Compra vs. alquiler de montacargas: La incertidumbre de la industria

por: MBA Nivardo Rios Angeles, Jefe de Marca – Dercomaq / Docente Universitario – USMP

Hoy en día, la industria se encuentra en una encrucijada entre comprar o alquilar los equipos que necesita usar en sus almacenes; ambas alternativas tienen ventajas y desventajas, desde aquí queremos presentar algunos de ellos para que puedan tomar una mejor decisión.

Iniciamos con los costos, si bien con una simple operación matemática la compra pareciera mucho más barata que el alquiler, esto no es tan cierto, ya que si analizamos los costos ocultos del mantenimiento la situación puede revertirse. Entonces si nuestra operación es con muy pocas unidades y poco intensiva puede ser que la compra sea nuestra mejor alternativa, caso contrario el alquiler se vuelve más atractivo. Continuando con los costos, el hacer un presupuesto con un alquiler es mucho más sencillo, debido que muchas veces las rentas que se pagan (dependiendo de los contratos que se eligen) pueden convertirse prácticamente en una tarifa plana, de esta manera nuestro presupuesto no sufrirá fluctuaciones; sin embargo en la compra, sólo la depreciación es lineal, y no se puede proyectar con precisión las fluctuaciones propias de los costos operativos (preventivos y correctivos) y muchas veces el área de mantenimiento se queda sin presupuesto, lo que trae consigo paradas de equipo por el tiempo que dure los permisos para las ampliaciones de presupuesto. Esto repercute directamente en la operatividad de la empresa. Otro punto que hay que tener en cuenta es la dependencia hacia el proveedor, ya que los contratos de alquiler muchas veces son a largo tiempo y existe muchos costos para romper esta relación, y no solo del punto de vista económico, sino también operativo debido a la resistencia al cambio de nuestro personal, aquí pesa muchas veces la creencia “es mejor malo conocido que bueno por conocer”. En este punto existen muchas empresas que han gestionado muy bien su operación comprando equipos y si su proveedor de los servicios del mantenimiento no es adecuado, ellos mismo han gestionado el mantenimiento a sus equipos con buenos resultados.

Un punto muy importante también es la conservación del capital de trabajo. Al comprar los montacargas estamos destinando parte de nuestro capital de trabajo o líneas de crédito a la adquisición de estos bienes y esto se va a reflejar en nuestros indicadores financieros. Sin embargo, en un proceso de alquiler no se moviliza capital ni se adquiere compromisos financieros, solo compromisos de pago de mensualidades que forman parte de nuestro gasto operativo.

Todos conocemos el refrán que reza “zapatero a su zapato”, esto también tiene implicancia en nuestras operaciones logísticas. Nuestro personal debe estar orientando todo sus esfuerzos en actividades del giro del negocio y no puede estar distrayendo personal administrativo o de mantenimiento a atender aspectos relacionados con la operatividad de los montacargas. En este caso podemos dejar a los especialistas el control de nuestra flota, adicional a esto, con la ayuda de un sistema manejador de flota, podemos obtener todos los indicadores necesarios para la toma acertada de decisiones sobre nuestra flota, y todo esto incluido dentro del pago de nuestras mensualidades. Todos los que estamos en el negocio logístico sabemos que un factor que debemos tener presente es la flexibilidad, es decir nuestra operación debe ser lo suficientemente flexible para adaptarse a los cambios rápidos que experimenta el mercado actual. Por ejemplo, si nuestro problema son los periodos estacionales bien podríamos tener un mix entre equipos propios y alquilados que puedan adaptarse rápidamente a cada pico estacional. En cambio si nuestro problema es la obsolescencia de equipos debido a cambio de necesidades propias del negocio o del mercado, la opción de alquiler es definitivamente la mejor, ya que con solo una renegociación del contrato o del tipo la flota podemos adecuarnos rápidamente a estos cambios sin cargar con el problema de deshacerse de equipos obsoletos o al final de su vida útil.

En conclusión, entre la compra y el alquiler hay una decisión muy importante que debemos tomar en nuestras operaciones logísticas y no existe una receta única, sino cada caso, cada cliente o cada operación debe ser analizado de forma independiente, de acuerdo al resultado de este análisis tomar la decisión que minimice nuestros costos porque hay mucho más que una simple operación de sumas y restas.