Reparto rápido, ¿a qué precio?

Para las tiendas online el reparto rápido aún tiene un costo alto. Cada vez hay más consumidores que quieren sus órdenes en menos de dos días, aunque la mayoría todavía acepta tiempos entre tres y siete días.

Los sitios de Internet en EE.UU. empezaron a innovar con este tipo de servicio rápido. Los miembros de Amazon Prime están acostumbrados a recibir sus órdenes en dos días. Muchas tiendas online están tomando este modelo de servicio como una norma y están absorbiendo parte de los altos costos de este reparto. El problema es que los consumidores cada vez menos quieren pagar por este servicio.

Amazon cobra una membresía anual por el servicio prime de dos días, pero además da otros beneficios como video, música y libros gratis. ¿Podrían otras empresas dar beneficios adicionales por un reparto gratis o subsidiado?

Cuando se trata de varios puntos de reparto es más costoso y difícil sin una red armada. Una opción es tercerizarlo con quienes puedan. Todo señala que los consumidores online se están volviendo cada vez más impacientes. Cada vez más la expectativa será dos días y quizá a futuro en algunos mercados se pueda reducir a un día.

No solo el costo del reparto es un reto grande por resolver, también está el problema del manejo eficiente de las devoluciones para que los consumidores se animen a comprar más variedades o tamaños y no vean problemas devolviendo lo que no les quedó. El costo de manejar las devoluciones está dentro del precio de los productos. Aun así, una operación ineficiente podría quebrar al online.

Algunas empresas están experimentando estrategias creativas como ofrecer descuentos si no devuelven la mercadería o recogerlas en las tiendas. Otras alternativas de ahorro de costos pueden ser el recojo en tiendas de conveniencia o en lockers. Las universidades, clubes, estaciones del metro o de gasolina y condominios serían ideales para ponerlos. Por ahora el cambio a otro sistema de reparto a la casa aún está en una etapa muy primitiva. Muchos consumidores no visualizan aún el potencial del recojo en tiendas o lugares específicos o la compra a través de “crowd-sourcing” como Instacart o Taskrabbit. Para las tiendas tradicionales, el recojo en sus tiendas es más una manera de ahorro en el reparto final. También sirve para animar a los clientes a venir a la tienda y que puedan comprar otros productos por impulso.

El reparto rápido a las casas seguirá existiendo, las empresas online deben seguir buscando maneras de minimizar el costo logístico de la última milla. El éxito de las operaciones dependerá del tamaño, peso y valor del producto.

Por: Francisco J. D’Angelo. Gerente General de Yobel SCM

Fuente: Diario Gestión.