Consultoría: Motor estratégico de la supply chain
enero 2, 2026
Escrito por: Redacción Logística 360
La consultoría permite elevar operaciones, optimizar recursos y profesionalizar la Supply Chain, convirtiéndola en un motor de rentabilidad y crecimiento sostenido.

En el Perú, muchas empresas logran crecer gracias al esfuerzo y la creatividad de sus equipos. Sin embargo, cuando el negocio se vuelve más complejo y los volúmenes y exigencias aumentan, las operaciones internas pueden quedarse cortas. Lo que antes funcionaba en el día a día deja de ser suficiente, y surge la necesidad de un aliado estratégico: la consultoría especializada. Esta no solo corrige ineficiencias, sino que transforma la cadena de suministro en un motor de rentabilidad, resiliencia y crecimiento sostenible, asegurando que la empresa pueda escalar sin comprometer su desempeño.
Consultoría como impulsora de la Supply Chain
El crecimiento sostenido a menudo exige superar las capacidades técnicas y la formación interna. “Lo que funciona a pequeña escala no siempre es sostenible cuando el volumen, la complejidad y las exigencias del negocio aumentan”, señala Jose Antonio Peñafiel, Director en Brain Factor Peru | Rocket Logistics. Las prácticas tradicionales, basadas en el “siempre se ha hecho así”, pueden convertirse en obstáculos que frenen el progreso. La consultoría permite incorporar profesionales con experiencia y valor agregado durante periodos definidos, elevando la operación a un nivel superior.
“El principal activo del consultor es el conocimiento acumulado de múltiples realidades operativas y el dominio de buenas prácticas adquiridas a lo largo de su trayectoria”, agrega Peñafiel. El valor se amplía si el consultor ha trabajado también en áreas de negocio, ya que esto le permite comprender las necesidades reales de la organización y abordar los problemas de manera integral.
André Ciliotta Chehade, Director Regional LATAM de Operaciones y Supply Chain en ADAMA, coincide: la consultoría aporta valor tangible al profesionalizar la Supply Chain, facilitando la comprensión, diseño y organización de la operación de extremo a extremo, siguiendo estándares internacionales en planeamiento, compras, producción, logística y servicio.
Además, permite incorporar capacidades analíticas y tecnológicas que muchas empresas no poseen internamente, tales como:
- Modelos de optimización y diseño de redes.
- Segmentación de la demanda y simulación de escenarios.
- Herramientas digitales que transforman la intuición en decisiones basadas en datos.
“La consultoría convierte a la cadena de suministro en un habilitador estratégico que impulsa rentabilidad, resiliencia y crecimiento sostenible”, añade Ciliotta.
Transformación estratégica y resolución de urgencias
El alcance de la transformación depende del nivel de madurez de cada empresa. Antes de avanzar hacia cambios estratégicos, es necesario atender urgencias operativas como quiebres de stock, sobrecostos logísticos, inventarios excesivos, reclamos de clientes o deficiencias en la planificación. “La experiencia del consultor acelera los procesos de cambio y aporta una mirada externa que identifica que el problema declarado es, en realidad, el síntoma de una suma de factores subyacentes”, afirma Peñafiel.

Ciliotta explica que algunos ajustes son operativos y sencillos; otros son técnicos, ocultos en sistemas o procesos que inicialmente parecían no estar relacionados con la operación logística, e incluso pertenecen a otras áreas. Las urgencias suelen ser el punto de partida, pero un análisis profundo permite identificar causas subyacentes:
- Procesos poco coordinados entre demanda, supply y área comercial.
- Redes logísticas que ya no se ajustan al crecimiento del negocio.
- Políticas inexistentes o inconsistentes y roles poco definidos.
- Planeamiento reactivo con escaso análisis.
Para evitar que los problemas se repitan, se deben revisar elementos estratégicos como segmentación de productos y clientes, rediseño de inventarios, madurez del S&OP, capacidades tecnológicas, estructura organizacional y criterios de gobernanza.
Tecnología como habilitador de eficiencia
La gestión basada en datos es un pilar fundamental: no se puede mejorar lo que no se mide, ni planificar el futuro sin proyecciones confiables. “Con frecuencia, las empresas descubren que no cuentan con información histórica confiable o que solo disponen de tableros orientados a la ejecución diaria, lo que obliga a construir la base de datos desde cero”, señala Peñafiel.
Sobre esta base, se pueden desarrollar modelos de analítica avanzada o inteligencia artificial que generen valor, siempre que existan datos de calidad y un entrenamiento correcto, lo que requiere tiempo y experiencia técnica. “El rol del consultor es clave para alinear las tecnologías disponibles con los beneficios reales que puede obtener la empresa, considerando tanto la situación actual como sus planes de crecimiento”, asegura Peñafiel.
Ciliotta destaca que sistemas como WMS (para almacenes), TMS (para gestión de flotas) y OMS (para pedidos) son esenciales. Sobre esta base tecnológica, se puede integrar mecanización, automatización o robotización, siempre alineadas con el modelo operativo y la estrategia de la organización. “La consultoría permite identificar las verdaderas necesidades del negocio. Muchas empresas adquieren tecnología sin claridad sobre sus puntos críticos, generando inversiones subutilizadas o soluciones que no resuelven el problema central”, explica.

Este acompañamiento asegura que la implementación no sea parcial ni desconectada de la operación diaria y aporta estructura: seguimiento, control del proyecto, gobernanza y disciplina, para que la adopción digital avance con consistencia.
Madurez operativa y ventajas competitivas
La consultoría acelera la madurez operativa, previene errores costosos y permite obtener resultados en menor tiempo. Al inicio, la implementación de estándares puede parecer lenta, pero pronto sus beneficios en control, eficiencia y sostenibilidad se hacen evidentes, señala Peñafiel.
Este enfoque resulta valioso en el contexto peruano, donde el empresario es ahorrador, trabajador e innovador, acostumbrado a maximizar recursos limitados. “El consultor parte de esa realidad y la complementa con buenas prácticas, análisis de tecnologías aplicables y visión de largo plazo para construir operaciones más sólidas, ordenadas y competitivas”, indica Peñafiel.
Ciliotta agrega que la consultoría ayuda a reducir el impacto de infraestructura limitada mediante:
- Rediseño inteligente de redes logísticas.
- Modelos de optimización, análisis de rutas y consolidación de cargas.
- Estrategias multimodales para mejorar tiempos, costos y servicio.
Además, implementa políticas definidas, certificaciones, procesos auditables y criterios objetivos para seleccionar transportistas, operadores y proveedores. También facilita la adopción de modelos de planeamiento (S&OP), segmentación, gestión de inventarios, indicadores uniformes, estructuras de gobernanza y rutinas operativas que estandarizan el trabajo interno.
Talento y cultura organizacional
Peñafiel destaca que cada empresa es diferente y la mejora debe seguir una secuencia: primero planeamiento estratégico, luego revisión de procesos y finalmente evaluación de estructura organizacional y recursos disponibles. “Es necesario evaluar si los perfiles profesionales —que combinan habilidades técnicas y blandas— están alineados con los nuevos desafíos”, explica.
Se requieren perfiles de ingeniería o afines, con enfoque en mejora continua, manejo de sistemas, capacidad de aprendizaje y aprovechamiento de la tecnología. La apertura al cambio y disposición permanente al aprendizaje deben formar parte de la cultura organizacional.
Ciliotta añade que construir una Supply Chain moderna exige talento con habilidades técnicas, analíticas y de liderazgo, competencias en planeamiento, inventarios, transporte, compras y mejora continua. Además, se necesita visión estratégica para vincular operación con rentabilidad, servicio y crecimiento del negocio, fomentando una cultura basada en datos, disciplina operativa y gobernanza clara.
Consultoría estratégica: visión y disciplina para el futuro
La consultoría especializada no solo optimiza procesos ni incorpora tecnología; aporta visión estratégica, acompañamiento experto y disciplina operativa. Con ello, la cadena de suministro deja de ser un área reactiva y se transforma en un motor de crecimiento sostenido, competitivo y preparado para afrontar desafíos futuros, consolidando estándares de operación, madurez logística y eficiencia en las empresas peruanas.
Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 105-108: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/
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