Comercio exterior en Sudamérica: La digitalización aduanera eleva la exigencia documental
septiembre 26, 2026
Escrito por: Redacción Logística 360
La digitalización aduanera está trasladando la exigencia hacia la precisión de los datos y la preparación previa, como muestra el proceso regulatorio que atraviesa Brasil.

La creciente integración de las cadenas de suministro y de los flujos de comercio exterior en América del Sur está elevando las exigencias sobre la gestión documental, los datos y la coordinación de las operaciones internacionales. Para países como Perú, estos cambios plantean un escenario en el que la eficiencia del transporte internacional depende cada vez más de la preparación previa y de la consistencia de la información.
Brasil ofrece un caso concreto de esta transformación. Según explica Víctor Tavares, Especialista en Logística y Supply Chain, los cambios regulatorios del Transporte Rodoviario Internacional de Cargas (TRIC) están modificando la gestión de las autorizaciones y los despachos en sus fronteras.
Una nueva configuración para las autorizaciones
El TRIC, que conecta a Brasil con los mercados vecinos mediante los corredores terrestres del Cono Sur, atraviesa un ciclo de profundas transformaciones normativas.
Agronegocio, industria automotriz, química, alimentos y bienes de consumo dependen de estas rutas para el abastecimiento y la exportación. Frente a esta expansión, Tavares identifica un cambio en el centro de la exigencia logística. «El principal desafío logístico ya no se encuentra en la infraestructura física de las carreteras, sino en la gestión integrada de datos y la estricta conformidad documental», señala.
Uno de los principales ajustes corresponde a la Portaria SUROC nº 17/2026 de la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT), que actualiza la Portaria SUROC nº 05/2024. La nueva normativa unifica en un documento los acuerdos bilaterales y multilaterales que regulan las autorizaciones para las operaciones internacionales de carga.

La base jurídica continúa sustentándose en el Acuerdo sobre Transporte Internacional Terrestre (ATIT). Para operar regularmente, una empresa necesita obtener la Licencia Originaria en su país de origen y posteriormente la Licencia Complementaria ante el organismo competente del país de destino o tránsito, además de contar con representación legal en el exterior.
La DUIMP traslada la exigencia hacia la preparación
En diciembre de 2026 está prevista la incorporación obligatoria de la DUIMP (Declaración Única de Importación) para las importaciones de cargas que crucen la frontera terrestre. El esquema contempla el catálogo de productos previamente registrado, el tratamiento digital de licencias, permisos y certificados (LPCO) y la consolidación del despacho anticipado.
En Uruguaiana, el Sistema VAI exige el registro previo de vehículos y conductores, el agendamiento digital y el uso de certificados digitales para acceder a los terminales aduaneros.
Con la DUIMP, explica Tavares, un volumen masivo de datos se concentra antes del despacho. «La transición normativa que se consolida este 2026 exige que las empresas abandonen la improvisación y la corrección de errores en la frontera, trasladando el foco operativo hacia la preparación previa y la alineación documental absoluta», sostiene.
La precisión documental como condición de la operación
El nuevo esquema exige que el CRT, el MIC/DTA, la factura comercial, la lista de empaque, los certificados de origen y las licencias específicas estén perfectamente sincronizados. La precisión alcanza variables como peso, volumen, NCM, consignatario, origen, destino y datos del vehículo.
Cualquier discrepancia puede generar una exigencia fiscal, requerir una rectificación y derivar en la retención de la carga en la frontera.
El papel complementario del OEA
El estatus OEA actúa sobre los criterios de selección para el control aduanero y puede mitigar el riesgo de inspecciones aleatorias. Sin embargo, no elimina las exigencias asociadas con la DUIMP.
Por ello, Tavares plantea auditar los catálogos de productos, coordinar los flujos de información con los expedidores y establecer con claridad quién responde por cada campo de la declaración.

La precisión del dato y el cumplimiento del plazo
Para Tavares, la reorganización normativa del TRIC y la incorporación de la DUIMP configuran una nueva etapa para las operaciones del Mercosur y el Cono Sur.
«La conformidad se ha convertido en el nuevo estándar de plazo, y el plazo es la promesa esencial del servicio logístico», sostiene.
La calidad del dato y la precisión documental adquieren una incidencia directa sobre la fluidez de las operaciones y el cumplimiento de los plazos logísticos.
Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Perú, págs. 107-109: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/
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