Centros de distribución: El nuevo motor de la cadena alimentaria
julio 4, 2026
Escrito por: Redacción Logística 360
Plataformas de almacenamiento mutan en nodos estratégicos que blindan el nivel de servicio masivo mediante una gestión ágil del inventario.

El crecimiento acelerado de las ciudades y la expansión de las zonas periurbanas en el Perú han cambiado las exigencias de disponibilidad, velocidad de atención y niveles de servicio en el abastecimiento de productos de primera necesidad. Frente a este panorama, las redes logísticas han tenido que modificarse.
Los centros de distribución han dejado de ser simples espacios de almacenamiento para convertirse en ejes estratégicos dentro de la cadena de suministro, donde garantizar la continuidad del abastecimiento, la agilidad operativa y el cumplimiento de los tiempos de entrega resulta clave para responder al dinamismo del mercado masivo.
De almacenes a centros estratégicos
El incremento en la demanda de productos de primera necesidad en zonas urbanas y periurbanas ha impulsado a las empresas a rediseñar sus redes logísticas, acercando sus inventarios a los mercados de consumo y fortaleciendo sus capacidades regionales. En este contexto, el uso de sistemas de gestión de almacenes (WMS), sistemas de gestión de transporte (TMS), automatización y herramientas analíticas se ha convertido en una necesidad operativa.
Para Henry Manuel Paredes Alvarado, Jefe de Centro de Distribución en Molitalia, el cambio responde al nuevo peso que tienen estos espacios dentro del negocio. “Desde mi experiencia en el sector de alimentos y de consumo masivo liderando operaciones de centros de distribución y abastecimiento a nivel nacional, considero que los CD han evolucionado de ser simples espacios de almacenamiento a convertirse en verdaderos centros estratégicos de la cadena de suministro”, sostiene.
Jesús Eloy Quineche Castillo, Jefe de Almacenes en Holcim Perú, coincide en que el crecimiento demográfico y el aumento de la demanda obligan a trabajar con inventarios más dinámicos, procesos más ágiles y mayor visibilidad operativa.
“Los centros de distribución han dejado de ser únicamente espacios de almacenamiento para convertirse en puntos estratégicos que permiten sostener el nivel de servicio, mejorar la eficiencia operativa y asegurar la disponibilidad de productos de primera necesidad en un entorno cada vez más exigente”, afirma.
Infraestructura y coordinación: los principales cuellos de botella
La eficiencia de la distribución enfrenta importantes limitaciones, especialmente fuera de Lima. Según Paredes Alvarado, las deficiencias en infraestructura vial, la limitada disponibilidad de operadores logísticos especializados y la escasez de almacenes modernos afectan el rendimiento logístico en las regiones.
En las ciudades, la congestión vehicular impacta directamente en los tiempos de entrega y en la productividad de la última milla. Además, los diferentes niveles de madurez logística de muchos proveedores dificultan la estandarización de procesos y la visibilidad de la información.
Quineche Castillo añade que las brechas en integración tecnológica y trazabilidad en tiempo real limitan una toma de decisiones ágil frente a cambios de demanda o incidencias operativas.
“Factores como la infraestructura logística y la congestión urbana, especialmente en Lima, generan impactos directos en los tiempos de abastecimiento, distribución y cumplimiento de los niveles de servicio”, detalla.
Para el especialista, el reto ya no consiste únicamente en ampliar la capacidad física, sino en construir operaciones más integradas, flexibles y digitalizadas.
El reto de equilibrar control y agilidad
Las exigencias regulatorias y sanitarias obligan a los centros de distribución a mantener altos estándares de trazabilidad, control de inventarios, gestión documental y monitoreo de condiciones de almacenamiento.

Paredes Alvarado señala que la fiscalización sanitaria exige un manejo operativo impecable, pero advierte que los procesos administrativos tradicionales requieren modernizarse para no afectar la velocidad de la cadena de suministro.
“El desafío consiste en encontrar un equilibrio entre control y agilidad operativa, especialmente en cadenas de suministro cada vez más dinámicas”, puntualiza.
Las compañías han fortalecido sus procesos mediante la estandarización, la capacitación del personal y el uso de tecnologías que brindan visibilidad en tiempo real. Sin embargo, Quineche Castillo sostiene que las validaciones y trámites manuales aún afectan la agilidad operativa, especialmente en centros de alta rotación.
“Todavía existen oportunidades de mejora relacionadas con la simplificación de procesos administrativos, la homologación de criterios entre entidades y una mayor digitalización de los controles documentarios”, afirma.
Automatización y analítica para ganar eficiencia
La presión por reducir costos logísticos y acortar los tiempos de entrega ha convertido a la automatización y la digitalización en las principales tendencias para la gestión de centros de distribución.
Paredes Alvarado destaca la incorporación de tecnologías como WMS, Voice Picking y proyectos automatizados.
“A lo largo de mi carrera he participado en proyectos de implementación de WMS, Voice picking y otras tecnologías que buscan mayor eficiencia; actualmente lidero un centro de distribución automatizado, es por eso por lo que creo que la principal tendencia es la automatización y digitalización de las operaciones”, señala.
Por su parte, Quineche Castillo explica que herramientas como WMS, RFID, TMS, analítica de datos y automatización permiten optimizar inventarios y reducir tiempos de atención. Asimismo, las empresas incorporan estrategias como cross docking, optimización de layouts, integración con transporte y planificación colaborativa con proveedores para responder con mayor rapidez a las variaciones de la demanda.

“La presión por reducir costos logísticos y responder con mayor rapidez al mercado ha llevado a muchas compañías a replantear la forma en que gestionan sus inventarios, recursos y procesos operativos”, argumenta.
Sostenibilidad y reducción de mermas
Los centros de distribución también tendrán un papel estratégico en la sostenibilidad de la cadena alimentaria peruana. Su función será garantizar la disponibilidad de productos, reducir mermas, minimizar desperdicios y optimizar el uso de recursos mediante mejores prácticas de inventario y sistemas predictivos.
Paredes Alvarado sostiene que el crecimiento del sector deberá apoyarse en tres pilares:
- Digitalización.
- Sostenibilidad.
- Excelencia operacional.
“Los centros de distribución tendrán un papel cada vez más estratégico en la sostenibilidad de la cadena alimentaria peruana. Además de garantizar la disponibilidad de productos, deberán contribuir activamente a reducir mermas, minimizar desperdicios y optimizar el uso de recursos”, proyecta.
Quineche Castillo añade que uno de los mayores desafíos será reducir las pérdidas ocasionadas por problemas de planificación, almacenamiento, manipulación, sobrestock, interrupciones en la cadena de frío o demoras operativas.
“Uno de los principales desafíos estará en reducir las pérdidas y desperdicios que se generan por problemas de planificación, almacenamiento, manipulación de productos, sobrestock, quiebres en la cadena de frío o demoras operativas. En el sector alimentario, donde muchos productos son perecibles y sensibles a los tiempos de atención, una gestión eficiente de inventarios y abastecimiento será clave para minimizar mermas y evitar pérdidas innecesarias”, concluye.
En un mercado donde la disponibilidad inmediata se ha convertido en una exigencia del consumidor, los centros de distribución ya no compiten únicamente por almacenar productos, sino por garantizar velocidad, visibilidad y resiliencia operativa.
Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 96-99: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/
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