América Latina entre principales proveedores de alimentos del mundo pero con carencias logísticas

América Latina es la región con mayor exportación neta de alimentos del mundo y para el 2024 su balanza comercial agrícola podría sobrepasar la de América del Norte, según estimaciones de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Su crecimiento y consolidación debe seguir siendo empujado sobre todo tomando en cuenta que para el año 2050 la producción de alimentos tendrá que aumentar un 60% para satisfacer las demandas nutricionales de más de 9 mil millones de personas.

Convertirse en uno de los principales proveedores de comida del mundo es el objetivo trazado por América Latina y el Caribe y para eso hará falta la intervención tanto del sector público como privado en asuntos de calidad, inocuidad, tiempos, disponibilidad y desarrollo de nuevos mercados.

La región actualmente es responsable del 12% de la producción agrícola mundial y del 16% de la exportación mundial de productos agrícolas.

En principio, el incremento de la producción debe ir acompañado de garantizar la seguridad alimentaria de la población con la promoción y envío de alimentos inocuos, más diversificados y con mayor contenido nutricional que suplan las carencias actuales, dice el artículo América Latina: ¿principal proveedor de alimentos del mundo?, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Además, las mejoras en la productividad agrícola no pueden comprometer la sostenibilidad del medioambiente o amenazar los recursos naturales. La FAO estima que el 70% de la deforestación en América Latina y el Caribe se debe a la expansión de los cultivos a causa de la agricultura comercial. Estos impactos negativos de la agricultura tienen su revés en el cambio climático y los desastres naturales que pueden amenazar sus cultivos y la aptitud de los suelos para la producción agrícola.

Lo que sigue es desarrollar eficiencia en aspectos de infraestructura que incremente la disponibilidad de alimentos, reduciendo los costos de transacción y facilitando el acceso a los mercados, de acuerdo con el estudio.

Asimismo, desarrollar tecnologías de la comunicación que permitan a los productores acceso a información para, por ejemplo, comprar material, vender cosechas, comparar precios o conocer la previsión meteorológica.

De igual manera se debe facilitar el acceso a servicios financieros rurales, como créditos y financiación, que permitia invertir en mecanización agrícola o en agricultura climáticamente inteligente que, a su vez, aumenta la productividad de la tierra y del trabajo, reduce la necesidad de ampliar superficie de cultivos y rebaja la presión sobre los recursos naturales.

Desempeño Logístico de América Latina y el Caribe 

La región tiene un gran potencial como productor y exportador alimentario para abastecer a la población mundial, pero un sistema logístico con grandes falencias.

En términos generales, la región se sitúa lejos de la mejor puntuación observada en el índice de los países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), según el Perfil logístico de América Latina, del Banco de Desarrollo de América Latina (2016).

Con las excepciones de Chile y Brasil, la mayoría de países en América Latina y el Caribe difieren en más de un punto, respecto a la mejor calificación mundial.

Déficit en infraestructuras

El rezago en la calidad y disponibilidad de las carreteras representa una barrera al comercio tanto externa como interna, que se convierte en altos costos de transporte y servicios logísticos. Además, existe un dominio del transporte por carretera América Latina y el Caribe con una clara tendencia a la unimodalidad de transporte: una concentración de transporte por carretera 15 veces superior a Estados Unidos, dice el estudio del CAF.

A pesar de que América Latina y el Caribe dispone de las condiciones necesarias, el transporte marítimo interno y el transporte fluvial son casi inexistentes. En lo que respecta al modo de transporte aéreo, ningún aeropuerto de esta región se sitúa entre los 30 más importantes de carga aérea a escala mundial. Por su parte, el modo ferroviario en América Latina y el Caribe se encuentra estancado y la red existente es de baja calidad, usada mayoritariamente para el transporte de graneles.

La calidad y el costo del proceso logístico tienen más importancia que la distancia para promover el negocio entre países. Al mismo tiempo, los retrasos de las entregas, debidos a procesos aduaneros, infraestructura o servicios de rastreo y localización, implican elevados costos de transacción del comercio.

En América Latina y el Caribe, los costos logísticos suponen entre 18 y 35% del valor del producto, situándose entre 16 y 26% del PIB. Pero desde una mirada asertiva, esto podría ser una gran oportunidad y un desafío para consolidar e incrementar su actual peso exportador agroindustrial en el mundo.

Según el estudio, estas son las debilidades del sector logístico en la región:

Debilidades estructurales del sector logístico

-Permanece la visión de transportista. Escasos operadores logísticos reales.
-Reducida dimensión empresarial, atomización, baja rentabilidad.
-Informalidad generalizada.
-Restricciones de financiación.
-Oferta de servicios logísticos muy limitada, poco atractiva, no especializada.
-Baja calidad de la oferta (demoras, robos, entre otros).
-Carencias formativas y escasa profesionalización.
-Falta de infraestructura especializada.
-Escasa penetración de nuevas tecnologías.

Debilidades estructurales de los demandantes de servicios logísticos

-Desconfianza hacia la terciarización
-Baja demanda de logística de valor añadido
-Decisiones basadas fundamentalmente en precio, no en servicio
-Se evita la asociatividad en la cadena y los contratos a largo plazo

Debilidades estructuralesdel sector público

-Baja institucionalización del sector logístico
-Ausencia de políticas sectoriales de promoción. Pocas ideas
-Costos de servicio distorsionados por regulaciones
-Exceso de permisología, lentitud burocrática
-Inseguridad pública