Anticipación y control: claves para eficiencia y resiliencia logística en 2026
febrero 25, 2026
Escrito por: Redacción Logística 360
Integrar IBP, IA predictiva y dashboards dinámicos permite decisiones rápidas, optimiza recursos y asegura disponibilidad donde más se necesita.

El año 2026 presenta un escenario de alta complejidad para la logística peruana. Entre disrupciones El año 2026 plantea un escenario complejo para la logística en Perú. Entre disrupciones políticas y avances tecnológicos, las cadenas de abastecimiento deben ser resilientes, precisas y capaces de transformar información en acción. Para analizar este panorama, conversamos con Angelo Guevara Chávez, consultor de cadena de abastecimiento del Ministerio de Economía y Finanzas, quien aporta su experiencia en sectores públicos y privados, desde consumo masivo hasta servicios funerarios.
Logística resiliente frente a la desarticulación pública
Guevara Chávez advierte que el principal obstáculo del sector público es la desarticulación operativa y la ausencia de un análisis real de costos. Mientras que en el sector privado cada sol se contabiliza con rigor, en lo público la falta de KPIs puede ocultar ineficiencias críticas.
Para superar estas limitaciones, se proyecta el uso de dos palancas concretas: el Planeamiento Integrado (IBP), que integra áreas previamente aisladas, y la Inteligencia Artificial para analítica predictiva de demanda, que permite anticipar necesidades de forma precisa. Estas herramientas facilitan la medición de indicadores como el Costo Logístico Total y el Nivel de Servicio (OTIF), convirtiendo procesos fragmentados en cadenas fluidas.
Guevara subraya la necesidad de un enfoque técnico: “La única defensa es una gestión técnica que sustituya la improvisación por visibilidad y control de costos en tiempo real”.
Anticipación y control: fundamentos para decisiones logísticas
La anticipación se convierte en un elemento esencial para que la logística no sea meramente reactiva. Guevara Chávez explica que sin KPIs ni planeamiento, se corre el riesgo de que la eficiencia se pierda y las decisiones no sean efectivas.
“La anticipación es nuestra mejor defensa: no podemos esperar a que una crisis política o un quiebre de stock ocurra para actuar. Aquí, el Planeamiento Integrado (IBP) es vital para ‘leer’ la demanda antes de que nos desborde. Por otro lado, el control mediante indicadores de gestión (KPIs) nos permite auditar cada sol invertido, algo crítico hoy en el sector público”, detalla el consultor.
El especialista añade que sin anticipación se vive en modo “bombero” y sin control, la eficiencia es un mito. La correcta combinación de sensibilidad al cliente y análisis riguroso asegura que los recursos lleguen a tiempo y donde más se necesitan.

Herramientas estratégicas para la anticipación logística
La anticipación estratégica requiere la combinación de proceso y herramienta. El IBP actúa como el “cerebro” que rompe la desarticulación entre áreas y permite alinear finanzas y operación, mientras que la IA predictiva analiza patrones históricos para proyectar necesidades antes de que ocurran. Esta integración resulta crucial para gestionar la Última Milla, sobre todo en zonas rurales y de difícil acceso.
“Al anticipar la demanda, pre-posicionamos stock en hubs estratégicos antes de que las lluvias corten las vías. Pero el éxito aquí no se mide solo en soles, sino en KPIs de impacto social: el indicador clave es la Disponibilidad de Material en Punto de Uso (DMPU). No basta con que el camión llegue a la UGEL; el éxito real es que el alumno tenga su libro el primer día de clases”, ejemplifica Guevara.
Este enfoque transforma la logística de un gasto administrativo en una herramienta de equidad y desarrollo nacional.
Sistemas de control para decisiones ágiles
Guevara enfatiza que los sistemas de control no consisten en vigilancia, sino en dar visibilidad para tomar decisiones rápidas y fundamentadas. Para ello, propone tres pilares:
- Tableros de control dinámicos (Dashboards Cloud): centralizan información de compras, almacenes y transporte, generando alertas tempranas ante cualquier incidencia.
- Protocolos de reacción basados en costos: la matriz de “Costo de No Servir” permite priorizar acciones técnicas frente a imprevistos, justificando decisiones que puedan implicar un gasto mayor.
- Cultura de gestión por excepción: se controlan desviaciones críticas mediante rangos de tolerancia en los KPIs, agilizando la respuesta del equipo humano.
“Ante la incertidumbre política o climática de 2026, el control es nuestra brújula para que el imprevisto no se convierta en desabastecimiento”, indica.
Este enfoque permite pasar de reportes estáticos a gestión en tiempo real, transformando datos en acciones inmediatas.
Métodos y recursos para decisiones estratégicas
La inteligencia logística se basa en la integración de datos y procesos. Guevara resalta la importancia del Modelo de Madurez en Planeamiento (S&OP/IBP) para que áreas previamente desconectadas compartan una sola “verdad” de los datos. Esto optimiza compras, reduce adquisiciones de emergencia y mejora el uso de los recursos del Estado.
Complementariamente, la analítica de Costos de Servir permite calcular el costo exacto de llevar un producto al cliente, identificando pérdidas por ineficiencias en almacenes o rutas mal diseñadas.
“Al combinar una metodología de planeamiento horizontal con recursos de analítica de costos, transformamos la logística de un centro de gasto en un motor estratégico. Decisiones inteligentes son aquellas que logran que el presupuesto se convierta en bienestar real, con eficiencia técnica y transparencia absoluta”, resume Guevara.
Con esta combinación, la logística se convierte en una herramienta estratégica que integra eficiencia, control de costos y responsabilidad social.
Hacia una logística anticipativa y eficiente
El panorama logístico peruano en 2026 exige superar la fragmentación operativa del sector público mediante anticipación, control y análisis de costos. La integración de IBP, IA predictiva, Dashboards Cloud, protocolos basados en costo y metodologías de planeamiento maduro permite que la logística deje de ser reactiva y se transforme en un motor de equidad, desarrollo y eficiencia.
La experiencia de Angelo Guevara Chávez demuestra que, incluso en contextos de alta complejidad política y tecnológica, la logística puede garantizar eficiencia, transparencia y cumplimiento de objetivos sociales mediante herramientas técnicas precisas y procesos integrados.










