral del sector logístico en el Perú, solo alrededor del 13 % accede a cargos directivos, según cifras de Michael Page Perú. Este desequilibrio revela una tensión entre participación operativa e influencia estratégica, evidenciando que la presencia no necesariamente implica toma de decisiones.

En un entorno logístico cada vez más globalizado, digitalizado y competitivo, esta brecha adquiere un impacto directo en la eficiencia organizacional, la capacidad de innovación y la resiliencia de las empresas. La diversidad en niveles de liderazgo no solo responde a criterios de equidad, sino que se vincula con la calidad de la gestión y la sostenibilidad de las operaciones.

Patricia García O’Brien, Ejecutiva Senior en Supply Chain y Logística con experiencia regional liderando operaciones, transformación y gestión de la cadena de suministro en entornos multinacionales, subraya esta dimensión estratégica al señalar que “abordar esta brecha no es solo una cuestión de equidad, sino también de competitividad y sostenibilidad organizacional”.

Patricia García O’Brien, Ejecutiva Senior en Supply Chain y Logística

Asimismo, enfatiza que el desafío no se limita a incrementar la participación femenina en cargos clave, sino que implica transformar la cultura organizacional para que esa presencia tenga impacto real en la toma de decisiones estratégicas y en la estructura de gestión empresarial.

Brecha de género en liderazgo logístico

La participación femenina en logística se concentra principalmente en funciones operativas, administrativas y de planificación, mientras que su presencia en niveles de dirección, gerencia y liderazgo estratégico sigue siendo limitada en comparación con el peso total de su participación en el sector.

Claudia Galagarza, Supply Chain Manager en Colortex Perú SA, contextualiza esta situación dentro de un marco global y local. Señala que “a nivel global la participación de las mujeres en logística se mantiene en 40 %, en Perú está entre 20 % y 30 %, de los cuales solo el 13 % ocupa cargos directivos. Una cifra que demuestra que aún se debe seguir trabajando para acortar esa brecha”.

Esta diferencia evidencia que el problema no es únicamente de acceso, sino también de progresión dentro de la carrera profesional. En la práctica, la movilidad hacia puestos de mayor responsabilidad se encuentra condicionada por factores estructurales, culturales y organizacionales.

Ana Karina Valdivia Gonzales, Consultora Senior en Cadena de Suministro

Ana Karina Valdivia Gonzales, Consultora Senior en Cadena de Suministro, complementa esta visión al señalar que la brecha también se manifiesta en los espacios de decisión. Afirma: “Aún somos pocas en las mesas donde se toman las decisiones más relevantes. Sin embargo, lo valioso es que estamos rompiendo un estigma histórico: la logística no es solo un mundo de cascos y botas, es un mundo de estrategia, precisión y visión de largo plazo”.

Por su parte, Fabiola Vilca Vera, Purchasing Leader en Grupo Isamisa SAC y subdirectora del Comité de Compras en WINS Perú, destaca el carácter estructural del problema: “Entre la fuerza laboral total del sector logístico, entre el 20 % y 30 % son mujeres, pero solo alrededor del 13 % ocupan cargos directivos y de decisión estratégica”.

En conjunto, estas perspectivas evidencian que la subrepresentación femenina en liderazgo no responde a una falta de capacidades técnicas, sino a dinámicas organizacionales que condicionan el acceso a posiciones estratégicas dentro de la cadena de suministro.

Diversidad de enfoques en la toma de decisiones

El liderazgo femenino no solo incrementa la representación en la estructura organizacional, sino que introduce enfoques distintos en la gestión de la cadena de suministro, con impactos directos en la calidad de las decisiones, la eficiencia operativa y la coordinación entre áreas.

Patricia García O’Brien señala: “El liderazgo femenino aporta una mirada que fortalece la colaboración entre áreas, mejora la comunicación y la supervisión de decisiones complejas, y suma estilos de gestión distintos que enriquecen el pensamiento estratégico. En entornos como logística y cadena de suministro, donde la complejidad es constante, esta diversidad de enfoques eleva la calidad de las decisiones y la forma en que se enfrentan los desafíos operativos”.

Fabiola Vilca Vera refuerza este enfoque desde la integración funcional: “Las mujeres aportan una capacidad natural para conectar áreas, procesos y personas. Esta habilidad se traduce en una logística más alineada entre compras, almacenes, operaciones, distribución, finanzas, comercial y proveedores, fortaleciendo la eficiencia end-to-end de la cadena de suministro”.

Fabiola Vilca Vera, Purchasing Leader en Grupo Isamisa SAC y subdirectora del Comité de Compras en WINS Perú

Desde una perspectiva más amplia, Ana Karina Valdivia Gonzales enfatiza el impacto en la resiliencia organizacional: “El liderazgo femenino aporta una mirada más integral, donde la colaboración, la escucha activa y la gestión consciente del riesgo se vuelven elementos centrales. Esto no solo optimiza los procesos, sino que también hace que las cadenas de suministro sean más humanas y resilientes”.

Claudia Galagarza complementa esta visión desde la dinámica operativa diaria: “Las cadenas de suministro son ágiles y versátiles, constantemente se toman decisiones en entornos de cambio. El liderazgo femenino influye directamente desde la capacidad de gestionar diferentes tareas a la vez sin perder los detalles”.

Liderazgo femenino: ventaja competitiva y sostenibilidad

La incorporación de mujeres en posiciones de liderazgo en logística no solo responde a un principio de equidad, sino que constituye un factor estratégico con impacto directo en la competitividad, sostenibilidad y desempeño organizacional.

Patricia García O’Brien señala: “Incorporar liderazgo femenino en logística se vuelve cada vez más relevante porque aporta diversidad real en la toma de decisiones, algo clave en un entorno tan dinámico y exigente como la cadena de suministro. Diferentes miradas permiten evaluar mejor los riesgos, coordinar áreas y equilibrar las decisiones entre operación, personas y resultados”.

Fabiola Vilca Vera añade una dimensión vinculada a sostenibilidad y cultura organizacional: “Líderes femeninas suelen priorizar eficiencia energética, reducción de desperdicios y responsabilidad social en la cadena logística. Además, promueven una cultura organizacional inclusiva que fortalece la reputación corporativa y atrae talento joven que busca empresas con valores de equidad”.

Claudia Galagarza observa resultados tangibles en desempeño organizacional: “Las empresas que logran una equidad de género obtienen mejores resultados, desde operadoras de montacargas hasta cargos de dirección, logrando ambientes más inclusivos, colaborativos y con alto nivel de compromiso que van abriendo camino a las siguientes generaciones”.

Claudia Galagarza, Supply Chain Manager en Colortex Perú SA

Ana Karina Valdivia Gonzales refuerza esta visión desde la evolución del concepto de competitividad: “Hoy, la competitividad ya no se mide únicamente en costos, sino en resiliencia. La logística actual exige adaptabilidad”.

Barreras estructurales y culturales

A pesar de los avances, persisten barreras estructurales y culturales que limitan el desarrollo del liderazgo femenino en la logística peruana.

Patricia García O’Brien explica que estas barreras operan en distintos niveles: “En logística persisten barreras tanto estructurales como culturales. A nivel estructural, aún existen trayectorias de carrera poco visibles para mujeres, menor acceso a roles operativos clave y modelos de organización del trabajo poco sostenibles en funciones críticas. En el plano cultural, siguen pesando estereotipos sobre qué perfiles ‘encajan’ en operaciones”.

Fabiola Vilca Vera complementa esta visión desde lo social y organizacional: “Persisten creencias obsoletas que asocian la logística y las operaciones con un rol masculino… Pausas profesionales vinculadas a la maternidad son interpretadas erróneamente como pérdida de competitividad”.

Claudia Galagarza agrega elementos de infraestructura organizacional: “No existían vestuarios, uniformes femeninos, lactarios, etc. Esto ha ido cambiando, sin embargo, aún existe un gran número de empresas que no dimensiona este tema”.

Ana Karina Valdivia Gonzales describe esta situación como un “techo de cristal” aún vigente en el sector.

Estrategias para cerrar la brecha

Las especialistas coinciden en que el cierre de la brecha requiere acciones concretas, sostenidas y medibles.

Patricia García O’Brien propone visibilizar carreras, fortalecer mentoring, incluir mujeres en roles críticos y definir criterios objetivos de promoción.

Fabiola Vilca Vera plantea academias internas, flexibilidad laboral y formación en liderazgo.

Claudia Galagarza enfatiza transparencia, reducción de brechas salariales y equidad en selección.

Ana Karina Valdivia Gonzales sintetiza: “La diversidad debe entenderse como ventaja competitiva y no como cuota”.

Transformación estructural del sector

El consenso es claro: la participación femenina en logística no es solo una tendencia social, sino un componente estratégico para la evolución del sector. La evidencia demuestra que la diversidad en liderazgo mejora la toma de decisiones, fortalece la resiliencia organizacional y contribuye a cadenas de suministro más eficientes y sostenibles.

El desafío no es únicamente aumentar la representación, sino transformar estructuras, procesos y culturas organizacionales para garantizar que el talento femenino pueda desarrollarse plenamente y contribuir al fortalecimiento del sector logístico peruano en su conjunto.

Lee el artículo completo en la edición 57 de Logística 360 Perú, págs. 38-42: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

Si te gustó...¡Compártelo!