STG: tecnología de punta para logística en tiempos de omnicanalidad

La omnicanalidad y el comercio electrónico han modificado la relación de compra de las empresas con sus clientes; ahora los usuarios pueden acercarse a un producto a través de múltiples vías; asimismo, exigen mayor información y disponibilidad del producto de su interés, así como visibilidad y rapidez en la entrega de sus pedidos.

En este escenario, la logística y la cadena de suministros se ha visto fuertemente impactado: contar con inventarios en línea de la tienda o del centro de distribución se ha hecho indispensable, así como tener una mayor visibilidad de la mercadería en almacén, tienda o durante su transporte.

Asimismo, las empresas deben preocuparse por planificar y gestionar con mayor eficiencia el transporte y la distribución, para cumplir con rapidez los envíos a sus clientes, quienes utilizan más de un canal durante su proceso de adquisición.

Ante ello, muchas empresas se ven en la necesidad de rediseñar y hacer más eficiente sus operaciones, entre ellas las concernientes a la logística, con la ayuda de herramientas y soluciones tecnológicas de punta, ya que hacia esa dirección están avanzando los negocios más competitivos.

Todos los mercados y sectores de la economía apuntan hacia ese mismo horizonte, siendo las empresas de consumo masivo y venta al detalle en donde se observa gran interés y desarrollo.

Al respecto, STG (Southern Technology Group), compañía chilena fundada el año 2002, tiene amplia trayectoria en el mercado de integración de tecnologías modernas para el sector logístico y procesos empresariales en diversos mercados verticales, tales como venta al por menor, industria y de salud.

La empresa, que está presente en Chile, Perú y Argentina, ofrece para estas necesidades un completo portafolio de soluciones y productos innovadores con un rápido retorno a la inversión, avalados por las marcas más reconocidas de Estados Unidos y Europa, catalogadas como de “categoría mundial” por la consultora Gartner.

Por ejemplo, STG ofrece herramientas de RFID, picking por voz, redes inalámbricas, capturadores de datos, sistemas de administración de almacenes, sistemas de optimización de transporte, monitoreo dispositivos móviles, etc.

Gracias a esta amplia gama de productos y soluciones, y a sus más de 14 años de experiencia y liderazgo, STG está en la capacidad de implementar megaproyectos integrales end to end, logrando integrar cada una de las tecnologías para que puedan operar correctamente en toda la cadena.

Debido a la importancia de este asunto, platicamos sobre las tendencias logísticas frente a la omnicanalidad con el Gerente de Ventas de STG Perú, Leonardo Navarrete, quien nos adelanta, por otro lado, que la compañía viene expandiendo su presencia en otros países de la región latinoamericana además de Chile, Perú y Argentina.


Gerente de Ventas de STG Perú, Leonardo Navarrete

¿Cómo define la omnicanalidad?

Básicamente, la omnicanalidad es la integración de todos los canales existentes en un mercado, de tal manera que se pueda generar caminos que se interrelacionen para que un cliente, quien hizo comunicación o contacto por una vía, pueda continuar su proceso de compra por otros canales. Es una plataforma múltiple de comunicación del consumidor con el producto de la empresa. Por ejemplo, la tienda física con todo lo que es el e-commerce, la aplicación móvil, la página de Facebook, etc.

¿Cómo influye esto en la logística de las empresas?

La omnicanalidad ha llegado a impactar fuertemente a las industrias porque las personas que compran por internet, por lo general, son jóvenes que quieren información en línea (del precio, del stock, etc.), por lo tanto ha llevado a las grandes empresas a tener información en línea de sus procesos en almacén, recepción, despacho, picking, transporte, tienda, etc. Por ejemplo, quiero comprar un producto a través de mi aplicación de teléfono, o quiero ver un producto a través de la página web, y para eso necesito saber cuál es el stock de esa tienda, o saber en qué tienda se encuentra el producto que deseo, o dónde retirarlo. Eso ha llevado a que las grandes tiendas tengan que invertir mucho en tecnología para poder estar alineados a estos cambios y exigencias.

Eso cambia las formas de despacho y de distribución.

Nosotros viajamos frecuentemente a Estados Unidos, y el mismo presidente (Donald) Trump lo ha dicho: se están cerrando muchas tiendas físicas, porque el comercio electrónico está creciendo mucho, en el cual ya puedo despachar desde un teléfono un libro; por ejemplo, Amazon en los estadios de la NFL, entrega cervezas en línea: haces tú pedido y te dejan el producto automáticamente en el estacionamiento, digamos, donde te encuentres. Frente a ello, la idea es que las tiendas físicas se adapten para seguir existiendo.

¿Y esto seguirá aumento, tomando en cuenta que el comercio electrónico está creciendo?

El comercio electrónico a nivel mundial está creciendo a tasas de 20%, eso es impactante. Uno dirá que Amazon no tiene tiendas pero mira todo lo que factura y vende diariamente; tiene su gran centro de distribución, con grandes procesos logísticos, y no tiene tiendas. Y eso es el mayor desafío o desventaja de las tiendas físicas, pues estas tienen grandes inversiones y grandes costos. El mismo costo es igual para los dos, pero el mayor costo está en el físico: la persona, el mantenimiento, el edificio, la ubicación, el espacio. El otro le gana en precio porque obviamente tiene solamente su producto almacenado y despacha desde su almacén al cliente final.

Los grandes retailers están siendo desafiados a ver el negocio no de una manera distinta; en supermercados, por ejemplo, muchas personas están comprando por internet y como quieren el producto más rápido, lo van a recoger a la tienda preferida; asimismo, mucha gente va a mirar el producto a la tienda y después lo compra, y se lo envían a domicilio. Los negocios están mudando porque las tecnologías les permiten a los usuarios un mayor acceso a información; eso está haciendo mucho más fácil el proceso y experiencia de compra para el usuario pero un poco más complicado para las operaciones que están acostumbradas a tener un lugar físico.

¿Cómo responde STG con sus soluciones y productos ante estas nuevas necesidades?

En todas estas tecnologías tanto en el tema de la trazabilidad como en el tema de la omnicanalidad, nosotros estamos a la vanguardia; en términos de tecnología tenemos socios muy estratégicos que nos permiten abarcar estos tipos de proyectos en Latinoamérica, porque hoy en día estamos en Perú, Chile, Argentina, pero ya estamos extendiendo nuestras redes a otros países de la región.

Tenemos socios que nos acompañan, tenemos la tecnología, tenemos sistemas que les permiten a los clientes hacer procesos mucho más rápidos y eficientes para poder despachar y dejar la mercadería a tiempo, para poder avisar al cliente que el producto le va a llegar en media hora o más, por ejemplo. Como STG global tenemos las herramientas, los dispositivos y la infraestructura para dar un buen servicio al cliente.

¿Cuáles son algunas de estas soluciones y herramientas?

Por ejemplo, en el tema de la omnicanalidad, que obviamente se refiere o está muy ligado al canal online, es muy importante tener inventarios en línea. En este caso, nosotros estamos con varias tiendas de retail haciendo proyectos de RFID para tener los inventarios en línea; porque cuando se realiza una compra online y yo quiero retirar o despachar de esa tienda, los grandes retailers ya no van a distribuir los pedidos desde el centro de distribución, sino desde el punto de referencia del cliente, es decir, desde la tienda más cercana al cliente (de lo contrario no habría necesidad de las tiendas físicas).

Con esta tecnología podemos ayudar al cliente, a la tienda o al retail a saber cuál es el inventario que tiene por tienda de manera online; por lo tanto, ellos saben desde dónde pueden abastecer a ese cliente en forma más rápida y eficiente y no tener que despacharle desde el centro de distribución que queda a 5 horas del cliente. De esa forma, le puedo despachar desde una tienda que esté cercana y se lo envían o lo viene a recoger.

Tenemos sistemas de inventarios, sistemas de RFID, sistemas de picking por voz; esto último permite al centro de distribución despachar más rápido, por ejemplo en el caso de productos de mayor valor; tenemos también sistemas de transportes, que le permite saber al cliente de manera online en qué camión o en qué ruta va su pedido. Porque hoy en día los millennials y en general los que están comprando online son personas de más o menos de 30 a 35 año hacia abajo, que tienen una gran noción del producto online.

¿Cuál es el proceso de este inventario online?

La idea es aplicar RFID para tomar de manera online el inventario diario de los productos, del producto de valor agregado o caro por ejemplo. Eso primero que nada. En segundo lugar, con este inventario en línea el jefe de almacén o el supervisor de piso o de la tienda va a poder saber cuáles son los diferentes inventarios de las tiendas, por lo que automáticamente puede mandar a un supervisor a tomar inventario específico del producto.

El RFID facilita la operación porque te puedes pasear por todo el piso y saber en qué sección esta la mercadería y cuánto tienes; en cambio, al hacerlo manual te arriesgas a no encontrar el producto en el lugar que pensabas, pues el producto está fuera de su ubicación, o está dentro de la tienda y no en el almacén de la tienda: eso no lo vas a saber.

En empresas como Macy’s, en Estados Unidos, todos los productos demo o de exhibición están con RFID. Eso es lo que busca Macy’s, que cuando una mujer por ejemplo entre a una zapatería a probarse unos zapatos, estos estén siempre disponibles y de rápido acceso, pues toda la mañana pasa un supervisor tomando inventario con un dispositivo RFID que permite registrar cuántos pares tiene y en qué piso están, por ejemplo.

¿Cuál es el origen de sus soluciones y productos?

Nuestros partners, por lo general, diría que el 99% son todas empresas americanas, grandes fábricas de software y de hardware, y todos están en Gartner, donde están las principales fábricas catalogadas como de categoría mundial.

¿Están buscando nuevas alianzas o innovaciones tecnológicas?

Por lo general nosotros viajamos a Estados Unidos o a Europa a ver nuevas tendencias; por ejemplo, hemos ido a ver operaciones de Zara para saber qué cosas podemos replicar, pues tenemos partners que trabajan con esta compañía y eso nos ha permitido ir aprendiendo mucho de ellos. Nunca podemos cerrar la posibilidad a hacer nuevas alianzas, tenemos que tener las puertas abiertas porque cada día la tecnología va avanzando tan rápido que un cliente quiere un requerimiento puntual o diferente.

¿Cuáles son estas tendencias que ya están aplicando?

Ahora que acabamos de llegar de Estados Unidos, uno de los temas que se aborda mucho es el de los sensores con RFID para carga en los camiones: el objetivo es poder a través de beacons, a través de tecnología RFID, cargar en camión de forma óptima y eficiente.

Hoy los costos de transporte son muy fuertes, por lo tanto las empresas necesitan que la carga sea mucho más eficiente al no perder espacio dentro del camión; para eso hay soluciones que te ayudan a optimizar la carga en el camión (a través de sensores o beacons). En tecnología hay muchas tendencias afuera pero lo importante es que el mercado local esté dispuesta a hacerlo.

¿Cuánto se puede optimizar en espacios de carga en camión con esta tecnología?

Por lo general, el espacio que se ocupa está entre un 70% y 75%, por lo que te queda un 30%, 25% de espacio. No es que el camión vaya vacío, sino que simplemente cargaste mal el camión, por lo tanto lo ves completo pero en realidad está mal cargado. Esta herramienta permite aumentar la productividad entre un 30% y 25%.

¿La compañía a qué sectores está enfocado?

Hoy estamos enfocados en empresas del retail, que son compañías multinacionales; estamos orientados también a empresas de manufactura, como empresas de fabricación de alimentos y productos terminados; minería, mayorista. Estamos orientados a grandes y medianas empresas.

¿Cómo han respondido en estos periodos de desaceleración de la economía en el Perú?

Como a muchas empresas nos ha golpeado. Pero nuestra estrategia es que si antes me bastaba atender a 5 clientes, ahora tengo que atender a 50. Es la diferencia. Tenemos que ser creativos para encontrar los clientes correctos y la multiplicación de clientes y ventas.

El último año se ha notado un poco más lento, pero hemos logrado avanzar en los negocios. Hemos tenido que ser mucho más abiertos para innovar en nuevas tecnologías y también buscando clientes en otros segmentos que nos permitan apalancar las ventas.

¿Cuál es la ventaja en las ventas de sus soluciones y productos tecnológicos?

Nosotros nos definimos como una empresa de integración en cadena de suministros. La gran ventaja nuestra es que en una sola mano le podemos dar todas las soluciones, les podemos dar el software, el hardware, servicio técnico, proyecto, consultoría. El cliente no tiene la necesidad de contratar 3 o 4 empresas para hacer su megaproyecto, sino que nos contrata a nosotros y le hacemos todo el proyecto. Si tienen problemas, nos llaman por teléfono solicitando soporte. No tienen inconvenientes de integración ni de soporte porque hay una sola empresa que le abarca la solución, una solución end to end. Es la gran diferenciación que tenemos como STG en los países donde operamos.