Perú reduce brechas de género pero persisten desigualdades laborales y educativas
marzo 9, 2026
Escrito por: Redacción Logística 360
El índice de desigualdad de género bajó de 0,55 a 0,34 desde 1995, con avances en salud, educación y participación política.

El Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan) destacó, en el marco del Día Internacional de la Mujer, que la desigualdad entre mujeres y hombres en Perú ha mostrado una tendencia decreciente en las últimas décadas.
Según el Observatorio Nacional de Prospectiva del Ceplan, el índice de desigualdad de género disminuyó de 0,55 en 1995 a 0,34 en 2023, reflejando avances en educación, salud y participación política. Sin embargo, aún persisten brechas relevantes en el acceso a oportunidades laborales en condiciones equitativas.
El país ha experimentado progresos sostenidos en desarrollo humano y en la reducción de disparidades de género. De acuerdo con el Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Perú redujo su índice de desigualdad de género, ubicándose en el puesto 83 a nivel mundial. Este indicador mide brechas en salud reproductiva, empoderamiento y participación en el mercado laboral, y su reducción evidencia mejoras en servicios básicos, educación y presencia femenina en cargos de decisión.
A pesar de estos avances, el país aún supera el promedio de países con alto desarrollo humano en términos de desigualdad de género. Además, la pandemia de COVID-19 impactó especialmente a las mujeres, evidenciando persistentes brechas estructurales sociales y económicas.
Educación y salud: mejoras significativas
El Índice Global de Brecha de Género, elaborado por el Foro Económico Mundial, indica que Perú ha avanzado hacia una mayor paridad entre 2006 y 2024, con un incremento de 0,093 puntos, especialmente en educación y salud.
No obstante, los datos del Observatorio Nacional de Prospectiva señalan que persisten diferencias en el acceso a educación secundaria. En 2023, la brecha educativa a nivel nacional alcanzó 10,1 puntos porcentuales. Departamentos como Puno (23,1 p.p.), Apurímac (18,9 p.p.), Huancavelica (18,4 p.p.) y Cusco (15,4 p.p.) registraron las mayores diferencias, mientras Lima Metropolitana, Moquegua, Callao, San Martín y Tumbes presentaron brechas menores a 10 p.p.
Participación política femenina
La presencia de mujeres en la política peruana ha mostrado avances continuos. Según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) analizados por Ceplan, durante el periodo 2021-2026, las mujeres ocupan 37,7 % de los escaños en el Congreso.
Si bien esta cifra aún está por debajo de la paridad del 50 %, representa un aumento significativo respecto al periodo 1956-1962, cuando la representación femenina alcanzaba solo 2,5 %.
Brechas en el ámbito laboral
El Observatorio de Prospectiva señala que la participación laboral femenina sigue siendo menor que la masculina en todos los departamentos. En 2023, la tasa de actividad laboral femenina fue de 61,3 %.
A pesar de esta diferencia, Perú se destaca en la región por mantener una participación relativamente alta de mujeres en la fuerza laboral. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) indica que la tasa en 2025 fue de 63,1 %, superior al promedio latinoamericano de 54,2 %.
Sin embargo, persisten desafíos relacionados con la calidad del empleo, ingresos y acceso a oportunidades económicas equitativas.
Una agenda estratégica hacia la igualdad
El Observatorio de Prospectiva resalta que reducir las brechas de género requiere mantener la igualdad como prioridad en políticas públicas y privadas.
Organismos internacionales recomiendan acciones como:
- Ampliar el acceso a educación y capacitación profesional
- Impulsar políticas laborales que faciliten la participación femenina, incluyendo horarios flexibles y servicios de cuidado
- Promover reformas legales que eliminen prácticas discriminatorias y fortalezcan la protección de derechos
El Foro Económico Mundial estima que, manteniendo las tendencias actuales, cerrar completamente la brecha de género tomaría aproximadamente 123 años.
En este contexto, fortalecer políticas que garanticen igualdad de oportunidades resulta esencial para consolidar avances y acelerar la construcción de una sociedad más inclusiva.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) define la desigualdad de género como la disparidad entre sexos en oportunidades, acceso, control y utilización de recursos fundamentales para el bienestar y desarrollo humano. Esto implica que mujeres y hombres, así como niñas y niños, no disfrutan de los mismos derechos, recursos, oportunidades ni protecciones.








