APROVISIONAMIENTO Primer eslabón del Sistema de valor de la Cadena de Suministro

Por: RAÚL SACO VÉRTIZ GUERRERO

Director Ejecutivo de PEDERNAL SCM

 

La Logística, como actividad económica relacionada a la gestión de materiales, nace en un contexto muy diferente al actual; se trataba de obtener, transportar, distribuir y mantener los materiales que requería un ejército en apoyo de sus operaciones de combate. Es por ello que la logística es definida por primera vez como las “técnicas y procedimientos utilizados por los ejércitos para garantizar la llegada de los recursos requeridos en el campo de batalla”. Estos materiales tenían que estar disponibles en el lugar, en el momento, en la cantidad, y en las condiciones en que se necesitaban para su empleo inmediato en el combate; en el contexto militar, planear las operaciones implicaba siempre responder a las siguientes preguntas: ¿Quién?, ¿Qué?, ¿Cuándo?, ¿Dónde?, ¿Cuánto?, ¿Para qué?; responder a estas peguntas permitía expresar de manera completa el ¿Cómo? de la operación. En la práctica, continúan siendo válidas estas preguntas para el planeamiento de las tres operaciones logísticas de gestión de materiales en una empresa: Abastecimiento (llevar los materiales insumos del mercado de proveedores a la empresa), Transferencia interna de inventarios (llevar los materiales en proceso desde el lugar en que se encuentren en la empresa, a los lugares en que se les necesite dentro de la misma empresa), y Distribución física (llevar los materiales terminados o productos, desde la empresa al cliente). Estas tres Operaciones Logísticas definen también (en otra dimensión), los tres eslabones y Macro Procesos de cualquier Cadena de Suministro: en el primero (Abastecimiento, también llamado Aprovisionamiento o Suministro), se ubican (aguas arriba) en varios niveles, todas las empresas que proveen suministros al siguiente Macro Proceso (Fabricación o Producción); en este segundo Macro Proceso, se realiza la transformación de los materiales insumos a productos en proceso inicialmente, y luego a productos terminados (ello puede implicar a más de una empresa fabril y/o de servicios). Por último, el tercer Macro Proceso (Distribución Física), permite la entrega de los productos terminados al mercado, en todos sus niveles: mayorista, minorista, detallista, cliente final. Este artículo presenta de manera conceptual, el Macro Proceso de Aprovisionamiento, como el primer eslabón del sistema de valor de una Cadena de Suministro.

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La arquitectura de la Cadena de Suministro nos muestra tres Macro Procesos eslabonados en un Sistema de Valor; y, si aceptamos como valor “todo aquello por lo cual el cliente está dispuesto a pagar”, es el Aprovisionamiento, el primer eslabón de ese Sistema de Valor para el cliente.

El proceso se inicia con la obtención de materia prima para la preparación de los insumos que requiere fabricación; en ésta, se dan relaciones entre proveedores que no llegan a conocer el uso y usuario de sus insumos, y el producto final.

Si bien es cierto que el valor del producto es determinado siempre por el cliente final, existen cuatro elementos (Modelo Cono de Arena), que son utilizados por él en su decisión: calidad, confiabilidad, costo y tiempo (Prida, 1996), y a partir del 2005 se ha añadido además la sostenibilidad.

 

Sabemos bien que un buen producto que nadie lo compra, no sirve absolutamente para nada; no basta con que nuestro producto sea superior o de menor precio que el de la competencia, si no es el que el cliente necesita, su sostenibilidad será muy limitada, y será reemplazado por aquel que le brinde mayor valor al cliente.

De eso se trata, recordemos que la Cadena de Suministro es también un sistema de valor, que tendrá que ser construido a la medida del cliente por todos y cada uno de las empresas que la conforman; y en ello, juega un rol protagonista el aprovisionamiento. Ya no es suficiente un buen producto, se trata de asegurar mediante éste y la logística de la cadena de suministro, el valor que el cliente está dispuesto a pagar, y tenemos que construirlo desde el primero de nuestros proveedores.

 

Hoy, el aprovisionamiento es global, y el análisis de valor para la decisión de ¿hacer o comprar?, ya es parte de nuestra rutina. Las variables para el análisis son las cinco del “Cono de Arena”, y lo que se busca siempre es el mayor valor para el cliente.

En el caso de decidir hacerlo nosotros mismos, el proceso de fabricación y los resultados que debemos alcanzar, dependen en mucho de mi merado de proveedores; tenemos que conocer muy bien los materiales y servicios claves, y clasificarlos en función su importancia en los  resultados, y la escasez de los mismos.

 

En el caso de decidir tercerizar parte del proceso de suministro, sea de bienes o de servicios, es necesario establecer otro tipo de relación con nuestros proveedores, como socios y co-productores en la creación del valor que brindaremos a nuestros clientes. La decisión de nuestra relación proveedor – cliente, podría ser también apoyada por su clasificación en función a la importancia estratégica de los mismos y el grado de dificultad de los mercados.

Una vez clasificados los materiales y/o servicios y decidida la estrategia a emplear, elegiremos las mejores prácticas alcanzadas en este tipo de relaciones; sea la fabricación con proveedores (COMAKERSHIP), alianzas con proveedores,  modelos de abastecimiento equilibrado y otras opciones de co-producción y/o tercerización.

A manera de conclusión

El Aprovisionamiento es un macro proceso que decide directamente sobre nuestra capacidad de crear valor para el mercado, y que nuestros productos sean aceptados.

La decisión más importante será la de ¿hacer o comprar?, y no es definitiva, tenemos que hacer rutina obligatoria el análisis de valor de nuestros materiales y servicios clave; vale decir, lo que hoy fabricamos, mañana posiblemente lo harán terceros, como también aquello que hasta la fecha es adquirido a proveedores, decidamos integrarnos verticalmente y hacerlo nosotros.

Cualquiera que sea nuestra decisión obedece siempre a poder proporcional el valor que el cliente necesita y está dispuesto a pagar, asimismo, nuestras variables para una correcta toma de decisiones son: calidad, sostenibilidad, confiabilidad, tiempo y costo.