Flexitanks e isotanks: Soluciones clave para la carga líquida en Perú

septiembre 23, 2026

Escrito por: Redacción Logística 360

Según Ian Taylor, el uso creciente del flexitank y las posibilidades del isotank amplían las alternativas para transportar líquidos a granel.

La logística internacional de cargas líquidas avanza hacia soluciones más especializadas, eficientes y adaptadas a las características de cada producto. En este escenario, los flexitanks y los isotanks han ido ganando relevancia como alternativas para el transporte internacional de líquidos a granel. Sin embargo, cada solución responde a necesidades diferentes y su elección requiere considerar las características de la carga y las condiciones de toda la operación.

Rocío Ponce, Country Manager de Ian Taylor en Perú, vincula esta evolución con el desarrollo de la tecnología, los materiales y los estándares de seguridad, además de la búsqueda de eficiencia de exportadores e importadores. «En los últimos años, la logística de cargas líquidas ha evolucionado hacia soluciones cada vez más especializadas, eficientes y adaptadas a las características de cada producto», señala.

Cargas líquidas: oportunidades y soluciones diferenciadas

En Perú, Ponce identifica oportunidades principalmente en aceites, productos alimenticios líquidos, concentrados y distintos líquidos asociados con la actividad agroindustrial y exportadora.

«En Perú vemos actualmente un desarrollo especialmente importante del uso de flexitanks, impulsado por el crecimiento de nuestra agroindustria, la industria alimentaria y pesquera, junto con la diversificación de las exportaciones», precisa Ponce.

El flexitank consiste en una bolsa flexible que se instala dentro de un contenedor estándar y permite transportar un volumen relevante de producto. Su utilización puede aprovechar la infraestructura habitual del transporte contenerizado y generar eficiencias tanto en costos como en la operación logística.

Los isotanks, en cambio, son equipos específicamente construidos para el transporte de líquidos y pueden atender cargas que, por sus características técnicas, requerimientos de seguridad o condiciones particulares de transporte, necesitan una solución especializada.

«Son soluciones que responden a necesidades diferentes», resume Ponce. Entre los posibles destinos identifica oportunidades hacia Asia, Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.

Rocío Ponce, Country Manager de Ian Taylor en Perú

La elección comienza por conocer el producto

Para la ejecutiva, la evaluación debe comenzar por comprender las características de la mercancía. Esto implica revisar sus propiedades físicas y químicas, densidad, viscosidad, temperatura, clasificación, requerimientos de manipulación y compatibilidad con el sistema de transporte.

A partir de ese análisis se determina si la alternativa corresponde a un flexitank o un isotank. La evaluación también debe incorporar el origen y destino, los volúmenes, la disponibilidad de unidades y la infraestructura para carga y descarga.

A ello se suman los requisitos portuarios, las exigencias de la línea naviera y las regulaciones de los mercados involucrados. «La solución correcta es aquella que optimiza la operación completa, no solamente una de sus etapas», enfatiza.

Coordinación y prevención

Para Ponce, uno de los principales desafíos de las cargas líquidas es coordinar adecuadamente a los diferentes actores involucrados. En los flexitanks son fundamentales la correcta selección del contenedor, la instalación del equipo, el llenado, la manipulación durante el transporte y la descarga. En los isotanks, las variables incluyen la disponibilidad del equipo adecuado, su condición y certificación, la compatibilidad con el producto, las conexiones y los requerimientos de carga y descarga.

La ejecutiva también advierte sobre riesgos como la selección inadecuada del contenedor, incompatibilidades entre el producto y el flexitank, instalación incorrecta o manipulación inadecuada. En isotanks, pueden relacionarse con la elección de un equipo que no corresponda a las características de la carga.

Frente a estos riesgos, Ponce pone el énfasis en la prevención. «Por eso creemos mucho en la prevención. Antes de iniciar cualquier movimiento hay que revisar el producto, el equipo, los procedimientos y las condiciones operativas de toda la cadena», afirma.

A esta revisión se suman la planificación y el seguimiento.

La experiencia marítima y portuaria

En este punto, la ejecutiva relaciona la experiencia de Ian Taylor con el conocimiento de las operaciones marítimas y portuarias y de la cadena logística peruana.

En el caso de los flexitanks, la compañía trabaja en la coordinación de los componentes logísticos, marítimos y portuarios, además de proveedores especializados.

«Más que enfocarnos únicamente en un tipo de equipo, nuestro valor está en entender la necesidad del cliente, analizar cuál es la solución correcta y hacer que toda la operación funcione de manera coordinada», sostiene.

Un interlocutor para integrar toda la cadena

El acompañamiento comienza desde la planificación. El primer paso consiste en entender qué producto quiere transportar el cliente, dónde se encuentra, hacia qué mercado se dirige, cuáles son los volúmenes y qué condiciones particulares presenta la operación.

«Lo importante es no comenzar por el equipo, sino por la necesidad logística del cliente», precisa.

A partir de esa evaluación, explica: «Dependiendo de las características del producto y de la operación, analizamos junto al cliente si la alternativa más adecuada es un flexitank o un isotank y coordinamos a los proveedores especializados necesarios para desarrollar cada solución».

La coordinación posterior comprende a los distintos participantes y el seguimiento de los puntos críticos a lo largo de la cadena.

Agroexportación sostiene el potencial del mercado peruano

De cara al crecimiento de las cargas líquidas en el comercio internacional, Ponce observa un potencial importante en Perú, particularmente por la evolución de la agroexportación y la incorporación de nuevos productos.

En este contexto, considera que el flexitank continuará teniendo un desarrollo importante para determinados líquidos. Al mismo tiempo, los isotanks pueden ampliar las posibilidades hacia otros productos y operaciones que requieren características técnicas diferentes.

«No queremos limitarnos a ofrecer un tipo de equipo. Queremos ser el socio logístico que ayude al cliente a encontrar y gestionar la solución correcta para su carga, acompañándolo durante toda la cadena con tres principios fundamentales: seguridad, eficiencia y confiabilidad», concluye Ponce.

Lee el reportaje completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 88-91: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

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