Resiliencia y flexibilidad corporativa ante nuevas disrupciones logísticas
julio 21, 2026
Escrito por: Redacción Logística 360
Maersk advierte que la incertidumbre seguirá presionando las cadenas de suministro, que deberán responder con mayor agilidad y flexibilidad.

El comercio mundial ha demostrado una resiliencia notable pese a los cambios drásticos y la incertidumbre de los últimos años, evidenciando la capacidad de las cadenas de suministro para absorber impactos y adaptarse a eventos disruptivos, según destacó Ranole Beng, responsable del mercado transpacífico para transporte marítimo de Maersk.
Durante el evento virtual «Supply Chain Outlook: Trends and Risks to Watch in 2026», realizado el 15 de julio, se abordaron las principales preocupaciones del sector. En este espacio, Beng advirtió que «cada vez es más difícil prever de dónde provendrá la próxima disrupción», un desafío que se suma a políticas comerciales volátiles, restricciones de capacidad, robo de carga, conflictos geopolíticos y condiciones de mercado que afectan constantemente a cargadores y transportistas, exigiendo que los ejecutivos mantengan la agilidad y la flexibilidad ante nuevos e inesperados acontecimientos.
Temporada alta y restricciones de capacidad en el tercer trimestre
En el plano operativo, la ruta marítima transpacífica ha registrado ingresos estables en 2026 respecto al año anterior. No obstante, Beng señaló que el tercer trimestre intensificará las restricciones de capacidad debido al mayor volumen de llegadas de carga a Estados Unidos, a medida que las cadenas de suministro se preparan para la reposición de inventarios estacionales.
«Durante esta temporada alta, observamos que los clientes, en general, buscan reponer sus inventarios con mercancías estacionales de cara al cuarto trimestre», afirmó, añadiendo que esta temporada alta suele extenderse de junio a octubre y que Maersk no ha observado una desaceleración de la actividad.
Nuevas disrupciones geopolíticas y regulatorias en el transporte
Por otro lado, los servicios de transporte enfrentan presiones adicionales por cambios regulatorios y disrupciones. Donna Lemm, directora de Estrategia de IMC Logistics, indicó que los clientes están replanteando la percepción de que la pandemia de COVID-19 representó el punto máximo de escasez, debido a nuevos acontecimientos como los ataques militares que han afectado el tránsito por el estrecho de Ormuz y han ejercido presión sobre los precios del combustible. Al referirse al impacto del diésel, Lemm afirmó de forma tajante: «Es más que un efecto dominó… Es inmediato».
Asimismo, Lemm explicó que las regulaciones federales han endurecido las condiciones que afectan la disponibilidad de conductores, desde la aplicación más estricta de los requisitos de dominio del idioma inglés hasta los cambios relacionados con las licencias de conducir comerciales para conductores no domiciliados. A esto se suma el incremento del robo de carga, una amenaza que ya no afecta únicamente a mercancías de alto valor, sino también a productos de consumo cotidiano, como alimentos y bebidas.
Estrategias corporativas para afrontar el cierre de 2026
Para afrontar el resto de 2026, aunque las presiones logísticas podrían intensificarse durante el tercer trimestre, Beng detalló que las organizaciones pueden adoptar diversas medidas para responder a este escenario: diversificar las estrategias de abastecimiento, mantener la flexibilidad operativa, mejorar la visibilidad de la cadena de suministro y fortalecer las alianzas entre los distintos actores logísticos.
Finalmente, concluyó que la resiliencia «no consiste en eliminar por completo los riesgos, sino en estar preparados para responder de manera eficaz cuando estos se presenten».
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