El desafío de realizar investigación logística y de transporte de carga en Sudamérica

En el seminario “Instituto Tecnológico Logístico (ITL): perspectivas para su implementación en Chile”, llevado a cabo en el Salón Auditorio de la Empresa Portuaria de Valparaíso, junto con mostrarse el estado de desarrollo de esta propuesta en Chile, se pudieron apreciar diversas experiencias en otros países con la implementación de iniciativas similares.

En la ocasión, Mabel Leva, coordinadora de Proyectos Especiales del Programa de Desarrollo Logístico y encargada del diseño del futuro ITL para Chile, precisó que el objetivo de esta institución será proveer de “bienes públicos” en materia de logística y transporte de carga, pero como tal concepto es obviamente “muy amplio”, en una primera fase de esta propuesta se debe “observar y tener claridad cuáles son las necesidades del país en esta área para poder canalizar de manera adecuada los fondos que recibamos”.

Señaló que, por ejemplo, en el caso de Holanda, “ellos saben exactamente cuánta gente trabaja en logística, cuanto aporta al PIB del país, datos que nosotros no tenemos”, por lo que se hace necesario concientizar sobre la importancia de esta área en Chile.

Ecosistema colaborativo

En el ámbito sudamericano hay países que ya han logrado avanzar en este tipo de institucionalidad, como es el caso de Colombia y Uruguay. Isabel Agudelo directora de Logyca Investigación y del Centro Latinoamericano de Investigación en Logística (CLIL) que se encuentra en Bogotá, conversó con MundoMarítimo acerca de la experiencia colombiana en este terreno.

Agudelo señaló que el CLIL surgió “como resultado de la alianza entre Logyca Invetigación- fundación que se dedica a hacer investigación aplicada en logística- y el Centro de Transporte y Logística del Instituto Tecnológico de Massachusetts, Estados Unidos. El CLIL va a cumplir 10 años y básicamente su tarea ha sido promover la investigación aplicada con el sector privado y público colombiano y atraer a la academia a estos retos”.

Señaló que una dificultad del desempeño de este centro es que “el financiamiento por parte del Gobierno Nacional no ha sido continuo, financia proyecto a proyecto y ha sido un reto en un país como Colombia, que tiene tantas urgencias, que priorice la logística como un elemento de ventaja competitiva”. Un segundo reto, sostuvo, “es que la academia le dé la bienvenida a trabajar temáticas de investigación muy ligadas a las necesidades reales del sector público”.

Señaló además un tercer reto centrado en “crear un ecosistema colaborativo”, vale decir, que “el sector privado priorice temáticas de investigación y se mantenga en el tiempo, que la academia también se integre dentro de ese proceso, que los privados valoren a la academia y ésta a los privados”.

La experiencia uruguaya

Gastón Soler, jefe de Ingeniería y Tecnología del Instituto Nacional de Logística de Uruguay (Inalog) refirió a MundoMaritimo el proceso de conformación del señalado organismo. “Si bien el Instituto Nacional de Logística empezó a funcionar en pleno a principios de 2012 con su equipo ya conformado, este es resultado de un proceso de maduración de larga data que llevaba aproximadamente 30 años en Uruguay. Ha tenido diferentes hitos entre públicos y privados, donde han generado un desarrollo y un marco legal institucional para hacerlo atractivo, generar estabilidad y buena imagen hacia el exterior”.

Lo anterior, señaló, estuvo “acompañado de otros procesos como el Foro de Prolog, instancia bienal donde se juntaban todos los actores, considerado como el ámbito neutro donde todos confluían. A partir de ahí, también el proyecto del Cluster de Transporte financiado por la Unión Europea que fue desarrollado por los principales actores, donde se hizo un análisis y un reglamento del sector, cuyo producto final fue la hoja de ruta y las recomendaciones de cómo tenía que estar conformado Inalog”.

Soler, al referirse a los beneficios de la creación de este instituto señaló como lo principal “los resultados que se han obtenido es, primero que nada, información. El ‘bien público’ que se ha generado está en el ámbito de consolidación y transparencia de información; la disponibilidad para medir a Uruguay y a sus principales cadenas logísticas en térrminos de competitividad, o realizando evaluaciones a partir de los costos de los tiempos”.

Agregó que otro beneficio ha sido “la promoción y la visibilidad que se le otorga as Uruguay ante el público nacional e internacional como país serio, confiable, estable políticamente y que tiene una capacidad para seguir creciendo en la captación de mercaderías de valor agregado, tanto de ingreso como de salida”.

 

Fuente: Mundo Marítimo