Packaging sostenible, la clave para la eficiencia y la competitividad global

enero 2, 2026

Escrito por: Redacción Logística 360

De pasivo a activo estratégico: el empaque verde impulsa la rentabilidad operativa, reduce los costos de flete y abre las puertas de los mercados internacionales más exigentes.

La concepción tradicional del packaging como un simple contenedor ha quedado obsoleta. En el contexto de la Logística 4.0, el empaque se ha transformado en un elemento estratégico que impacta la eficiencia de la cadena de suministro, la rentabilidad operativa y la percepción de marca. Esta transformación es impulsada por la creciente conciencia ambiental del consumidor y regulaciones más estrictas a nivel global.

Para Perú, cuya economía depende de la exportación de productos frescos y commodities, invertir en packaging sostenible es ahora un requisito para acceder a mercados internacionales y mantener la competitividad. Un empaque mal diseñado puede generar sobrecostos por volumen, daños en transporte e incluso impedir el acceso a retailers con políticas de cero residuos.

Carlos Enrique Ríos Medrano, gerente de desarrollo de negocio en Agroindustrias Valle Grande, señala: «Más que un incentivo, existe una razón obligatoria y es el ordenamiento legal alrededor del empaque en la industria, que limita el empleo del plástico de un solo uso, mediante normas técnicas para valorización y reciclaje». La adopción del packaging sostenible responde a tres factores: presión regulatoria, demanda del mercado y reducción de costos logísticos.

Nathalie Marcos, directora comercial en Matritech, añade: «Las empresas peruanas se ven incentivadas a adoptar packaging sostenible para expandirse en mercados locales y extranjeros, mejorar su imagen y destacarse ante clientes cada vez más conscientes del medio ambiente».

Eficiencia logística: diseño inteligente para reducir costos

Contrario a la creencia de que el packaging sostenible es más caro, la innovación en materiales y diseño puede reducir los costos logísticos en toda la cadena, desde almacenamiento hasta entrega final. La clave está en el aligeramiento del empaque y la optimización de su geometría, aumentando la cantidad de unidades por palé o contenedor, lo que impacta directamente en los costos de transporte, que representan alrededor del 23 % del costo logístico en Perú.

Ríos subraya: «Reducción real de costos logísticos cuando está bien diseñado. Optimizar volumen, reducir peso y consolidar materiales puede bajar costos de transporte, almacenamiento y manipulación —y disminuir daños en tránsito—, mejorando el costo total por unidad y la huella de carbono».

Carlos Enrique Ríos Medrano, gerente de desarrollo de negocio en Agroindustrias Valle Grande.

El uso de mono-materiales facilita el reciclaje, requiere menos capas y adhesivos, y reduce peso y volumen. Esto también disminuye los costos por devoluciones, reprocesos y pérdida de reputación. Marcos resalta que la sostenibilidad se traduce en retorno directo en productividad operativa, al optimizar espacios de almacenamiento y transporte y reducir la huella de carbono.

Impacto en la marca: fidelización y diferenciación

En el mercado peruano, el packaging sostenible se ha convertido en un sello de calidad y propósito. Especialmente entre consumidores urbanos y jóvenes, la disposición a pagar un sobreprecio por productos con empaques sostenibles aumenta la fidelización y fortalece la percepción de marca.

Ríos explica: «El empaque sostenible actúa como prueba tangible del compromiso ambiental; esto aumenta la preferencia en segmentos jóvenes y urbanos, y puede convertir compradores ocasionales en clientes recurrentes».

Marcos agrega que el empaque genera un vínculo emocional con el consumidor y promueve la economía circular, al incluir materiales de fácil desensamblaje e instrucciones claras para reciclaje o compostaje: «La sostenibilidad actúa como un puente emocional con el consumidor moderno, que busca alinear sus valores personales con sus decisiones de compra».

Nathalie Marcos, directora comercial en Matritech.

Tendencias y tecnologías: aligeramiento y trazabilidad

El futuro del packaging sostenible se centra en la innovación de materiales y monitoreo inteligente del empaque. Las tendencias clave incluyen:

  • Mono-materiales y compostables: facilitan el reciclaje y uso de materiales biodegradables.
  • Envases livianos (lightweighting): reducen peso sin comprometer resistencia, disminuyendo costos de transporte.
  • Etiquetas inteligentes y trazabilidad: RFID o códigos QR que permiten seguimiento desde planta hasta consumidor, vital en exportaciones.

Marcos destaca la importancia de hacer visible la sostenibilidad: «Los nuevos diseños o materiales demuestran que la marca está invirtiendo en innovación con propósito». La digitalización es esencial, ya que los empaques deben ser compatibles con automatización en almacenes y centros de distribución, garantizando eficiencia y clasificación adecuada.

Desafíos y oportunidades para Perú

Perú enfrenta retos para masificar la infraestructura de valorización y reciclaje. La efectividad del packaging sostenible depende de sistemas logísticos inversos capaces de recolectar, procesar y reintroducir materiales. La Ley de Plástico (Ley N.º 30884) obliga a crear esta infraestructura y exige cumplimiento estricto.

Ríos concluye: «No adaptarse implica multas, restricciones y problemas de acceso a ciertos canales (retail, e-commerce, exportación)». La oportunidad para las empresas proactivas es grande: cumplir regulaciones, responder a la demanda internacional y fortalecer competitividad, reduciendo costos logísticos y aumentando valor de marca.

Packaging sostenible como estrategia integral

El packaging sostenible ha pasado de ser un elemento de marketing a situarse en el centro de la estrategia logística. Su diseño eficiente reduce peso y volumen, impactando la rentabilidad. La transparencia, trazabilidad y compatibilidad con automatización elevan la percepción de marca y aseguran la competitividad del producto peruano en mercados internacionales.

La innovación en empaque es hoy un indicador de madurez logística nacional, integrando sostenibilidad, eficiencia y valor de marca como pilares estratégicos para el crecimiento y la exportación.

Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 58-61: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

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