Artículo: El agenciamiento marítimo y la cadena de suministro

por Aldo Amaya F. – Director de Foro Aduanero

La eficiencia es uno de objetivos dentro de la cadena de suministro y para alcanzarla los embarcadores, transportistas, agentes marítimos, agentes de aduana, empresas de estiba, operadores logísticos, importadores o exportadores; es decir, todos los actores o eslabones de la cadena tienen que desarrollar su trabajo de la forma más óptima.
La mirada debe estar puesta en utilizar con eficiencia los recursos para abastecer los productos, materiales e
insumos que el cliente necesita en la cantidad, calidad y tiempo requerido, y al menor costo posible.
Ser eficientes tiene que ser parte de la filosofía de desarrollo empresarial y esto implica, indefectiblemente, conocer la logística del comercio. Un ejemplo de esta premisa es el grupo empresarial AJE, empresa global fundada en el Perú dedicada a la fabricación de bebidas rehidratantes y gaseosas, que actualmente tiene diversas plantas alrededor del mundo y es reconocida como una de las multinacionales más grandes de América Latina. Big Cola es la más reconocida de las gaseosas de AJE al haber conseguido una expansión vertiginosa en del mundo.

“Estamos siguiendo el mismo paso que siguió Toyota y Nissan, el cual en poco tiempo les está dando buenos resultados en su posicionamiento de marca y en la mejora de su cadena de abastecimiento. Quisiéramos ser una marca líder en el mundo, ello se consigue con la experiencia o rodeándote de gente o empresas experimentadas y eficientes en toda la cadena de abastecimiento”, propuso en un encuentro empresarial, el presidente del grupo AJE, Ángel Añaños.
La experiencia demuestra la importancia de escoger un aliado estratégico que te haga reducir los tiempos y elevar las utilidades. De allí surge la necesidad de elegir un buen operador logístico. Basta que todo el proceso que se ha diseñado en el esquema “compra-venta internacional” se rompa para que se vean los estragos de una mala decisión.
Otro aspecto importante a analizar son los sobrecostos, las sobrestadías y las malas declaraciones. Y es que las multas son las que pasan la factura de una mala decisión originando que el exitoso negocio que se había diseñado caiga y se rompa en mil pedazos. En esa circunstancia, los operadores de la cadena logística se empiezan a endilgar unos a otros los problemas que se generen pero nadie resuelve nada, esto nunca debe ocurrir.
¿En dónde radica la importancia del agente marítimo? En la forma expeditiva cómo atiende a la nave que recala en el puerto. Su función principal es la recepción y el despacho de las embarcaciones. Cuanto más demoran esos procesos, más onerosa es la operación por el demurrage (cobro por una mayor utilización del contenedor). Al final, los costos por una mala atención a la nave le pasan la factura al importador y esto hace que tenga sentido ser persistente a la hora de supervisar toda la operación de descarga porque así se cuida que el procedimiento sea fluido y eficiente. Caso contrario, se repetirán situaciones críticas como cuando la carga no llega completa o cuando la nave arriba a un puerto no autorizado.
La legislación aduanera peruana ha previsto que el agente marítimo, en su calidad de representante del transportista, se encargue de una de las funciones más importantes del despacho aduanero: trasmitir la información del “manifiesto de carga”, que es la “partida de nacimiento” de la carga porque, a partir de esa información, todos los operadores de comercio exterior, terminales portuarios y autoridades planifican las operaciones de descarga, desaduanaje, fiscalización y control posterior.
Basta que la información trasmitida sea errónea para que el flujo de ingreso y salida de la carga se “atore” produciéndose cuellos de botella que los consultores se esmeran en descifrar para establecer las responsabilidades en ese eslabón clave de la cadena de abastecimiento. Las autoridades públicas, incapaces de descifrar los reales motivos por los que se trunca o se vuelve lenta una operación, han diseñado sistemas para intervenir en la difusión del manifiesto de carga, eliminar a los agentes marítimos vía decreto y denunciar tratados internacionales sin entender que todos los actores de la cadena debemos ser eficientes en las operaciones.