Impacto en la cadena frente a la concentración de metales críticos

enero 16, 2026

Escrito por: Redacción Logística 360

La posible fusión de Rio Tinto y Glencore genera análisis sobre abastecimiento, relaciones con proveedores y contratos a largo plazo.

La concentración del suministro de cobre en menos manos plantea interrogantes sobre el poder de fijación de precios y la seguridad del abastecimiento. Para los profesionales de compras que gestionan contratos a largo plazo, entender cómo podría afectar una fusión entre Rio Tinto y Glencore las relaciones con proveedores y las posiciones de negociación será clave para mantener la ventaja competitiva.

Fusión potencial y alcance de la transacción

Rio Tinto y Glencore retomaron conversaciones para una posible fusión, que daría origen a una entidad con un valor empresarial superior a los US$260.000 millones. Las conversaciones renovadas se producen tras contactos a inicios de marzo de 2025, cuando un intento previo no prosperó. Ambas compañías confirmaron que se encuentran en «conversaciones preliminares» sobre una «posible combinación de parte o la totalidad de sus negocios, que podría incluir una fusión íntegramente mediante intercambio de acciones».

Rio Tinto, empresa del índice FTSE 100 fundada en 1873, tiene actualmente un valor empresarial de US$162.000 millones (£120.000 millones). En un comunicado formal, la compañía señaló: «La expectativa actual de las partes es que cualquier transacción de fusión se lleve a cabo mediante la adquisición de Glencore por parte de Rio Tinto a través de un esquema de arreglo sancionado por un tribunal. No existe certeza de que se realice una oferta ni sobre los términos de dicha oferta, en caso de concretarse».

Contexto de consolidación en recursos naturales

Este desarrollo sigue a un periodo de intensa actividad en acuerdos dentro del sector de recursos naturales, destacando la fusión por US$53.000 millones (£39.000 millones) entre BHP y Anglo American, anunciada en septiembre de 2025. Derren Nathan, Head of Equity Research de Hargreaves Lansdown, señaló: «La tendencia de consolidación en el sector de recursos naturales observada el año pasado no muestra señales de desaceleración en los primeros meses de 2026».

Implicancias para la cadena de suministro del cobre

La demanda global de cobre, crítica para operaciones en múltiples sectores, es un factor clave detrás de la posible fusión. El 27 de enero de 2026, los precios del metal superaron los US$13.300 (£9.900) por tonelada, y el International Copper Study Group proyecta un posible déficit de suministro de 10 millones de toneladas hacia 2040.

Los centros de datos que respaldan infraestructura de inteligencia artificial requieren cobre para distribución de energía y sistemas de enfriamiento. Una entidad fusionada entre Rio Tinto y Glencore concentraría activos relevantes de cobre, alterando la dinámica con los proveedores existentes. Derren Nathan afirmó: «Una combinación total crearía un líder global en múltiples metales industriales, incluyendo mineral de hierro y metales de transición como cobre, cobalto y litio».

El CEO de Glencore, Gary Nagle, indicó que el objetivo de la compañía es convertirse en «el mayor productor de cobre del mundo». Esta consolidación podría implicar que los equipos de cadena de suministro enfrenten menos proveedores, pero de mayor escala, para el abastecimiento de metales esenciales.

Estrategia de combustibles fósiles y perfiles operativos

Un aspecto destacado de las conversaciones es la posible modificación en el enfoque hacia los combustibles fósiles, lo que podría impactar estrategias de adquisición de empresas con carteras diversificadas de commodities. En 2024, se reportó que las negociaciones enfrentaron dificultades debido a desacuerdos sobre operaciones de carbón de Glencore; Rio Tinto había salido del sector carbón en 2018.

El contexto político cambió tras la decisión de EE. UU. de retirarse de tratados climáticos clave de la ONU, manteniendo la rentabilidad del carbón. Esto podría permitir a Rio Tinto conservar exposición tanto a metales de transición como a activos de combustibles fósiles.

La fusión uniría dos compañías con perfiles operativos distintos: Rio Tinto, con 60.000 empleados, y Glencore, fundada en los años 70 con 150.000 trabajadores y operaciones en comercio de commodities. Esta capacidad de trading podría influir en cómo los materiales llegan a los compradores finales, agregando complejidad a la gestión de relaciones con proveedores.

Obstáculos regulatorios y acceso a mercados

El acuerdo enfrenta revisión regulatoria que podría afectar plazos de la cadena de suministro y acceso a mercados. Bajo normas del Reino Unido, Rio Tinto tiene hasta el 5 de febrero de 2026 para presentar una oferta formal. De avanzar, deberá atender:

  • China: La Administración Estatal de Regulación del Mercado (SAMR) podría evaluar el impacto sobre precios.
  • Australia: La Comisión de Competencia y Consumidores (ACCC) revisará control de puertos, ferrocarriles y concentración del mercado.
  • Unión Europea: Bruselas podría analizar implicancias sobre acceso a materias primas críticas.

Gary Nagle afirmó: «La industria necesita consolidarse no solo por tamaño, sino también para generar sinergias significativas, aumentar la relevancia, atraer talento y capital». La respuesta regulatoria podría determinar futuras relaciones con proveedores y estructuras de precios.

El resultado de estas revisiones tendrá implicancias globales para los equipos de compras, afectando términos de contrato, mecanismos de precios y garantías de suministro, que son la base de estrategias de abastecimiento a largo plazo.

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