Ciberseguridad en la cadena de suministro: El nuevo frente estratégico que define la continuidad operativa

marzo 31, 2026

Escrito por: Redacción Logística 360

En un ecosistema logístico hiperconectado, un ataque digital puede paralizar operaciones, afectar reputación y comprometer la continuidad del negocio. La gestión de terceros es hoy el eslabón crítico.

La cadena de suministro moderna depende tanto del flujo de datos como del movimiento físico de mercancías. Un ataque digital puede detener despachos, bloquear facturación, alterar inventarios o paralizar un centro de distribución completo en cuestión de horas.

En el Perú, factores como la integración de múltiples actores y sistemas han ampliado la superficie de riesgo. La vulnerabilidad ya no se limita a la empresa, sino que se extiende a cada proveedor, operador logístico o plataforma conectada a la operación.

Según el informe Cost of a Data Breach 2023 de IBM, el costo promedio global de una brecha de datos alcanzó los USD 4,45 millones, el nivel más alto registrado. Además, el 51% de las organizaciones reportó planes para aumentar inversiones en seguridad tras un incidente. Por su parte, el Global Risks Report 2024 del World Economic Forum identifica los ciberataques a infraestructura crítica como uno de los riesgos más probables y de mayor impacto.

En este contexto, la ciberseguridad deja de ser un tema exclusivo del área de TI (Tecnologías de la Información) y se posiciona como un factor que impacta continuidad operativa, reputación y competitividad.

Un ecosistema hiperconectado

Javier Córdova, estratega de Ciberseguridad, explica que la transformación digital ha generado un entorno interdependiente. “Hoy, los efectos de la transformación digital han generado muchas sinergias digitales… la cadena de suministro ya no es lineal, es un ecosistema hiperconectado donde la vulnerabilidad de un pequeño proveedor puede comprometer a toda la operación global”.

Javier Córdova, estratega de Ciberseguridad

Este cambio también ha transformado la naturaleza de las amenazas. “Estamos viviendo una transición relevante: los ataques ya no buscan solo robar datos, sino también paralizar operaciones… cada acceso de terceros es una posible puerta de entrada que debe ser gestionada con urgencia”, sostiene.

El avance de tecnologías como IoT y la nube ha incrementado la exposición. Cada punto de conexión amplía la superficie de ataque, lo que exige un control más riguroso sobre los accesos y la información compartida.

Impactos operativos, financieros y reputacionales

Los efectos de un ciberataque en la cadena de suministro son directos y medibles. El caso SolarWinds evidenció cómo una vulnerabilidad en un proveedor puede escalar globalmente.

Martín Ruiz, director ejecutivo y gerente corporativo de la Cadena de Abastecimiento End to End, señala: “los ciberataques pueden causar una paralización del negocio temporal o hasta permanente si no tomamos medidas efectivas y preventivas”.

Entre los impactos más frecuentes en operaciones logísticas, detalla:

  • “Paralización de operación: sistemas caídos, WMS/ERP inaccesible, imposibilidad de despachar, recibir o facturar.”
  • “Secuestro de información y extorsión (ransomware)… amenazan con filtrar datos de clientes, tarifas, contratos o información sensible.”

Percy Rodríguez, gerente de logística, coincide en el impacto operativo: “Los impactos pueden ser muy concretos y costosos: paralización de la producción por caída de sistemas de planificación, errores en pedidos, despachos, facturación o pagos, pérdida de información sensible, riesgos reputacionales y costos logísticos adicionales”.

Percy Rodríguez, gerente de logística

Estos efectos impactan directamente en la continuidad contractual y en la confianza de clientes y socios estratégicos.

Gestión de terceros: el eslabón crítico

Uno de los puntos más vulnerables es la relación con terceros. “¿Qué controles tenemos hoy para el proceso de gestión de terceros?”, advierte Javier Córdova.

Martín Ruiz enfatiza: “el eslabón más débil no siempre está dentro de nuestra empresa, puede ser un transportista, un operador logístico o un proveedor de servicios”.

Ante ello, la gestión debe incorporar estándares internacionales que permitan estructurar controles y procesos. Entre los principales se encuentran:

  • ISO 27001 (seguridad de la información)
  • ISO 22301 (continuidad del negocio)
  • ISO 22031 (continuidad operativa)

Estos marcos permiten establecer políticas, procedimientos y mecanismos de control que reduzcan la exposición al riesgo.

Gobernanza del riesgo y brechas estructurales

Freddy Alvarado, director de la Maestría en Gestión de Ciberseguridad y Privacidad de la Universidad ESAN, aporta una visión de gobierno corporativo. “Las organizaciones ya no operan como entidades aisladas, sino como redes… el 61 % de las empresas reportó haber sufrido brechas relacionadas con su cadena de suministro en el último año”.

Freddy Alvarado, director de la Maestría en Gestión de Ciberseguridad y Privacidad de la Universidad ESAN

Asimismo, advierte una brecha significativa: “solo el 46 % de las organizaciones ha implementado programas maduros de gestión de riesgos de terceros”.

Desde el plano normativo, recomienda integrar estándares como ISO/IEC 27001 e ISO 28000, esta última orientada a la seguridad en la cadena de suministro. La integración de estos marcos permite incorporar el riesgo cibernético dentro de la gestión empresarial.

Preparación estratégica: más allá del área de TI

Percy Rodríguez sostiene: “Incorporar la ciberseguridad como parte de la gestión de riesgos de la cadena de suministro, al mismo nivel que los riesgos operativos o financieros”.

Martín Ruiz refuerza esta visión: “Primero, dejando de verlo como un tema del área de TI. En supply chain lo crítico es continuidad y riesgo”.

En esa línea, Javier Córdova introduce el enfoque Zero Trust (Confianza Cero): “La preparación requiere un cambio de mentalidad: pasar de la ‘confianza implícita’ a una mentalidad Zero Trust”.

Este modelo implica verificar continuamente cada acceso, usuario y dispositivo, independientemente de su ubicación dentro o fuera de la red.

Prioridades de inversión y resiliencia

La inversión en ciberseguridad debe enfocarse en reducir tanto la probabilidad como el impacto de los incidentes. Martín Ruiz señala: “Gobierno y gestión del riesgo: políticas claras, dueños de proceso, matriz de riesgos y controles”. Añade: “Backups probados y Monitoreo y detección: con alertas es clave”.

Martín Ruiz, director ejecutivo y gerente corporativo de la Cadena de Abastecimiento End to End

Javier Córdova plantea tres prioridades:

  • Integrar la ciberseguridad en la gestión de terceros
  • Invertir en capital humano especializado
  • Implementar plataformas que automaticen la evaluación de proveedores

Sin una estructura clara de responsabilidades y controles, la organización pierde capacidad de respuesta ante incidentes.

Brecha de talento y desafío organizacional

Percy Rodríguez identifica una brecha en perfiles híbridos: “existe talento técnico… pero todavía hay una brecha en perfiles que comprendan tanto tecnología como procesos de negocio y cadena de suministro”.

Martín Ruiz coincide: “nos falta el perfil híbrido… que entienda ciberseguridad y operación, logística, compras y gestión de proveedores”.

Javier Córdova plantea una solución: “El reto está en dejar de buscar a los ‘unicornios’ y empezar a formar talento interno desde las mismas organizaciones”.

Este desafío implica desarrollar capacidades internas que integren conocimiento técnico y visión operativa.

Ciberseguridad como ventaja competitiva

La cadena de suministro depende hoy del flujo de datos tanto como del flujo físico. Un incidente puede afectar operaciones, contratos y relaciones comerciales.

En ese contexto, la ciberseguridad se convierte en un habilitador estratégico. No se limita a herramientas tecnológicas, sino que implica rediseñar procesos, fortalecer la gestión de terceros, invertir en resiliencia y desarrollar talento.

Freddy Alvarado concluye: “las organizaciones que no protejan sus ecosistemas digitales enfrentan interrupciones operativas, pérdidas financieras y daños reputacionales… el liderazgo en gestión de ciberseguridad es clave”.

Integrada en la estrategia de supply chain, la ciberseguridad no solo mitiga riesgos, sino que protege la continuidad operativa y preserva la confianza del mercado.

Lee el artículo completo en la edición 57 de Logística 360 Perú, págs. 85-89: https://logistica360.pe/nuestras-ediciones/

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